Dimisiones en el alarde tradicional de Irún tras las tensiones por la denuncia de violencia sexual a una cantinera
El “general” y el “comandante” del alarde “tradicional” de Irún, en el que las mujeres quedan relegadas a cantineras, han presentado su dimisión ante la tensión generada por un presunto caso de violencia sexual ocurrido en el San Marcial de 2025. Asier Etxepare y Rubén Fraile alegan que no pueden liderar un grupo en el que hay un sector que ha cuestionado su forma de gestionar esta denuncia interna, que en ningún caso ha trascendido a la Policía o a los tribunales.
En un comunicado, exponen que el pasado verano se abrió un “expediente sancionador” a raíz de una “denuncia interna” por una “conducta inapropiada”. Se refieren así a unos presuntos tocamientos en una compañía del Alarde por parte de un “jefe de unidad” a la cantinera, una joven veinteañera. Se añade que tanto la “Junta de Mandos” como la “Junta del Alarde” no pueden “mirar hacia otro lado” ante la denuncia de un “símbolo del alarde” y entienden que han de “evaluar” lo ocurrido “dentro del régimen disciplinario”.
A partir de ahí, reconocen la tensión interna en una reunión celebrada en Palmera Montero hace una semana, con ocho “capitanes y jefes de unidad” disconformes con las actuaciones. Hicieron un escrito crítico con Etxepare y Fraile, que ahora dan un paso al lado. En una carta difundida este martes, Etxepare se despide haciendo alusión a la emoción con la que llegó al cargo en 2023 y con la que se despide tres años después. Si bien no hace referencia directa al supuesto caso de violencia sexual, ni lo denomina como tal, cuenta cómo fueron conscientes de lo que ocurrió y explica que fue la joven la que se acercó a la organización para denunciar “varios comportamientos inadecuados” por parte del mando del Alarde. “En los prolegómenos a nuestro gran Día de San Marcial una cantinera se acercó para hacernos llegar varios comportamientos inadecuados de uno de los mandos del Alarde. ¿Qué opciones teníamos? ¿Mirar hacia otro lado o analizar la situación? Yo, como general, pero sobre todo como Asier Etxepare Iza, no puedo hacer otra cosa que respetar y defender la base del Alarde de San Marcial, que es la Ordenanza. Y quiero remarcar que esta debería ser la base de todas las personas que forman la Junta de Mandos y la Junta del Alarde, la de respetar la Ordenanza. Como bien indican nuestros reglamentos, ante este tipo de denuncias internas se abre un proceso para analizar, investigar y resolver las actitudes que han llevado a la persona a tocar nuestra puerta. Y eso hemos hecho: analizar, investigar y resolver”, sostiene en la carta.
Así, detalla que “no puede seguir liderando” un grupo de personas que duden del proceso que ha seguido. “Amo el Alarde, amo todo lo que rodea el Alarde, pero no puedo con que algunos quieran mirar hacia otro lado ante actitudes que no podemos tolerar ni en el Alarde ni en la sociedad”, finaliza Etxepare en el escrito.
Después de que una de las cantineras del Alarde de Irún denunciara ante la Junta de Mandos (órgano soberano, cuya misión principal es la organización del Alarde de San Marcial, mientras que la Junta del Alarde es el órgano de estudio y asesoramiento del Alarde) un presunto episodio de agresión sexual por parte de uno de los 'mandos' de una de las compañías durante uno de los ensayos de la fiesta celebrada el pasado 30 de junio, el pasado lunes, 3 de febrero, se celebró una reunión para comunicar la sanción al presunto agresor. La medida no es definitiva, ya que ahora se abre un plazo para la presentación de alegaciones antes de que se adopte una resolución final. Sin embargo, fuentes del entorno del 'mando' sancionado detallan a este periódico que la resolución de la Junta del Alarde, por la que el hombre ha sido sancionado, “no califica, ni tipifica lo sucedido como agresión sexual, ni atribuye connotación sexual a la conducta denunciada”. Además, no niegan ni reconocen los hechos, pero ponen en cuestión que la Junta del Alarde tenga competencia para poder juzgar un hecho de estas características.
La resolución del expediente sancionador, que el aludido tiene previsto recurrir, rebaja lo sucedido a una “falta de respeto” a un “símbolo” del Alarde tradicional, como puede ser en este caso la cantinera, pese a tratarse de una persona. En este sentido, la Ordenanza del Alarde de San Marcial de Irún recoge en su artículo 40 en el que define las faltas graves, “la falta de respeto a la Bandera de Irún, los banderines, los estandartes y cuantos símbolos forman parte del Alarde”. Según confirman las fuentes del 'mando' sancionado, es en este caso en el que contemplan desde la Junta del Alarde para sancionarlo tras el suceso que denuncia la cantinera. Los hechos, a la luz de la información recabada por este periódico, no han sido denunciados por conductos oficiales ni a la Policía ni ante los tribunales.
La Ordenanza del Alarde de San Marcial recoge que según el grado de sanción que se le imponga, ya sea leve, grave o muy grave, podrían prohibir desfilar en el Alarde durante cinco años consecutivos al presunto agresor, además de imposibilitarle ser mando. el sancionado es un mando que cuenta con la máxima responsabilidad de la compañía en la que participa y que lleva desfilando en el Alarde tradicional más de tres décadas.
Por el momento, la cantinera, que para participar en el Alarde debe tener una edad de entre los 20 y 27 años, no ha interpuesto ninguna denuncia en instancias policiales o judiciales, pero, según fuentes conocedoras del suceso, parte de la agresión fue grabada en un vídeo que ha ido circulando por la ciudad. Este vídeo ha funcionado como herramienta para los miembros del Alarde que defienden al presunto agresor, y que se manifestaron frente a la reunión celebrada el 3 de febrero, asegurando que es “absolutamente estrambótico” calificar de agresión sexual lo que muestra.
0