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Así vivió Madrid su primer ‘Orgullo frente al Fascismo’

Cabecera de la manifestación Orgullo frente al fascismo en Cibeles | SOMOS CHUECA

Más de mil personas, con los activistas LGTBI Ramón Martínez y Mili Hernández a la cabeza, se manifestaron este sábado desde Atocha hasta la Plaza de Colón para plantar cara a la ultraderecha y recordar a los políticos que con los derechos de gays, lesbianas, bisexuales, intersexuales y otras identidades de género y afectivas no se negocia.

La convocatoria, surgida este verano a raíz de los incidentes protagonizados por Ciudadanos en el Orgullo LGTBI oficial y los pactos con la extrema derecha, marcaba tres premisas básicas: acudir vestidos de blanco, como símbolo de pureza frente al mal que nos acecha, lucir la bandera arcoíris y de otras identidades LGTB+ y renunciar a cualquier emblema político y siglas.

La Batucada que entiende en la manifestación Orgullo frente al fascismo | SOMOS CHUECA

Una manifestación que pretendía recuperar los orígenes del activismo LGTBI y que, a diferencia del Orgullo estatal de julio, no estuvo dirigida por ningún partido político, asociación o colectivo organizado, sino de manera asamblearia por personas LGTBIQ+ individuales.

Encabezando la marcha una sola pancarta de cabecera con un mensaje directo para la extrema derecha y sus socios políticos: «Orgullo Frente al Fascismo. Siempre adelante. Nuestros Derechos no se pactan» y con proclamas como «¡Ni un paso atrás!» o «Madrid será la tumba del fascismo», que fueron ganando fuerza según los manifestantes se acercaban a Cibeles.

Para Ramón Martínez era necesario salir de nuevo a las calles porque, por primera vez en muchos años, «el Orgullo se ha politizado» y un partido político «quería venir a hacerse una foto en el Orgullo» después de haber pactado con la extrema derecha.

Para él, el colectivo LGTBI tiene que volver a manifestarse y hacerse visible fuera de las siglas políticas y las asociaciones. «Nuestro Orgullo tiene que ser libre, ciudadano y una respuesta frente al fascismo», declaró ante los medios de comunicación.

Algunas críticas y otros puntos de vista…

Algunas críticas y otros puntos de vista…

Aunque la manifestación discurrió sin ningún tipo de incidentes y se respetaron la mayoría de las premisas de la organización, también acudieron sectores del activismo más radical que aportaron su propia manera de manifestarse y sus cánticos.

Días antes el Centro Social Okupado Transfeminista La Pluma explicaba en Twitter sus reticencias ante la manera en la que se realizó la convocatoria y cómo se ha decidido darle publicidad. En su opinión, la convocatoria estaba marcada por un «lenguaje institucional, cartelería naif, nada de banderas antifascistas o anticapitalistas».

De hecho, se creó una polémica entre la organización y el CSOT La Pluma, que censuró los provocadores carteles que este colectivo había preparado y comenzaron un «señalamiento público y acoso en redes para mantener la centralización de la convocatoria y censurar la guerrilla comunicativa».

Pese a las críticas, desde La Pluma decidieron sumarse a la convocatoria, pero llamando a la participación a través de su propia cartelería, abierta y explícitamente antifascista.

Gerardo

Los únicos nazis que he visto últimamente fué cuando en la última manifestación LGTBIXYZ, un grupo político legal como es Ciudadanos recibió lluvia de botes, lluvia de agua, insultos y empujones de algunos manifestantes que no estaban de acuerdo con su ideología.
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Publicado el
22 de septiembre de 2019 - 12:12 h

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