José Ramón Becerra (Equo Berdeak): "Que sea de la izquierda o no sea de la izquierda no es lo esencial a la hora de apoyar un Gobierno"

Jose Ramón Becerra, candidato de Equo Berdeak en las elecciones vascas.

José Ramón Becerra (Orduña, 1969) anunció en febrero en la pequeña sede de Equo Berdeak -que se publicita en la puerta como afiliado al partido verde europeo- su exclusión de la coalición de Elkarrekin Podemos y el inicio de una incierta andadura en solitario. En ese mismo local, ubicado en el barrio de San Martín de Vitoria, el más castigado por la COVID-19 en Euskadi, atiende a la entrevista de eldiario.es/euskadi. Las encuestas no le dan opciones de regresar al Parlamento Vasco tras una legislatura en la que se ha granjeado el aprecio de propios y extraños, pero sí está acudiendo a debates en los medios de comunicación públicos y adquiriendo visibilidad. Becerra se agarra a que la "ola verde" de Europa, que se apreció claramente en Francia en las elecciones del 28 de junio, acabará llegando también a Euskadi.

José Ramón Becerra: el ingeniero que piensa en verde

José Ramón Becerra: el ingeniero que piensa en verde

¿Equo Berdeak tiene espacio en la política vasca?

Sí. En la política vasca que estamos viviendo, que es de bloques antagónicos y muy definidos, donde no se mueven las posiciones, creemos que la posibilidad de Equo Berdeak de ejercer como agente capaz de hablar, de negociar y de pactar con todo el mundo es interesante.

Lo preguntaba, entre otras razones, porque en las encuestas o no les dan escaños o ni aparecen.

Bueno, efectivamente, hay encuestas que directamente no están preguntando por Equo Berdeak y nos han llegado quejas de la militancia de que les están ofreciendo opciones y en ellas no aparece Equo Berdeak. Pero creemos que tenemos que superar ese hándicap y seguir mostrando que nuestra candidatura está ahí, que es distinta y que es una alternativa interesante para la sociedad.

El espacio verde también lo reivindica EH Bildu -su candidato por Álava se dio a conocer con el tema del ‘fracking’- y también Elkarrekin Podemos-IU ha participado en actos de campaña con Juantxo López de Uralde.

Sí, hay otras opciones y hay otras candidaturas que tienen militantes ecologistas entre sus filas y que incluso hacen propuestas interesantes en materia de medio ambiente. Pero sólo Equo Berdeak tiene la protección del medio ambiente como centro y como clave de la reconstrucción económica y social. Y, además, nuestra diferencia con esas otras candidaturas es que nuestra forma de hacer política es mucho más abierta a acuerdos y pactos transversales.

¿Les indica algo como partido el resultado de la segunda vuelta de las elecciones francesas del pasado domingo?

No nos ha sorprendido, porque la ola verde ya estaba en otros países de Europa. Está avanzando. En países como Alemania las perspectivas son muy buenas. Eso lo que nos hace ver es que quizás éste es el momento de que esa ola llegue a Euskadi.

¿Es realmente una posibilidad o más un deseo?

Creemos que existe ese espacio y esa oportunidad electoral. Obviamente, partimos de una situación de desventaja y es que no hemos sido una candidatura diferenciada en años anteriores y por lo tanto, dar a conocer una candidatura distinta y novedosa siempre es un hándicap. Pero creemos que lo podemos vencer.

¿Cómo fue la salida de Equo Berdeak de Elkarrekin Podemos?

Bueno, es una cosa que ya tenemos aparcada. Sucedió hace ya cuatro meses. Se vetó nuestra presencia en la coalición por parte de Pablo Iglesias y nunca llegamos a saber los motivos reales. Creemos que todo lo que se dijo fueron excusas. Pero es un tema aparcado, olvidado y hemos pasado página.

Creemos que es preferible ir a fórmulas de consensos más amplios que las que ofrece el tripartito de izquierdas

José Ramón Becerra — Candidato de Equo

Que el fundador de este partido, López de Uralde, siga en Podemos, ¿qué significa?

Pues significa que Juantxo adoptó una decisión personal que es muy respetable y que nosotros no podemos cuestionar.

¿Qué les parece esta idea del tripartito de izquierdas que ha abanderado la candidata de Elkarrekin Podemos-IU, Miren Gorrotxategi?

