¿Podemos saber cuándo surgió el primer caso de COVID-19?
Encontrar al paciente “cero”, el primer caso de COVID-19, es crucial para averiguar el origen de la pandemia. Saber dónde y por qué pudo contraer la enfermedad nos dará las pistas necesarias para evitar los riesgos de futuros focos, reemergencias y nuevas pandemias. Por supuesto, preservando su identidad, imprescindible para evitar culpabilizar y estigmatizar.
Cualquier investigación de hechos consumados, cual detectives policiales, nos lleva a mirar hacia atrás para atar cabos. Disponemos de la declaración de 27 casos de neumonía de causa desconocida por los servicios sanitarios de Wuhan el 31 de diciembre de 2019, con aparición de síntomas el 7 de ese mismo mes. Ahora sabemos que el periodo de latencia presintomática de la COVID-19 es de unas dos semanas, por lo que nos podemos aventurar a situarlo en noviembre de 2019.