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El Gobierno andaluz desmantela un equipo móvil de emergencias que cubre a 400.000 personas en Granada

El EMCA daba servicio a todo tipo de emergencias

Álvaro López

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Granada y parte de su área metropolitana (400.000 habitantes) tienen desde el pasado 1 de junio menos servicios de emergencias sanitarias. El conocido como Equipo Móvil de Cuidados Avanzados (EMCA) dejó de funcionar en esa fecha por decisión de la Consejería de Salud, dependiente de la Junta de Andalucía.

Según fuentes sanitarias, la razón que hay detrás de esta supresión es la falta de presupuesto, aunque desde el Ejecutivo regional dicen estar “analizando la prestación” para “ajustarla” a las necesidades. Por ello, los sindicatos y los trabajadores presionan para que no acabe de suprimirse.

Este servicio de emergencias, que estaba disponible todos los días durante 12 horas y que completa la asistencia de una ambulancia tradicional, empezó a funcionar en Granada en diciembre de 2020, justo en el año de la pandemia de la Covid–19. Tenía una alta capacidad de respuesta para situaciones emergentes prioritarias que se califican como de nivel 1 o 2, por ejemplo, un accidente de tráfico grave. También tenía una capacidad para atender casos menos complejos y más cotidianos como son los que afectan a personas vulnerables, pacientes crónicos o en paliativos.

Hasta la fecha de su supresión, estaba llevando a cabo una media diaria de 8,8 asistencias y resolviendo en el mismo lugar, sin necesidad de traslados, el 70% de casos, según explican fuentes sindicales. Algo que denota la importancia de un servicio que además cubría a una población diana de 400.000 personas –las que viven entre Granada capital y la parte del área metropolitana en la que operaba–.

Por otra parte, también era un servicio diferente porque habitualmente estos equipos de emergencias no suelen contar con enfermeras especialistas en emergencias y en este caso el equipo era completo entre enfermeras y personal técnico altamente cualificado: seis profesionales en total (tres enfermeras de cuidados avanzados en urgencias y emergencias y tres técnicos de urgencias).

Los médicos, por su parte, están en el centro coordinador, en el punto fijo de urgencias y en la unidad de paliativos. Se conectan con el personal del EMCA a través del teléfono, conectando el monitor de forma telemática con el centro coordinador de urgencias en directo. Cuando la situación lo requiere se activa la unidad medicalizada para el traslado –ambulancia– o si no hay equipo disponible se traslada al centro más cercano para tratar al paciente.

Si bien este tipo de servicios comenzaron a funcionar primero en Cataluña, para los trabajadores se trataba de algo “pionero” tanto en Granada como en Andalucía por la relevancia del mismo y la capacidad para resolver casos.

Un recorte como solución

Según denuncian los trabajadores que operaban en el EMCA y que han dejado de hacerlo siendo reubicados en otros puestos, se ha producido “una merma de la asistencia extrahospitalaria (con el consiguiente perjuicio para la población general); la congestión del propio sistema (ya mermado previamente); además de afectar a los propios profesionales sanitarios”. Una merma que, además, se produjo de forma “inesperada y repentina, sin previo aviso”.

“A día de hoy existen equipos de las mismas características de funcionamiento en la propia Andalucía y en otras comunidades en las que está en auge bajo la denominación de SVAE (Soporte vital avanzado de enfermería): Galicia, Cataluña, Murcia, Comunidad Valenciana, País Vasco, Canarias, Castilla La Mancha y Madrid”, apuntan fuentes sanitarias. A pesar de ello, Salud ha decidido prescindir del servicio alegando que se está “analizando” para “ajustar las necesidades de cuidados”.

En este reajuste, según Salud, se está teniendo en cuenta qué personal podría operarlo una vez que se hayan resuelto los concursos de traslados. Sin embargo, fuentes del mismo departamento admiten que, en cualquier caso, el servicio sufrirá un recorte. Como los sindicatos están presionando para que se reactive el servicio y la Junta alega falta de presupuesto para que funcione los 365 días del año y durante 12 horas diarias, la alternativa que se baraja es que el EMCA pase a operar de lunes a viernes en horario limitado de dos de la tarde a nueve de la noche.

A día de hoy, desde la supresión del EMCA, Granada y su área metropolitana cuentan con 4 unidades de vigilancia intensiva (UVIs) móviles del SUAP (Servicio de Urgencias de Atención Primaria) y 061, que están disponibles en cualquier momento y otra UVI móvil que opera 12 horas al día. Hasta el pasado 31 de mayo, los granadinos también contaban con este servicio que ahora está en el aire y que, de volver, según fuentes sanitarias y sindicales, lo haría recortado por no haber presupuesto suficiente para dotarlo de recursos.

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