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Dionisio Cañas y su denuncia artística

Los collages de la exposición

Amador Palacios

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Es ejemplar la muestra que se puede contemplar durante todo este mes de febrero en la Sala Luisa Alberca Lorente de la Casa de Cultura de Alcázar de San Juan (Ciudad Real). Se trata de la exposición de últimas obras del poeta Dionisio Cañas, un artista nacido en Tomelloso que, en esta ocasión, denuncia la agresión a la naturaleza que padece, concretamente, un determinado entorno local, circunscrito a los terrenos colindantes a donde él tiene su bombo (típica construcción rural, sobre todo tomellosera), en el término de Alcázar.

Los tiempos en que Dionisio Cañas solo escribía poemas, en verso o prosa, quedan un poco lejos. En un momento dado, compatibilizó esta pura escritura literaria con happenings, performances u otras acciones, enfocadas, más que a un arte íntimo, como la mera escritura poética, a una cobertura social. Quizá su más famosa ejecución fue ‘El Gran Poema de Nadie’. Ahora, Cañas es un individuo, digamos corriente, que refleja sus preocupaciones, especialmente el daño al medio ambiente, de un modo artístico de gran altura.

Este método de Dionisio podría asociarse a la manera de hacer de Joseph Beuys, personaje predilecto de Dionisio Cañas, un artista alemán pluridisciplinar que hizo performances y happenings y otras muchas útiles tentativas. Fue aviador en la Segunda Guerra Mundial, estrellándose su avión en Crimea. “Más tarde mitificó el accidente narrando cómo, estando inconsciente y a punto de morir congelado, nómadas tártaros lo rescataron y lo envolvieron en fieltro y grasa animal logrando evitar su muerte. En cualquier caso, ambos elementos aparecerán constantemente en su obra posterior”, según recoge la Wikipedia.

De Beuys es esta famosa frase: “Todo hombre es un artista”, queriendo significar que “cada persona, al utilizar su creatividad innata, participa activamente en la construcción y transformación de la sociedad”. Esto no quiere decir que todo hombre tenga que ser, necesariamente, un artista, sino que hay seres privilegiados, como Dionisio Cañas, que pueden siempre expresar su pensamiento, coincidente con el de otros hombres, a través de la más refinada manera artística.

Fotografías, pantallas o collages

El contenido de la exposición es verdaderamente asombroso, comprendiendo unas secciones muy bien definidas. Entre ellas, se cuenta con una esplendente colección fotográfica, donde aparecen instantáneas de botellas de plástico y latas, colillas, toallitas, guantes, todo tipo de envoltorios abandonados en la intemperie por los trabajadores del campo. Dionisio Cañas mantiene una relación muy amistosa con los agricultores, pero sabe que tienen poca conciencia ecológica, siendo sus jefes más brutos todavía.

Otra sección consiste en una serie de collages que Dionisio ha elaborado sobre unos sacos de papel que 'atesoran' pesticidas y otros nocivos productos químicos. Él ha intervenido las imágenes de estos sacos, quitando y pegando nuevos mensajes, convirtiendo estos collages en auténticos poemas visuales.

Hay pantallas. En una grande aparecen filmados grandes montones de basura no orgánica, que inundan esos campos manchegos. Imágenes testimoniales de una gran calidad. Plásticos negros del proceso de fructificación de melonares y vides, que se dejan ahí, no se recogen. Estos plásticos, al irse descomponiendo, devienen microplásticos, aunque el aire de la zona es puro, como se puede comprobar en el liquen pegado en la corteza de los árboles. Lo peor de esos nefandos plásticos es irse convirtiendo en nanoplásticos, invisibles, que nos tragamos en la inspiración sin notarlo.

En el folleto de sala de la exposición, el texto que escribe Dionisio Cañas dice: “Cuando en los años 80 del siglo XX, yo vivía por entonces en Nueva York, compré un refugio de piedra seca en el campo de la Mancha ('bombo'), el entorno era una maravilla llena de vida: viñedos, melonares, campos de cereales, almendros y encinas, toda clase de aves, zorros, lirones, erizos, topos, culebras, lagartos, salamandras, ratones de campo, hormigas, luciérnagas, mariposas, moscas y mosquitos, avispas, abejas, mantis religiosas, escarabajos, grillos y las preciosas mariquitas.

Ahora, cincuenta años después, buena parte de esta fauna ha desaparecido, o está en vías de extinción“. La sala está presidida por una alta pancarta donde podemos leer: ”Según los datos más precisos que han podido obtenerse, se produce un descenso del 2,5 % anual en la cantidad total de insectos, una cifra que sugiere que podrían desaparecer por completo en un siglo“. Todo eso 'gracias' al nitrógeno.

Estas botellas tardan mil años en descomponerse

La exposición exhibe unas vitrinas que a mí me han recordado mucho a los 'objetos encontrados' de Antonio Pérez, el gran coleccionista de arte cuyo nombre lleva un notable museo conquense. En sus estantes se acumulan los desechos de plástico que abandonan los campesinos sin recoger. En una de las vitrinas, Dionisio Cañas ha agrupado varias botellas de plástico que ostentan la etiqueta que enuncia: “Mil años en descomponerse”. Al igual que Antonio Pérez ponía en una estantería un conjunto de botellas de plástico azul del agua de Solán de Cabras.

El día de la inauguración de la muestra, mientras ya cundía el temporal ‘Marta’ y aún los efectos de ‘Leonardo’, le comenté al propio Dionisio esta analogía que a mí me pareció afín con los ' objetos encontrados' de Antonio Pérez. Él me sonrió y me dijo: “La diferencia con nuestro querido Antonio Pérez, que en gloria esté, amigo Amador, es que estos objetos míos no son encontrados sino buscados”.

Algunas de estas excelentes obras que ahora se pueden ver en Alcázar de San Juan, ya se habían expuesto en la Galería Rocío Santa Cruz, de Barcelona, que es la que custodia buena parte del quehacer de Dionisio Cañas, y en la Fundación Pepe Buitrago, Centro de Holografía y Artes Dados Negros, de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real). En el folleto de sala de la exposición hay cuatro QR (código de barra bidimensional cuadrado que almacena datos alfanuméricos), que podemos escanear con la cámara del móvil y que nos llevan a la Web de Dionisio Cañas, a una entrevista a Dionisio Cañas en TVE, al proyecto de El Gran Poema de Nadie y al colectivo de Artistas ESTRUJENBANK.

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