Batiste Martí, de 81 años, el primer valenciano en recibir la vacuna contra el coronavirus en una residencia de Rafelbunyol

Momento en el que se le administra la vacuna contra la COVID-19 a Batiste Martí en Rafelbunyol.

Batiste Martí, un hombre de 81 años residente en el centro Virgen del Milagro de Rafelbunyol, ha sido el primer valenciano en recibir la vacuna contra la COVID-19. La primera trabajadora que ha recibido una dosis de la vacuna ha sido Josefa Martínez, directora del centro. En la provincia de Alicante, la primera persona en vacunarse ha sido Salvador Brotons, de 65 años, natural de Castalla y usuario de una residencia de San Vicent del Raspeig, mientras que en la provincia de Castellón la primera vacunada ha sido Benilde Domingo, una residente de 86 años de un centro de Burriana.

Poco antes de las 10 horas de este domingo ha arrancado la campaña de vacunación contra el SARS-CoV2 en la Comunitat Valenciana, un proceso que ha comenzado por siete residencias de mayores ubicadas en Burriana, Almassora, Sant Vicent del Raspeig, Sant Joan d'Alacant, Rafelbunyol, Torrent y Benissanó, donde se administrarán las primeras 775 dosis a usuarios y personal sociosanitario de estos centros. Desde el lunes 28 de diciembre la Generalitat Valenciana comenzará a recibir de forma regular unas 30.000 dosis semanales de la vacuna de Pfizer.

La Conselleria de Sanidad calcula que a mediados de marzo se habrá terminado de vacunar con las dos dosis contra la COVID-19 al primer grupo, que incluye a residentes, personal sanitario de primera línea, el resto de la plantilla sanitaria y grandes dependientes, siempre de forma voluntaria. En total, 188.000 personas, lo que supone 376.00 dosis inoculadas con 21 días de diferencia entre cada una. A partir de marzo, se procederá con el resto de la población.

Las primeras dosis han llegado a las 9.53 horas a la Comunitat Valenciana, concretamente al centro de distribución de València, desde donde serán remitidas a los siete centros: una residencia pública en Burriana y una municipal en Almassora en la provincia de Castellón, una privada en San Vicent del Raspeig y una pública en San Joan en la provincia de Alicante, así como una municipal en Rafelbunyol, dos concertadas en Torrent y Benissanó en la provincia de Valencia. El criterio de elección de estos centros es que llevan al menos 90 días sin haber tenido ningún caso activo.

Posteriormente, se seguirá con las siguientes 110 residencias que están en esta situación: 70 sin brote y 40 con 90 días sin casos activo. Sanidad espera que las más de 50.000 personas, entre trabajadores y trabajadoras y residentes, que conviven en las residencias puedan estar vacunadas a lo largo del mes de enero. Además, se elaborará un registro de las personas que rechacen ser vacunadas.

En cualquier caso, desde el departamento que dirige Ana Barceló han aclarado que se trata de un calendario de vacunación "flexible" que se irá adaptando a las circunstancias. Así, si se detecta un brote durante el proceso se analizará la situación concreta de ese centro para determinar si se pueda continuar con el personal no contagiado o, si está muy extendido, es preferible interrumpir el proceso. La segunda dosis está recomendada a los 21 días, pero si administra pasado este también se da por válida.

La administración de cada grupo en esta primera etapa comenzará cuando se haya concluido la anterior. Así, se empezará por los residentes que serán vacunados por el propio personal del centro. El equipo debe estar constituido por al menos un médico para controlar si se produce algún efecto adverso inmediato y dos enfermeras. En caso de que faltara personal sería cubierto con profesionales de Atención Primaria y Conselleria siempre enviará una enfermera coordinadora para supervisar el proceso.

Por su parte, el personal sanitario será vacunado en sus propios centros, mientras que los profesionales de Atención Primaria se desplazarán para vacunar a los grandes dependientes en sus domicilios. En esta primera etapa, la Conselleria de Sanidad no prevé contratar más personal ni contempla que los farmacéuticos intervengan en ninguna etapa del proceso de vacunación como han solicitado.

La Conselleria de Sanidad ha garantizado que el cumplimiento con "total rigurosidad" de la cadena de frío para que en caso de que se diera alguna reacción adversa solo pueda atribuirse a la propia vacuna. Para ello, cuenta con tres centros de almacenaje, uno por provincia, con congeladores capaces de mantener a menos de 70º las dosis.

No obstante, las primeras 775 dosis han llegado refrigeradas, entre 2 y 8º, para que su administración pueda ser inmediata en los siete centros. En estas condiciones la vacuna dura cinco días, mientras que si está ultracongelada puede almacenarse durante unos 30 días. A temperatura ambiente se descongelan en unos 30 minutos y una vez reconstituidas debe inocularse en dos horas.

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27 de diciembre de 2020 - 11:46 h

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