Bilbao elimina el servicio de la centralita de la Policía Municipal y niega que haya un “colapso” de llamadas
El pasado 31 de diciembre fue el último día en el que funcionó el teléfono 944205000 de la centralita de la Policía Muncipal. Se trataba de un servicio subcontratado por el Ayuntamiento que ofrece la empresa Lanalden y que hasta ahora daba trabajo a cinco personas. Sin embargo, la última licitación ha quedado desierta y el Ayuntamiento ha optado por “reorganizar el servicio con medios propios, optimizando recursos”. “Es un servicio que el Ayuntamiento ha ido sacando a licitación puntualmente y en el que ha ido incrementando las partidas presupuestarias de las sucesivas licitaciones, pero la última licitación ha quedado desierta y no se va a volver a licitar”, informan a este periódico desde el Ayuntamiento de Bilbao.
Dada la situación las cinco trabajadoras del servicio, que llevaban tiempo protagonizando huelgas para exigir mejoras en sus condiciones laborales, han lamentado que se dejará de atender “a 200.000 llamadas al año”. “Hablamos de un servicio que atiende a emergencias, consultas ciudadanas, llamadas de otros ayuntamientos, policías, juzgados o administraciones públicas. Las trabajadoras del servicio llevamos meses de huelgas para denunciar las condiciones precarias, el deterioro del servicio y los pliegos mal diseñados que ninguna empresa quiere asumir. El servicio salió otra vez a concurso, pero ninguna empresa se presentó. Esto no es casualidad. Es la consecuencia directa de un pliego mal hecho y sin garantías. Ante esta situación, el Ayuntamiento tenía opciones: rehacer el pliego, mejorar condiciones y garantizar la continuidad del servicio o negociar una salida al conflicto. No hizo nada de eso. En su lugar, la decisión ha sido rechazar la partida presupuestaria del servicio y dejarlo desaparecer”, critican las trabajadoras.
Según denuncian, entre cinco personas cubrían un servicio de 365 días al año durante 24 horas, lo que implicaba, entre otras cosas, no poder disfrutar de vacaciones. Además, según detallan desde el sindicato ELA, “la plantilla no solo llevaba a cabo las funciones propias de la centralita, sino funciones que van mucho más allá de las propias del Convenio de Contact Center estatal, como son; Información oficial sobre Policía Municipal, tramitación de bajas y licencias del personal funcionario, apertura de expedientes y requerimientos ciudadanos”.
Según reconocen, eliminar el teléfono “no elimina la necesidad”, sino que “traslada el problema” a una “saturación, desorganización, peor atención y un riesgo real a la ciudadanía”. “Denunciamos públicamente esta decisión, no solo por nuestros puestos de trabajo, sino por la seguridad, la atención ciudadana y el funcionamiento básico de la Policía Municipal de Bilbao”, sostienen.
Desde el sindicato Erne han denunciado que tras anular el número de teléfono de la centralita de la Policía Municipal, hay un “colapso del servicio policial en Bilbao”. En un comunicado, ha señalado que, desde el 1 de enero, las llamadas realizadas al 944205000 reciben un mensaje automático que deriva a los ciudadanos a los teléfonos 092 o 112, provocando “un incremento inmediato de la carga de trabajo en el Centro de Coordinación y Mando”. A su juicio, esta circunstancia agrava una situación que “ya era crítica”, debido “a la falta de efectivos y a la pérdida diaria de numerosas llamadas que no llegan a ser atendidas”. “Esta decisión va a suponer que muchos más ciudadanos queden sin atención policial, afectando directamente a un servicio esencial para la seguridad ciudadana”, han alertado desde el sindicato.
Para dar solución a esta problemática, han instado a la Dirección de Seguridad Ciudadana y al Equipo de Gobierno municipal a que “asuman su responsabilidad y actúen de manera inmediata”. “La situación del 944 20 50 00 era conocida desde hace tiempo, y la dejación de funciones por parte de los responsables municipales ha desembocado en este escenario, que se suma a una cadena de decisiones erróneas. Bilboko Udaltzaingoa se encuentra ante un auténtico desastre organizativo, cuyas consecuencias recaen tanto en los trabajadores del servicio como en la ciudadanía, que ve deteriorada su seguridad y su derecho a una atención policial eficaz”, han criticado.
Por su parte, el Ayuntamiento confirma a elDiario.es/Euskadi que no existe “ningún tipo de colapso o sobrecarga”. “Es un conflicto laboral entre la empresa contratada por el Ayuntamiento y sus trabajadores. Como ya es sabido, los trabajadores han hecho bastantes y prolongadas huelgas, y no ha habido una merma de la atención. Además, y durante esas huelgas, desde el Departamento de Trabajo no se ha considerado servicio esencial y no ha habido en ningún momento servicios mínimos decretados. Por otro lado, se está reorientando y reorganizando el servicio para que la atención se siga prestando sin ningún tipo de colapso o sobrecarga”, han concluido desde el Consistorio, quienes sostienen que en las próximas semanas podrán dar más información al respecto.
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