La COVID-19 causa un incremento del 15% en la mortalidad hasta mediados de septiembre en el territorio valenciano
La pandemia de la COVID-19 ha provocado un considerable incremento de la mortalidad en España con respecto a la media de las últimas décadas, según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y los datos que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE). En concreto, según los registros oficiales, en marzo y abril se produjeron en España 41.000 defunciones por encima de la media histórica y en las primeras semanas de septiembre ese exceso de muertes se situaba en 2.000, vinculadas al virus. Las cifras de muertes semanales que publica Sanidad representan poco más de la mitad de las reales, ya que el dato de fallecidos cada semana con coronavirus apenas supone entre un 40% y un 60% de las muertes reales que se notifican con semanas de retraso por las comunidades autónomas.
En la Comunitat Valenciana, en 2020 y hasta el 14 de septiembre se han registrado 33.988 muertes, una cifra que supone un aumento del 15% respecto a la media histórica de los últimos 45 años (29.560), 4.428 defunciones más en los primeros ocho meses y medio del año. De estas muertes, las atribuidas al coronavirus según los datos oficiales de la Conselleria de Sanidad son pocas más de 1.600 confirmadas por un test diagnóstico. La mayor diferencia se produjo durante la primera oleada de la pandemia, en los meses de marzo y abril, cuando fallecieron 9.431 personas, 2.286 por encima de la media (un 32% más) -la primera muerte atribuida al coronavirus en la Comunitat Valenciana se comunicó el 3 de marzo-, y algo parecido se ha visto en las estadísticas desde el pasado 27 de julio, con 7.102 muertes registradas (más de 1.300 por encima de la media, lo que supone un incremento del 22,5%).
Selecciona tu CCAA: mortalidad durante la crisis del COVID-19 vs todos los años desde 1975
Muertes en cada semana de cada año desde 1975 hasta la actualidad. En negro, la media de 2000 a 2019. Los datos de 2019 y 2020 están infraestimados ya que solo incluyen al 93% de la población con registros informatizados y pueden presentar retrasos en las notificaciones
En concreto, desde finales de julio, coincidiendo con la segunda ola de la pandemia del coronavirus, se han registrado las cifras más elevadas de mortalidad desde que se tienen registros todas y cada una de las semanas, excepto la semana del 7 de septiembre, cuando con 795 defunciones comunicadas solo fue superada en 2016, cuando se produjeron 803. Así, en tres semanas se superaron las 900 muertes (951 la del 27 de julio, 940 la del 3 de agosto y 919 la del 10 agosto), y en otras cuatro se produjeron más de 830 fallecimientos (896 la semana del 17 de agosto, 884 la del 24 de ese mes, 880 la del 31 de agosto y 837 la segunda semana de septiembre). Según las estadísticas del MoMo, entre la segunda semana de marzo y la segunda semana de abril se superaron el millar de defunciones semanales.
Durante el pico más elevado de la pandemia en el territorio valenciano, el diferencial de mortalidad llegó al 66% respecto a la media histórica, un porcentaje que tras controlar la curva y la desescalada volvió a situarse entre el 23 y el 27% a partir de la última semana de julio.
Otros picos de mortalidad
En estos años también se han registrado picos de elevada mortalidad en algunas semanas, acumulados que podían durar una, dos y hasta tres semanas y en los que las muertes fueron notablemente superiores a las que se han visto con la COVID-19, ya fuera por epidemias de gripe en invierno o por golpes de calor en verano. Son los casos de la última semana de diciembre de 2017 (1.869 decesos) y la primera de 2018 (2.026) coincidiendo con una de las peores gripes de los últimos tiempos; las últimas tres semanas de 2015 (alrededor de 2.000 cada una); las dos primeras semanas de 2012 (más de 2.000 muertes cada una); o los primeros días de agosto de 2003 (1.709 muertes) por una fuerte ola de calor.
La mortalidad de la crisis del coronavirus en cada comunidad autónoma
Cada punto representa las muertes en cada semana de cada año desde 2000 hasta la actualidad. En negro, la media de 2000 a 2019. Los datos de 2019 y 2020 están infraestimados ya que solo incluyen al 93% de la población (en algunas CCAA menos %) con registros informatizados y pueden presentar retrasos en las notificaciones
Fuente: INE, MoMo (ISCII)
Diferente impacto por comunidades
De todos modos, la COVID ha golpeado igual a todas las comunidades por igual. Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha, Cataluña, País Vasco y Navarra son las regiones más afectadas por el aumento de las defunciones durante la epidemia, ya que son las zonas en las que el virus ha actuado con mayor virulencia según los datos del Ministerio de Sanidad. Por contra, en Canarias, Baleares o Murcia, la tasa de mortalidad durante la epidemia ha estado en niveles similares o incluso por debajo de los brotes de gripe de la última década.
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