Bruselas pide explicaciones a Johnson ante el anuncio de Londres de vulnerar el derecho internacional para saltarse el acuerdo del Brexit

El primer ministro británico, Boris Johnson, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Londres lo ha dejado claro: tiene intención de vulnerar el derecho internacional para saltarse el acuerdo del Brexit firmado por el primer ministro, Boris Johnson, y la Unión Europea. Y la Unión Europea no sabe a qué atenerse. Hasta tal punto el desconcierto es grande al estallar esta bomba en medio de la octava ronda de negociaciones entre Bruselas y Londres para acordar una relación futura tras la salida efectiva de Reino Unido de la UE a partir del 1 de enero, que Bruselas ha convocado la comisión conjunta UE-Reino Unido para el seguimiento del acuerdo del Brexit. La reunión se producirá este jueves.

El Gobierno de Boris Johnson reconoce que está violando el derecho internacional al legislar en contra del acuerdo del Brexit firmado

El Gobierno de Boris Johnson reconoce que está violando el derecho internacional al legislar en contra del acuerdo del Brexit firmado

"Queremos que nuestros socios del Reino Unido elaboren y respondan a nuestras fuertes preocupaciones", ha afirmado este miércoles el vicepresidente de Relaciones Institucionales, Maros Sefcovic, miembro de la comisión conjunta, quien habló el martes por teléfono con su homólogo británico, Michael Gove: "Dejé muy claro que el acuerdo de retirada de Reino Unido de la UE no está abierto a renegociación, y esperamos que se respete plenamente la letra y el espíritu. La comisión conjunta está ahí para asegurar la implementación adecuada y oportuna del acuerdo del Brexit, no para renegociarlo. Tengo que reiterar esto de nuevo".

"Estoy disponible en cualquier momento y me gustaría reunirme con él lo antes posible y en persona", ha dicho Sefcovic, "por la importancia del acuerdo y las consecuencias en la ciudadanía".

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha insistido: "Estoy muy preocupada por los anuncios del Gobierno británico sobre sus intenciones de incumplir el acuerdo del Brexit. Esto violaría el derecho internacional y socavaría la confianza. Pacta sunt servanda, es la base de relaciones futuras prósperas".

De acuerdo con una información publicada este miércoles por Bloomberg, la Comisión Europea está sopesando llevar el caso al Tribunal de Justicia de la UE, con sede en Luxemburgo.

Las alarmas en Bruselas saltaron este martes cuando en el Parlamento de Westminster el ministro para Irlanda del Norte, Brandon Lewis, afirmó sobre las intenciones británicas de saltarse el protocolo de Irlanda del Norte en la legislación sobre aduanas que publicará este miércoles: "Sí, esto rompe el derecho internacional de manera muy específica y limitada". En efecto el Gobierno quiere aprobar una nueva legislación que anularía partes del acuerdo de salida de la UE del Reino Unido. Londres quiere matizar el compromiso de aplicar la regulación europea sobre ayudas estatales en relación al comercio de bienes en Irlanda del Norte. Igualmente, pone en cuestión la cláusula que exige a las empresas norirlandesas rellenar formularios de exportación al enviar mercancías hacia la isla de Gran Bretaña.

Así, en el apartado de ayudas estatales de la ley de mercado interior, el ministro para Irlanda del Norte se reserva el derecho de interpretar el protocolo del acuerdo del Brexit y "no aplicarlo", introduciendo reglas en el sentido de que la ley de ayudas estatales de la UE no puede aplicarse en Irlanda del Norte o Gran Bretaña.

El primer ministro británico, Boris Johnson, por su parte, ha instado este miércoles a lo diputados de la Cámara de los Comunes a hacer caso omiso de las preocupaciones de Bruselas y aprobar una ley que modifica el acuerdo del Brexit, ya que considera que es la única forma de evitar "interpretaciones irracionales" que deriven en una "frontera" en el mar de Irlanda –entre la islas de Irlanda y Gran Bretaña–.

Sin embargo, el exprimer ministro conservador John Major ha afirmado: "Durante generaciones, la palabra de Gran Bretaña, dada solemnemente, ha sido aceptada por amigos y enemigos. Nuestra firma en cualquier tratado o acuerdo ha sido sacrosanta. Durante el último siglo, a medida que nuestra fuerza militar ha disminuido, nuestra palabra ha conservado su poder. Si perdemos nuestra reputación de honrar las promesas que hacemos, habremos perdido algo precioso que tal vez nunca recuperemos".

Y la presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi, ha señalado que "si Reino Unido viola un acuerdo internacional y mina el Acuerdo de Viernes Santo, no habrá ninguna posibilidad de que un acuerdo EEUU-Reino Unido sea aprobado por el Congreso de EEUU".

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Publicado el
9 de septiembre de 2020 - 14:23 h

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