Bueno, es una opción que podría ser interesante en otras circunstancias. Pero, en las excepcionales que estamos viviendo ahora, lo que se precisa es una reconstrucción histórica a nivel económico y social. Creemos que es preferible ir a fórmulas de consensos más amplios que las que ofrece el tripartito.

Si logra un escaño y fuese decisivo, ¿qué ocurriría? ¿A quién haría lehendakari, a Urkullu o al tripartito de izquierdas?

Buscaríamos la manera de que hubiera una candidatura de consenso. Y, además, pediríamos que diera un paso atrás aquella candidatura que fuese más reticente al consenso. Pero, en cualquier caso, ante posibles alternativas de Gobierno diferentes, los verdes siempre nos vamos a pronunciar por aquella que en su programa nos ofrezca salir mejores de la crisis, avanzar en lugar de retroceder.

¿Incluso si no es de la izquierda?

Que sea de la izquierda o no sea de la izquierda no es lo esencial a la hora de apoyar un Gobierno, sino el hecho de que quiera avanzar y de que lo quiera hacer de la forma más plural posible.

Participó de manera activa en la comisión de investigación del asunto de los comedores escolares. ¿Qué conclusiones extrajo?

Por una parte, que habíamos sido capaces de concitar esos acuerdos amplios a los que me refiero: unir el voto de EH Bildu y el del PP en las conclusiones de esa comisión. Y, por otro lado, en lugar de ir solamente a la petición de responsabilidades al Gobierno, que habría sido una de las opciones, nos abrió la posibilidad de ir a acuerdos más amplios, como el del cambio del modelo. Creo que fuimos capaces de superar el mero hecho de la comisión de investigación para ir a buscar una solución al problema original, que era el modelo de comedores.

Sí, hay otras candidaturas que tienen militantes ecologistas entre sus filas y que incluso hacen propuestas interesantes. Pero sólo Equo Berdeak tiene la protección del medio ambiente como centro

José Ramón Becerra — Candidato de Equo

Pero el Gobierno no reconocía el fraude. No lo ha reconocido en ningún momento. Votó en contra, se opuso a esas conclusiones de la comisión.

Sí, pero sí aceptó que era necesario un cambio del modelo de comedores, que en el fondo es lo que desde un punto de vista verde más nos interesaba. Había un modelo que había sido perjudicial para las arcas públicas, perjudicial para las familias y perjudicial, si me apuras, también para la economía y para el medio ambiente. Y el Gobierno asumió la necesidad de cambiar ese modelo. Y eso es lo que nos interesaba de esa comisión.

¿Va a promover más investigaciones de otros temas de corrupción en el Parlamento Vasco?

Ahora mismo, después del ‘caso De Miguel’, no hay ninguno encima de la mesa. Pero lo que sí hay es muchos casos de clientelismo político. Y uno de los ejemplos podría ser el del vertedero de Zaldibar.

Hablemos de Zaldibar. ¿Era algo evitable?

Seguramente sí. Sí. Los sistemas de control de la administración están para eso, para que en una instalación -sea un vertedero, sea una fábrica o sea una incineradora o cualquier tipo de instalación con una posible repercusión ambiental- no se genere ningún perjuicio ni al medio ambiente ni a la salud de las personas. Si eso se ha producido es porque, evidentemente, en toda esa cadena de control que tenían que haber establecido las administraciones algo ha fallado. Habrá que investigar por qué ha fallado y quién ha sido el responsable de que eso suceda.

¿Hay falta de personal para hacer este tipo de controles y seguimientos de instalaciones como la de Zaldibar? ¿Qué medidas plantean para evitar que se produzcan situaciones como ésta?

Nosotros ya trabajamos en el Parlamento en otoño de 2018 por que se incrementase la plantilla de los técnicos de Medio Ambiente del Gobierno vasco. Entonces ya había un déficit de técnicos de Medio Ambiente, que son los que hacen las inspecciones. Y el propio Gobierno vasco reconoció que, efectivamente, hacía falta más personal. Pero yo creo que aquí no ha sido un problema de falta de personal. Ha sido un problema de falta de diligencia y no por parte de los técnicos, sino por el ámbito político.

Pero como parlamentario, en estos cuatro años, ¿qué iniciativas concretas sobre Zaldibar había registrado antes de febrero, antes de que todo el mundo hablara de Zaldibar?

