El ministro Bustinduy exige a la Generalitat Valenciana que “escuche” y ponga fin a cinco semanas de conflicto educativo
Cinco semanas de huelga indefinida y una negociación todavía sin resolver. Este es el contexto en el que el ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, ha visitado esta mañana València para reunirse en el Colegio Mayor Rector Peset con la portavoz de Compromís per València, Papi Robles, y los representantes de los sindicatos en huelga —Intersindical-STEPV, CCOO y UGT—. Una visita que va más allá del gesto simbólico: el ministro ha querido escuchar de primera mano lo que está ocurriendo en las aulas valencianas y trasladarlo al Gobierno de España.
Para la portavoz de Compromís, Papi Robles, esta huelga es “uno de los momentos de referencia en la defensa de la escuela pública valenciana”. La portavoz de la coalición valencianista ha querido hacer un reconocimiento explícito al profesorado que lleva cinco semanas sacrificando su salario y su tiempo “para que nuestros hijos e hijas tengan la educación pública de calidad que merecen, y en valenciano”. Compromís, ha recordado Robles, ha apoyado esta huelga desde el primer día y mantendrá ese apoyo mientras dure.
Robles ha destacado la fuerza de las movilizaciones, en las que el profesorado ha demostrado que con el diálogo y el acuerdo “se consigue mucho más para construir una sociedad mejor que confrontando y cerrando las puertas a la negociación”. La portavoz ha subrayado que, en el caso de los docentes acampados en la plaza de la Virgen, estos acompañaron la celebración del Corpus de forma acordada, sin confrontación: “No confrontan, construyen conjuntamente”. Una actitud que contrasta, ha dicho, con la del Gobierno de la Generalitat Valenciana, que ha ignorado sistemáticamente las demandas del sector.
La portavoz valencianista ha recordado que el Partido Popular tiene 3.600 millones de euros sobre la mesa para invertir en educación pública y que “no puede hacer partidismo con lo que está ofreciendo el Gobierno”. Unos recursos que, de materializarse, resolverían gran parte de las reivindicaciones del profesorado en huelga.
Una lucha que ha traspasado fronteras
Por su parte, el ministro Pablo Bustinduy ha trasladado a los sindicatos su gratitud y admiración. “Hay cientos de miles de compatriotas a lo largo y ancho del país que durante este último mes han sentido un profundo orgullo”, ha afirmado, y ha remarcado que en esta huelga no se dirimían únicamente las condiciones laborales del profesorado, sino “el futuro de la educación pública en su conjunto, que es el pulmón de una democracia”.
El ministro ha situado la movilización valenciana como referente para otras luchas similares que se están produciendo en Madrid, Aragón y otros territorios del Estado. “No están trabajando para sí mismos, están trabajando para todas y todos”, ha señalado Bustinduy, que ha pedido al Gobierno de la Generalitat Valenciana que “escuche, que escuche” y que en la negociación colectiva “primen la empatía y la comprensión de las razones que hay detrás”. El ministro ha insistido en que los servicios públicos “son lo que nos iguala, lo que permite garantizar la igualdad de derechos y de oportunidades a la ciudadanía”.
Compromís per València reitera todo su apoyo al profesorado y a los sindicatos, que continúan negociando hasta el último momento. Esta huelga, subraya Papi Robles, “no termina hoy”, por lo que ha exigido voluntad al gobierno de Pérez Llorca para alcanzar un acuerdo digno para la educación valenciana.
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