Sudáfrica retira a sus diplomáticos en Israel por los ataques sobre Gaza: “No se puede tolerar un genocidio bajo la vigilancia de la comunidad internacional”
El Gobierno de Sudáfrica anunció este lunes que retirará a todos sus diplomáticos acreditados en Israel para consultas sobre la crisis desatada en la Franja de Gaza por la ofensiva militar israelí.
“El Gobierno sudafricano ha decidido retirar a todos sus diplomáticos en Tel Aviv para realizar consultas”, afirmó la ministra en la Presidencia, Khumbudzo Ntshavheni, en una rueda de prensa en Pretoria para informar de las conclusiones de la reunión del Gabinete celebrada el pasado día 1. “No se puede tolerar un genocidio bajo la vigilancia de la comunidad internacional”, aseveró Ntshavheni sobre la situación en Gaza.
El Gabinete, prosiguió, también “ha tomado nota de los continuos comentarios despectivos del embajador de Israel en Sudáfrica sobre quienes se oponen a las atrocidades y el genocidio del gobierno israelí”.
“La posición del embajador de Israel en Sudáfrica se está volviendo muy insostenible”, advirtió Ntshavheni.
De hecho, agregó, el Gabinete ha ordenado al Ministerio de Relaciones Internacionales y Cooperación que “tome la medidas necesarias dentro de los canales y protocolos diplomáticos para abordar la conducta del embajador de Israel en Sudáfrica”.
El pasado fin de semana, el Gobierno sudafricano ya instó a Israel cumplir sus obligaciones en virtud del derecho internacional y proteger a los civiles en Gaza, al tiempo que pidió a las autoridades israelíes que agilicen la salida de sus nacionales de ese territorio.
Israel está inmerso en una guerra en Gaza desde que Hamás perpetrara el pasado 7 de octubre un ataque contra Israel que dejó más de 1.300 muertos (la mayoría civiles), 5.400 heridos y al menos 241 secuestrados en Gaza.
La respuesta militar de Israel sobre el enclave palestino ha causado más de 10.000 muertos (la mayoría niños y mujeres), más de 24.000 heridos y unos 1,5 millones de desplazados que sufren condiciones de vida muy difíciles por el colapso de hospitales y la escasez de agua potable, alimentos, medicinas, electricidad y combustible.
Por EFE