Los tipos de ostras más comunes que puedes probar en un restaurante de España
Si te sientas en un buen restaurante de mariscos en España, lo más probable es que te ofrezcan varias variedades de ostras servidas crudas sobre hielo, con limón o una vinagreta suave. Cada tipo tiene su carácter: más salino, más dulce, más carnoso… y todos cuentan historias de rías, mares y tradiciones culinarias que vale la pena conocer antes de pedir la segunda ración.
Aquí tienes los tipos de ostras más comunes que te puedes encontrar -desde las locales hasta las importadas- que reinan en las cartas gastronómicas de nuestro país.
1. Ostra gallega — la joya del Atlántico español
La ostra gallega es, sin duda, la más emblemática en España. Procede de las rías de Arosa, Noia y Arcade (Galicia), y su sabor intenso con notas salinas equilibradas y su textura carnosa la han convertido en un referente en restaurantes donde el marisco manda. Se suele servir al natural con unas gotas de limón o vinagreta ligera, y es una experiencia que muchos consideran imprescindible.
2. Ostra francesa de Marennes-Oléron
Aunque no produce en España, esta ostra francesa aparece con frecuencia en restaurantes nacionales de nivel por su perfil más suave y ligeramente dulce que agrada incluso a quienes prueban ostras por primera vez. Llegan desde el Atlántico francés, especialmente durante la temporada de invierno, y se han hecho un hueco fijo en barras de ostras y menús gourmet.
3. Ostra del Delta del Ebro
Si buscas algo distinto al Atlántico, la ostra del Delta del Ebro ofrece un perfil más delicado, menos salado y con cierto toque vegetal gracias a las aguas ricas en nutrientes del Mediterráneo. Los restaurantes que apuestan por producto local suelen incluirla para maridar con vinos blancos del Penedés o espumosos brut nature.
4. Ostra asturiana
En el norte de España también hay tradición: la ostra asturiana —de estuarios como el Eo o Villaviciosa— destaca por su frescura extrema y notas minerales. No suele ser tan conocida como la gallega, pero su presencia en cartas cerca del Cantábrico está en aumento y merece la pena probarla si aparece en el plato.
5. Ostra portuguesa
No muy lejos pero fuera de las fronteras españolas, las ostras portuguesas de la Ría Formosa o el Algarve también son habituales en cartas nacionales, sobre todo por proximidad y calidad. Tienen una textura firme y un sabor más pronunciado que encaja bien con vinos blancos secos o incluso cervezas artesanas ligeras.
6. Ostras premium de importación — para paladares exploradores
En restaurantes más sofisticados o barras de mariscos especializadas, también puedes encontrar ostras premium importadas, como algunas variedades irlandesas, bretonas o de crianza especial (por ejemplo las “Fine de Claire” francesas). Son más caras, pero destacan por su complejidad de sabor, densidad de carne y riqueza mineral.
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