Junta Central Fallera presupuesta 434.000 euros para la gala de selección del Roig Arena, casi tres veces más que en la Fonteta
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El presidente de la Junta Central Fallera (JCF), el concejal del PP Santiago Ballester, tiró la casa por la ventana para celebrar el acto de elección de las cortes de honor de las Falleras Mayores de València el pasado 27 de septiembre. Por primera vez, el acto una de los más importantes y esperados del calendario fallero, se celebró por primera vez en el flamante Roig Arena.
El alquiler del recinto multiplicó el coste que venía asumiendo el organismo municipal cuando lo celebrara en el pabellón de la Font de Sant Lluís. Según la documentación recabada por elDiario.es, el acto acabó costando un total de 363.000 euros, de los que 261.000 (IVA incluido) correspondieron a los costes asociados al Roig Arena durante varios días (actos y ensayos previos). En concreto, el alquiler de las instalaciones costó 90.000 euros, equipos de sonido, a los que hay que sumar 46.200 de refuerzo de instalaciones, 12.000 del alquiler de la sala Auditorio los días 26 y 27 de septiembre, 11.000 de gestión de entradas o 21.000 de refuerzo de iluminación. Hay que sumar a estos montantes, 22.000 euros para moquetas y poco más de 6.000 euros para un cocktail y comida para voluntarios y preseleccionadas.
De cara al acto que se celebrará en septiembre del presente ejercicio, JCF ha presupuestado un gasto aún mayor. Así, a los 150.000 previstos en las cuentas aprobadas para este año, se unen 284.000 euros de una modificación de crédito aprobada este mismo mes para financiar el alquiler del Roig Arena, según la resolución firmada por Ballester a la que ha tenido acceso este diario. En total, 434.000 euros. Con todo, fuentes municipales han explicado que “la moción es para justificar la incorporación del remanente al presupuesto de la JCF, pero eso no significa que se vaya a dedicar íntegramente al pago del Roig Arena”.
Como argumento a favor del cambio de ubicación se encuentra el aforo, que será el doble en el Roig Arena hasta las 16.000 personas y el hecho de apostar por un recinto nuevo de gran proyección, con lo que conlleva a nivel de imagen para la fiesta. El debate es si estas mejoras justifican el aumento del gasto público.
Llama la atención que en el documento por el que se aprueba la modificación de crédito se argumenta que “en la elaboración del presupuesto para 2026 todavía no se sabía dónde se iba a celebrar el evento indicado”. Sin embargo, Ballester trasladó la idea tras el acto del pasado año de que se iba a mantener en el Rog Arena: “Conociendo el espacio como lo conocemos se pueden aplicar factores de corrección. Con las enseñanzas que tenemos, se puede trabajar con un año de distancia”, dijo en alusión a situaciones a mejorar de cara a la siguiente edición.
En 2019, el acto en la Font de Sant Lluís costó 108.000 euros; en 2022, en el mismo recinto, 163.000 euros, una cuantía que fue muy criticada por el PP que acusó al entonces presidente de JCF, Carlos Galiana, de despilfarrar por gastarse 14.000 euros en una actuación del grupo valenciano La Fúmiga, un gasto que llevó a la Agencia Antifraude. Al año siguiente, en septiembre de 2023, con el PP y Vox ya al frente del Ayuntamiento, Ballester se gastó 149.000 euros en el acto en la 'fonteta'.
Al respecto, el concejal de Compromís y expresidente de JCF, Pere Fuset, se ha mostrado crítico con las elevadas previsiones de gasto: “El Gobierno de la alcaldesa María José Catalá está convirtiendo la Junta Central Fallera en un agujero negro de dinero público por una gestión que prioriza la foto política al cuidado del patrimonio cultural, los artistas falleros en crisis o la convivencia. A pesar de contar con cerca de cuatro millones de presupuesto público el organismo sigue pidiendo dinero extra cada mes, pues ya se han pulido más de lo que tenían previsto”.
Según Fuset, “lo hacen además con mentiras y trampas para ocultar lo que prevén gastar en un acto de dos horas como la elección de candidatas a Falleras Mayores, el triple de lo que presupuestaron hace cuatro meses cuando ya sabían que volverían a recurrir a un alquiler externo”. Así ha insistido en que “un acto que antes de la llegada del PP y Vox costaba en torno a los 100.000 o 150.000 euros en la 'fonteta' puede costar este año más de 400.000 euros”.
Y eso, ha añadido el edil de Compromís, “mientras dedica solo 13.000 euros a campañas para fomentar la convivencia en Fallas, o congela cuando no recorta directamente los premios, contratos y ayudas con los que se paga a unos artistas falleros inmersos en una grave crisis”.
Para Fuset, “gastar el dinero equivalente a lo que se paga por 43 mascletades, o la cuantía de cuatro años de ayudas a bandas de música en solo dos horas demuestra una vez más que la única prioridad de Catalá en Fallas es la foto y el autobombo”.
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