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Los perceptores de la RGI caen al nivel más bajo desde 2014

Los beneficiarios de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI  han alcanzado los 64.137, la cifra más baja de este año

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Miembros de la campaña en favor de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI).

Miembros de la campaña en favor de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI).

La  Renta de Garantía de Ingresos (RGI) se ha convertido en el principal sostén de las familias sin recursos. Los beneficiarios de la RGI han alcanzado los 64.137 durante el pasado mes de octubre, lo que significa la cifra más baja en lo que va de año. Desde enero, el número ha ido cayendo de manera lenta, pero continuada hasta llegar a las cifras de octubre. Los residentes en Euskadi que se benefician de esta ayuda cayeron en 144 el pasado mes con relación a septiembre.

En 2008, justo antes de que comenzara la recesión, alrededor de 39.000 ciudadanos cobraban la prestación social. A partir de esa fecha, las cifras no han parado de crecer hasta el último semestre del año pasado, cuando el número de beneficiarios se estabilizó. A partir de ese momento, la cifra ha oscilado desde los 65.500 hasta los 64.137 de octubre. Una de las razones que explican el goteo a la baja es que Euskadi ha vuelto a crear empleo, aunque en la mayoría de los casos se trata de puestos de trabajo precarios y con bajos salarios. Pero, de alguna forma, esa ligera mejoría del mercado laboral ha podido ayudar a aliviar la presión sobre la RGI.

El Gobierno vasco destina cada año más de 400 millones de euros a financiar esta ayuda social y la Prestación Complementaria de Vivienda (PCV). La cuantía de la RGI, que es un derecho ciudadano reconocido por ley, oscila entre los 619 y los 950 euros mensuales, en función del número de miembros de la familia. Además, se puede percibir la PCV, que se eleva a 250 euros al mes y va destinada a sufragar el alquiler de un piso. Por otro lado, los conocidos como trabajadores pobres pueden complementar con una parte de RGI sus bajos ingresos derivados del trabajo.

Se trata de un derecho subjetivo, es decir, que los ciudadanos tienen derecho a la RGI si la necesitan y cumplen las condiciones lo mismo que la sanidad o a la educación. Eso ha obligado al Gobierno en los últimos años a completar la partida que destina inicialmente en los presupuestos porque siempre se demuestra que resulta insuficiente. En 2016,  el Gobierno vasco deberá recortar de distintas partidas presupuestarias de aquí a final de año para cubrir el coste total anual del sistema de ayudas sociales, integrado por la RGI  y la PCV. Según los datos de ejecución presupuestaria hasta octubre, Lanbide ha consumido ya 406 millones de euros de la partida destinada a la RGI. Es decir, que quedan 55 millones para dos meses hasta completar los fondos consignados para todo el año, 461 millones. En caso de mantenerse el actual volumen de gasto mensual, destinará a final de 2016 un total aproximado de 494 millones.

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