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Las claves del día: Ucrania denuncia la toma de rehenes en un hospital y los refugiados superan los tres millones

Los bomberos tratan de apagar el fuego declarado en un edificio de Kiev, Ucrania, este martes tras el bombardeo ruso.

La ofensiva ordenada por el presidente de Rusia, Vladímir Putin, el 24 de febrero contra Ucrania desde el este, el sur y el norte del país ha entrado en su día número 20. Horas antes de que Kiev y Moscú retomaran las negociaciones, las tropas rusas han intensificado sus bombardeos en Kiev, destruyendo bloques residenciales.

Mientras el número de refugiados supera los tres millones, 20.000 personas han conseguido salir en sus coches particulares de la sitiada Mariúpol, donde autoridades también han denunciado que soldados rusos han tomado como rehenes a sanitarios y pacientes de un hospital.

Las negociaciones

Rusia y Ucrania han retomado este martes las negociaciones, en las que Kiev busca un alto al fuego y la retirada de las tropas rusas. Informa Vanesa Rodríguez. Varias horas después, el asesor del presidente ucraniano, Mijail Podoliak, ha anunciado que las conversaciones continuarán este miércoles. “Un proceso de negociación muy difícil. Hay contradicciones fundamentales. Pero sin duda hay espacio para el compromiso”. Hasta entonces, ha dicho, se continuará el trabajo en subgrupos de trabajo.

Paralelamente, los primeros ministros de Polonia, República Checa y Eslovenia han viajado a Kiev para entrevistarse con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

Los combates

Kiev ha amanecido por segundo día consecutivo con bloques de viviendas en llamas tras varios ataques. La ciudad ha dicho que han resultado dañados parte de una estación de metro, una casa en el distrito de Dárnytsia y tres edificios residenciales de varias plantas en los distritos de Podil y Sviatoshyn. Los servicios de emergencias han informado de que han muerto tres personas y cinco han resultado heridas tras el bombardeo de un bloque de 16 plantas en este último distrito.

“Hoy es un día difícil y peligroso”, ha dicho el alcalde de la capital, Vitali Klitschko. Tras los bombardeos, las autoridades de Kiev han impuesto un toque de queda de 35 horas a partir de las 20:00 hora local de este martes.

Un aeropuerto en Dnipro –en el este de Ucrania, un ciudad importante con una posición estratégica en el río Dniéper– ha sido alcanzado por misiles rusos, según las autoridades regionales, que han denunciado “destrucción a gran escala”.

En la región de Járkov, los servicios de emergencias han informado de que han sacado los cuerpos de siete víctimas de los escombros de edificios destruidos. En la región de Mykolaiv, los trabajadores han terminado de retirar los escombros de una escuela destruida del pueblo de Zelenyi Gai, y han sacado siete cadáveres. 

El jefe de la Administración Militar Regional de Donetsk, Pavlo Kirilenko, ha denunciado que fuerzas rusas han tomado como rehenes a algunos sanitarios y pacientes de un hospital de la sureña Mariúpol, información que ha trasladado uno de los empleados del propio centro. El teniente de alcalde de la ciudad ha contado a la BBC que tienen informaciones de que “hay 400 personas allí”.



Hasta ahora, Rusia ha logrado la mayoría de los avances en las ciudades del sur y el este, mientras sus fuerzas han permanecido más estancadas en el norte y alrededor de Kiev.

Rusia ha afirmado que que sus fuerzas armadas han tomado el control de todo el territorio en la región sureña de Jersón en Ucrania, según declaraciones del portavoz de Defensa recogidas por la agencia Tass.

La última actualización de inteligencia del Ministro de Defensa británico recuerda que durante varios días se han producido muchas manifestaciones en las ciudades ocupadas de Jersón, Melitópol y Berdiansk. “Informaciones sugieren que Rusia podría tratar de organizar un 'referéndum' en Jersón en un intento de legitimar la zona como una 'república escindida' similar a Donetsk, Lugansk y Crimea”. Ucrania ha denunciado los “secuestros” de los alcaldes de Melitópol y Dniprorudne.

