La IA podrá ver todos los mensajes privados de Instagram a partir de este viernes: “Imagina que el cartero leyera tus cartas”
Este viernes 8 de mayo, Instagram deja de ofrecer cifrado de extremo a extremo en sus mensajes privados. En la práctica, esto permite a Meta acceder libremente a los chats de los 2.500 millones de usuarios de esta red social.
La compañía asegura que el cambio se debe al bajo uso del cifrado, que debe ser activado por los usuarios. Sin embargo, la decisión coincide con la entrada en vigor de una ley estadounidense que presiona para que las compañías eliminen este protocolo de seguridad, el más eficaz para proteger las comunicaciones digitales. También con la mejora de las capacidades de análisis de datos masivos de la inteligencia artificial.
Las organizaciones de derechos digitales y privacidad han criticado la decisión de Meta, propietaria también de Facebook y WhatsApp. “Este cambio de rumbo expondrá a millones de usuarios a riesgos graves y concretos”, avisa la Global Encryption Coalition, en la que participan la Fundación Mozilla, el Centro para la Democracia y la Tecnología o la Internet Society.
Protección básica
El cifrado de los mensajes digitales es un proceso que convierte su contenido en un código ilegible, excepto para quien tiene la clave adecuada (el destinatario original). “Muchos usuarios de Instagram utilizan los mensajes directos para tratar asuntos personales, políticos o profesionales delicados”, destaca la Coalición. Abandonar el cifrado “aumentará el riesgo de que estos usuarios sean vigilados e interceptados por agentes malintencionados, gobiernos y otros que intenten acceder a sus comunicaciones privadas”, alertan.
Los críticos recuerdan, además, que incluso el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, ha defendido el valor de esta protección digital básica. “Creo que el futuro de la comunicación se orientará cada vez más hacia servicios privados y cifrados, donde las personas puedan tener la seguridad de que lo que se dicen entre sí permanece protegido y sus mensajes y contenido no se almacenarán indefinidamente. Este es el futuro que espero que podamos ayudar a construir”, declaró en 2023.
Entonces, ¿a qué se debe el cambio? “Muy pocas personas optaban por el cifrado de extremo a extremo en los mensajes directos, por lo que eliminaremos esta opción de Instagram en los próximos meses. A partir del 8 de mayo de 2026, dejaremos de proporcionar cifrado de extremo a extremo en los mensajes directos”, comunicó la compañía en marzo, invitando a los usuarios a usar WhatsApp, que seguirá manteniendo esta protección.
Aunque Meta no ha llegado a dar una cifra oficial, algunos analistas hablan de porcentajes de uso en torno al 2%. Esto implicaría que 50 millones de personas en todo el mundo habían cifrado sus mensajes de Instagram, una cifra considerable teniendo en cuenta que debía activarse voluntariamente. “Es una función que está escondida, poco promocionada, es complicada, que la gente no conoce y que no está por defecto; no porque la gente decida que prefiere no estar protegida”, destaca Elena Gil, abogada especialista en nuevas tecnologías.
Conversaciones al descubierto
Contactada por elDiario.es, una portavoz de Meta ha compartido una publicación de 2023 de su blog oficial en la que afirma que no utilizará los mensajes privados para entrenar a su IA. Sin embargo, esto no aparece claramente definido en su política de privacidad, que es el único documento vinculante a nivel legal sobre el uso de datos personales de la compañía, avisa Elena Gil.
Al contrario, tras repasar estas claúsulas legales de 140 páginas, la abogada expica que Meta hace un uso extensivo y poco definido de un concepto legal denominado “interés legítimo”. Se trata de una fórmula que permite a las compañías utilizar los datos de los usuarios sin necesidad de pedirles permiso explícitamente.
“Es la figura que más se utiliza en el mundo digital para el entrenamiento de sistemas de inteligencia artificial o sistemas automatizados”, recuerda Gil, cuya investigación sobre cómo las empresas usan resortes legales como el “interés legítimo” para analizar datos de sus usuarios fue premiada por la Agencia Española de Protección de Datos. “Con muchos matices, básicamente quiere decir que no necesitan pedir consentimiento si las consecuencias de lo que hacen son leves”, detalla.