Habíamos registrado varias sobre otros vertederos que habían tenido problemas. Por ejemplo, hay un vertedero en el alto de Areitio, que había tenido un incendio también en el verano de 2018. Preguntamos al Gobierno sobre qué tipo de controles se establecían para un vertedero que, siendo de materiales inertes, tuvo un incendio con materiales orgánicos involucrados. Y el Gobierno dijo que todo estaba bien. O sea que, sí, habíamos trabajado con otras escombreras y otros vertederos.

¿Hay riesgo de que esto se produzca en otras instalaciones?

Habrá que analizar si es preciso auditar el estado de todos los vertederos y de todas las licencias que se hayan dado a los vertederos durante estos años. Es una cosa que no es descartable.

Una de las partidas que negociaron ustedes en los presupuestos de 2020 buscaba la paralización de los permisos de extracción de hidrocarburos. ¿Cómo está esa situación?

En el Congreso de los Diputados se ha hablado esta semana, a raíz de una iniciativa de nuestra diputada Inés Sabanés, sobre el último pozo donde se quiere investigar, que es el de Armentia II, para que la Comisión de Reconstrucción asumiese como una de sus conclusiones la necesidad de paralizar todos los proyectos de investigación y exploración de hidrocarburos. Y ha salido adelante. Ha salido adelante con el voto en contra del PNV, pero ha salido adelante. Es decir, desde un punto de vista político, el Congreso de los Diputados ha dejado claro que buscar gas natural o combustibles no es una prioridad para afrontar la reconstrucción social y económica. Y eso significa que, de alguna manera, se está asumiendo que ese pozo Armentia II es un proyecto más del pasado que del futuro.

Una de las propuestas de Equo es la defensa del transporte público frente al transporte privado. ¿En este escenario cabe la alta velocidad?

No. Nunca hemos defendido la alta velocidad como tal. Sí el ferrocarril, pero un ferrocarril de cercanías y el ferrocarril que integre los diferentes territorios. Pero el tren de alta velocidad no es un ferrocarril de esas características porque va de un territorio a otro sin vertebrar ese territorio. Y, además, en estas circunstancias de ahora mismo de crisis económica, creemos que es una de las primeras inversiones que hay que paralizar. Además, incluso aunque se completase, no se va a poner en marcha en los próximos años. El dinero que ahora mismo estamos dedicando al tren de alta velocidad como sociedad es un dinero que podríamos utilizar perfectamente a otras prioridades.

¿A cuáles? Se lo digo porque el sistema de financiación es vía Cupo y no se pueden desviar esas partidas concretas del ramal de Gipuzkoa, que es el que compete al Gobierno vasco, a otras cosas.

El Gobierno vasco no puede hacerlo, pero el Gobierno de España sí. El Gobierno de España ahora mismo se está endeudando para garantizar una protección social a través de un ingreso mínimo vital y demás. De alguna manera estamos en ese mismo barco: Euskadi no es una isla a nivel de deuda pública presupuestaria. Es decir, el Gobierno vasco, efectivamente, ese dinero no lo destinaría a otras cuestiones, pero sí que el Gobierno central podría reducir sus deudas de forma importante.

Si se produjo lo de Zaldibar es porque algo ha fallado. Habrá que investigar por qué ha fallado y quién ha sido el responsable de que eso suceda.

José Ramón Becerra — Candidato de Equo

En el debate electoral de ETB1 deslizó algunas críticas a la candidata de Elkarrekin Podemos-IU, su antigua formación, en relación con el ingreso mínimo vital que mencionaba.

Hemos dicho que es una medida que era necesaria, pero también que es claramente insuficiente. Deja fuera a todos los jóvenes de 18 a 23 años que quieren emanciparse. Deja fuera a todos los jóvenes que un día se fueron de este país a trabajar al extranjero y ahora vienen retornados. Deja fuera a todos los migrantes. Era necesario, pero se queda corto. Hay que avanzar en la protección social de todo el mundo, claro.

¿Cómo valoran la gestión de la pandemia por parte del Gobierno vasco?

Creemos que en un inicio hubo una falta de humildad a la hora de afrontar el problema y hubo un exceso de confianza en las posibilidades del País Vasco de hacerle frente. Y, posteriormente, lo que hemos visto es un inusitado interés por competir con el Gobierno de España en el liderazgo de las respuestas. No compartimos esa forma de hacer política. Creemos que la pandemia se debía de haber afrontado con cooperación en lugar de con competición.

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4 de julio de 2020 - 21:32 h

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