El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), con sede en Washington, sostiene en su última evaluación que este lunes las fuerzas rusas “lograron solo pequeñas ganancias territoriales” en Lugansk el 14 de marzo, “pero no efectuaron ningún ataque importante hacia Kiev o en el noreste de Ucrania”. 

Las fuerzas rusas “siguen reuniendo refuerzos e intentando mejorar el apoyo logístico tanto en dirección a Kiev como a las operaciones del sur. Es poco probable que los intentos rusos en curso para reemplazar las pérdidas de combate tanto con sustituciones rusas como con fuentes no rusas, incluidos los combatientes sirios y el Grupo Wagner [mercenarios], permitan a Rusia reanudar operaciones ofensivas importantes en la próxima semana”.

Los corredores

Ucrania ha abierto un día más varios corredores humanitarios para llevar suministros y ayudar a los civiles atrapados a salir de determinadas zonas mientras las acciones militares, en teoría, se detienen temporalmente.

Este martes se han abierto nueve rutas en las regiones de Kiev (desde tres pueblos a la ciudad de Brovary) y Sumy (desde cinco localidades a Poltava), así como en la región de Járkov, donde se ha acordado un corredor humanitario desde el pueblo de Oskil. Según Kirill Timoshenko, jefe adjunto de la presidencia ucraniana, un total de 29.000 personas han sido evacuadas este martes por los corredores humanitarios.

Por segundo día consecutivo, cientos de civiles han logrado salir de la sitiada Mariúpol conduciendo sus propios coches. Cerca de 20.000 personas han partido de la ciudad en vehículos particulares, según Timoshenko. De los 4.000 coches que han abandonado la ciudad, 570 ya han llegado a Zaporiyia. En la ciudad vivían más de 400.000 personas antes de la invasión. Los principales intentos para brindar una salida segura a los residentes atrapados se vieron frustrados la semana pasada por los ataques. 

Paralelamente, el Gobierno de Kiev ha intentado de nuevo este martes que el convoy con furgonetas cargadas con ayuda humanitaria que permanece bloqueado en Berdiansk llegue a Mariúpol. Esta tarde, la viceprimera ministra Iryna Vereshchuk, ha dicho que Mariúpol no había recibido la ayuda humanitaria, según medios locales. 

Organizaciones humanitarias alertan de las condiciones desesperadas de Mariúpol, una de las zonas más castigadas del país. Lleva días sin electricidad, calefacción (con temperaturas extremas) y agua tras los bombardeos, y se han enterrado muertos en fosas comunes.

Además, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha ayudado a facilitar la salida desde la ciudad de Sumy, en una operación con dos convoyes de 80 autobuses.

Ucrania y Rusia acordaron por primera vez el 3 de marzo establecer corredores humanitarios, pero su aplicación hasta la fecha ha sido lenta y limitada. Decenas de miles de personas han sido evacuadas en los últimos días, pero también ha habido muchos intentos fallidos, con Kiev acusando a Moscú de no cumplir plenamente los acuerdos y compromisos. Rusia también ha culpado a Ucrania de que las operaciones de evacuación de civiles no den resultados.

Las víctimas

El número total de víctimas sigue sin estar claro y las cifras reales son, casi con seguridad, mayores a las conocidas. Los últimos datos de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos elevan a 1.834 las víctimas civiles, entre ellas 691 muertos –48 de ellos menores– y 1.143 heridos desde el 24 de febrero. La mayoría han sido causadas por “armas explosivas con una amplia área de impacto, incluyendo bombardeos de artillería pesada y sistemas de misiles de lanzamiento múltiple, y ataques aéreos”.

Estas estadísticas todavía no incluyen las cientos de víctimas que han denunciado ciudades como Volnovaja, Izium, y también Mariúpol, donde las autoridades locales afirman que han muerto más de 2.300 personas en los ataques.