Además, no utilizar los datos de los mensajes para el entrenamiento de la IA, como asegura Meta, implica que estos no se añadirán a sus bases de datos. No que no pueda analizarlos. Uno de los usos de los que habla específicamente su política de privacidad es la inferencia: “La inferencia es la deducción de más información sobre ti. Esta información inferida es como el Santo Grial de la economía digital: aparte de recoger muchos datos sobre ti, intentan adelantarse y adivinar datos que tú nunca has llegado a dar”, continúa la jurista.
Esta información inferida es como el Santo Grial de la economía digital: aparte de recoger muchos datos sobre ti, intentan adelantarse y adivinar datos que tú nunca has llegado a dar
Al retirar la protección de extremo a extremo, la plataforma tiene vía libre para acceder a todos los mensajes de sus usuarios. “Imagínate que el cartero, que es Meta, pudiese parar a leer todas las cartas que tú escribes”, ejemplifica: “Si hablas de tus finanzas, de enfermedades, de a quién votas, de detalles que revelan tu condición sexual incluso en un país donde eso pueda estar perseguido, de lo que ganas, lo que te pasa. Si estás teniendo una relación extramatrimonial. De tus logros, de tus alegrías. Imagina que todo eso en vez de ser secreto, como se legisló hace décadas, ahora se pudiera leer”.
Gil aclara que esto no implica que sean personas quienes lo lean. Es “un algoritmo que siempre está aprendiendo de todo lo que tú haces dentro y fuera de los mensajes privados” el que podrá encargarse de ello.
“Todo esto es el caldo de cultivo de la manipulación masiva, entrenamiento de nuevos sistemas de IA, creación de sistemas que cada vez parezcan más humanos, etc. Y todo con la excusa de que se está informando de manera transparente en un texto que ya te digo que tiene más de 140 páginas, sabiendo que nadie se entera, porque ni siquiera una persona experta es capaz de enterarse de lo que ahí pone”, asevera la abogada sobre la política de privacidad de la red social.
Una ley contra el cifrado en 11 días
Existe otro telón de fondo tras la retirada de esta protección digital de los mensajes. El fin del cifrado en Instagram llega justo 11 días antes de que entre en vigor la llamada Take It Down Act, la primera ley estadounidense que ilegaliza la difusión no consentida de imágenes íntimas, incluyendo aquellas generadas con inteligencia artificial.
La Take It Down Act fue ratificada por Donald Trump en mayo de 2025 como reacción a los primeros escándalos de creación de imágenes sexualizadas con IA, en el que se vieron afectadas desde personalidades como Taylor Swift hasta políticas, así como profesoras y alumnas de colegios e institutos.
Además de castigar a los que difundan estos contenidos, la ley también estipula un período de 48 horas para que las plataformas retiren este tipo de contenidos. Instagram es uno de los principales espacios donde se dan este tipo de ataques, y el cifrado de los mensajes dificultaba a Meta su cumplimiento. Su retirada permitirá a la red social analizar los mensajes privados en busca de este y otros tipos de contenidos.
Se trata de una de las consecuencias perniciosas de este tipo de leyes, como alertan múltiples organizaciones de derechos digitales y expertos por todo el mundo. “Las plataformas podrían responder abandonando por completo el cifrado para poder monitorear el contenido, convirtiendo así las conversaciones privadas en espacios vigilados”, avisó durante la negociación de la Take It Down Act la Electronic Frontier Foundation (EFF), una de las organizaciones de referencia en este ámbito.
Pese a ello, la tendencia de imponer la posibilidad de revisar los mensajes cifrados de los usuarios se extiende a nivel internacional. En este momento, la UE está negociando una ley contra la difusión de pornografía infantil cuyos críticos avisan que podría tener el mismo efecto que la Take It Down Act. La Comisión Europea asegura que el texto no dificultará el cifrado, pero cientos de tecnólogos enviaron una carta a Bruselas para discrepar: “Es una amenaza enorme”.
Reino Unido o la India están impulsando legislaciones similares. Es por ello que la decisión de Instagram “es un precedente peligroso”, denuncia la Global Encryption Coalition: “En un momento en que los gobiernos de todo el mundo están considerando activamente medidas que debilitarían o eludirían el cifrado, el sector privado debe priorizar la privacidad y la seguridad en el diseño de sus productos”.
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