Portugal aprueba su canon digital

Portugal también gravará con un canon a los reproductores digitales

Por decreto y con la mayoría del Partido Social-Demócrata (PSD, conservador) que gobierna en Portugal. Así fue aprobado hace un par de semanas en el país luso el canon que grava smartphones, MP3, discos duros externos, smartphones, CD, impresoras, fotocopiadoras, tarjetas de memoria y pendrives, entre otros dispositivos. Si bien ya existía un tipo impositivo para CD y DVD desde 1998, con esta nueva normativa, los portugueses dan luz verde al canon digital para garantizar la compensación por copia privada.

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Con esta medida, que entra dentro de un paquete de nuevas regulaciones sobre los derechos de autor, el país vecino pretende recaudar entre 15 y 20 millones de euros anuales, que serán redistribuidos a los titulares de derechos. Cuando se supere la cifra de los 15 millones se ha establecido que la cuantía restante vaya a parar a un Fondo de Desarrollo Cultural para sufragar actividades de esta índole.

Sentencias contra el canon en la UE

Lo sorprendente de esta aprobación es que llega años después de que en la Unión Europea tuviera lugar un arduo debate sobre la justificación de este canon. De hecho, hay varias sentencias del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), como la del famoso caso Pawadan, que contravienen esta figura impositiva. Fue en 2010 cuando este tribunal dictó que la tasa que gravaba los medios de reproducción adquiridos por las empresas y profesionales que no estaban destinados a la copia privada era contraria al derecho comunitario. Precisamente esta sentencia llegó después de que la empresa catalana Padawan interpusiera un recurso contra el canon ante el TJUE.

Meses después, este dictamen trajo sus consecuencias y, por ejemplo, Francia, uno de los países donde las tarifas por este canon son más altas, lo eliminó para las compañías. No obstante, la nueva medida no resultó positiva para los usuarios, puesto que al mismo tiempo el Gobierno de Nicolás Sarkozy acometía una subida del impuesto.

La lucha en España contra el canon digital, aprobado en 2007 por el Gobierno de Rodríguez Zapatero, y al que se consideraba injusto para los usuarios –la compra de un smartphone no presupone la copia ilegal de archivos, por ejemplo- trajo consigo otra sentencia por parte de la Audiencia Nacional en marzo de 2011 que señalaba la nulidad de las tarifas que regulan el gravamen de los distintos soportes. Finalmente, este canon fue suprimido por el Gobierno del PP en diciembre de 2011 y desde entonces la compensación por copia privada ha recaído en los Presupuestos Generales del Estado.

Sin embargo, esta solución tampoco ha llegado a bajar el tono del debate en España. De hecho, las entidades de gestión de derechos han reclamado con insistencia el regreso del canon digital, puesto que, según argumentan, han perdido bastante dinero en estos cuatro años: de casi 100 millones de euros a cinco millones. También hay críticas contrarias a que estos cinco millones partan de los PGE, puesto que se considera una medida que afecta a todos los ciudadanos, compren o no dispositivos.

La última decisión del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea es que, pese a que los Estados miembros tienen plena libertad para adoptar una tasa o no, cada país debe asegurar una forma para compensar por la copia privada. De ahí que en los últimos meses haya habido diferentes posicionamientos con respecto a esta normativa, con países que han decidido suprimirla –y asegurar la compensación cargándola a los PGE- y otros que han preferido, incluso, aumentar las tarifas. Portugal, con este decreto-ley, se aproxima a los que sí apuestan por el canon.

Canon digital: dos Europas

Prácticamente todos los países de Unión Europea tienen algún tipo de canon que grava a los dispositivos electrónicos, pese a las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de la UE (TSJUE) que han dictado que es una medida que perjudica a los usuarios al instar al alza de precios a estos dispositivos. Sin embargo, hay otros países, como Reino Unido e Irlanda, además de los nórdicos, que no lo han fijado en sus leyes de propiedad intelectual, o bien, está regulado en los Presupuestos Generales del Estado (como ocurre en el caso español). De esta manera, se configura un mapa de dos Europas:

Con canon:

Alemania:

Este país es pionero en los gravámenes por el copyright y uno de los que con más fuerza ha defendido el canon y demás leyes proteccionistas. De hecho, el concepto de compensación por copia privada nació en Alemania en los años sesenta y a partir de los setenta fue introducido en otros países. En la actualidad es uno de los estados que más recauda, acercándose a los 240 millones de euros (unos 3 euros por habitante).

Francia:

También posee una tasa que grava los reproductores digitales y que llega a recaudar unos tres euros por habitante. En 2011 el Gobierno anuló el canon para las empresas, pero aumentó las tarifas en el caso de que la compra fuera realizada por usuarios. El pasado mes de abril, una propuesta del Partido Socialista francés en el Senado pretendía gravar también las impresoras 3D. Aún se encuentra a debate.

Italia:

El país italiano posee canon digital y, además, en junio de 2014 fueron aumentadas las tarifas mediante decreto-ley. Los nuevos precios se acercan a los que ya tiene tasados Francia –de los más altos de la UE, junto con Alemania-. Por ejemplo, de los 0,9 euros con los que estaban gravados los smartphones se pasó a los 4 euros, al igual que ocurrió con las tabletas.

Bélgica:

El parlamento belga aprobó el canon digital en febrero de 2010. Desde entonces los reproductores –desde los mp4 a smart TV, DVD, CD- tienen una tasa que va desde el euro hasta los trece euros (en el caso de los Home Cinema). La recaudación obtenida es distribuida por la entidad de gestión de derechos de autor Auvibel.

Holanda:

En los Países Bajos existe un canon digital que, además, desde enero de 2015 grava también a los e-readers "debido al incremento de las copias privadas" con estos aparatos, según reza en la página web de la gestora de derechos ThuisKopie. Las tasas son desde los 0,02 euros para los CD y DVD a los 3,5 euros para ordenadores.

Sin canon:

Reino Unido:

Según la ley de Economía Digital de 2014 queda legalizada la copia privada de CDs o iPods –hasta entonces estaba en una situación de ilegalidad-, sin embargo, no establece un canon digital que tase los reproductores.

Irlanda y Luxemburgo:

En el caso de ambos países tampoco existe el canon digital porque la copia privada no está legalizada.

Finlandia:

En diciembre de 2014 fue eliminado el canon digital. A partir de 2015 el cargo pasó a un fondo estatal, más o menos como ocurre en España desde 2012.

Noruega:

Es otro de los países en los cuales la compensación por copia privada está fijada en los Presupuestos Generales del Estado. No existe, por tanto, el llamado canon digital.

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