Un cámara de la cadena Fox y una periodista ucraniana han muerto en un ataque en el que también resultó herido el corresponsal del mismo medio de comunicación.

Cientos de miles de personas continúan escapando en busca de seguridad. La agencia de la ONU para los refugiados (Acnur) calcula que tres millones de personas han huido a los países vecinos desde el comienzo de la invasión. La enorme mayoría, 1,8 millones, ha llegado a Polonia, pero también a otros países que comparten frontera como Hungría, Moldavia, Rumanía, Eslovaquia y Rusia.

El nivel de bajas entre las fuerzas armadas no está del todo claro. Los militares ucranianos aseguran que Rusia ha perdido más de 13.500 efectivos, no está claro cuántos de ellos están prisioneros. Moscú informó por primera vez a principio de marzo de sus bajas, varias veces menores que las que contabiliza Ucrania: 498 militares rusos muertos y casi 1.600 heridos. Las autoridades ucranianas no habían revelado la escala de las bajas entre sus filas, pero el presidente Zelenski reconoció este fin de semana la muerte de 1.300 soldados ucranianos durante la invasión.

En su cálculo de las pérdidas rusas, Ucrania asegura haber destruido 404 tanques, 1.279 vehículos blindados, más de 210 sistemas de artillería y de lanzamiento múltiple de misiles (MLSR), más de 170 aviones y helicópteros, así como varios barcos y aviones no tripulados, entre otros. El Ministerio de Defensa ruso ha dicho que se han destruido más de 2.500 elementos de la infraestructura militar ucraniana.

En Rusia, desde el comienzo de la ofensiva, las autoridades han detenido a casi 14.962 personas en protestas en contra de la guerra, según informa OVD-info, organización especializada en el seguimiento de arrestos y la defensa de detenidos. 

Este lunes, una periodista rusa, Marina Ovsyannikova, irrumpió en la transmisión en directo de un informativo con un cartel contra la guerra en Ucrania y la desinformación. Ha sido multada con 256 euros por el vídeo que publicó haciendo un llamamiento a los rusos a manifestarse y sigue siendo investigada.

Las sanciones

Este martes se ha conocido que Biden acudirá a Bruselas la próxima semana a la cumbre europea del 24 de marzo.

El aislamiento económico, diplomático y político de Moscú sigue en aumento. La Unión Europea ha aprobado su cuarto paquete de sanciones en el que se detalla el veto a las exportaciones de artículos de lujo, además de incluirse otros 15 empresarios próximos a Putin, entre ellos el dueño del Chelsea, Roman Abramovich. Informa Andrés Gil.

El Gobierno español ha retenido de manera provisional el yate del oligarca ruso Serguéi Chémezov en el puerto de Barcelona.

El Ejecutivo británico ha anunciado este martes sanciones a otras 350 personas y entidades rusas. Canadá ha anunciado que va a imponerlas a 15 cargos rusos que permitieron y apoyaron la invasión para ejercer más presión sobre Moscú, informa Reuters.

Zelenski ha dado este martes un discurso virtualmente al Parlamento de Canadá y también ha intervenido en un encuentro de dirigentes de los países nórdicos y bálticos convocados por el primer ministro británico, Boris Johnson, donde ha dicho que las sanciones internacionales aplicadas hasta ahora “no son suficientes”, al tiempo que pide un “embargo comercial” total a Rusia.

Además, Zelenski ha dicho: “Está claro que Ucrania no es miembro de la OTAN. Lo entendemos. Llevamos años oyendo hablar de una supuesta puerta abierta, pero ya hemos oído que no se puede entrar. Es cierto. Hay que reconocerlo”.

Moscú ha prohibido la entrada al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y de otros 12 altos cargos y personalidades estadounidenses en respuesta a las sanciones de Washington, entre ellas Antony Blinken y Hillary Clinton.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia ha dicho que está lanzando el procedimiento para salir del Consejo de Europa, a medida que crece la presión por la expulsión de Moscú de la organización regional.

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