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En tren por el corredor mediterráneo: la amenaza de la catenaria

El caos se apodera del ferrocarril entre Barcelona y Valencia tras una avería causada por el viento mientras el PP saca pecho en una estación por las inversiones

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Imagen del primer modelo que entró en funcionamiento en 1997

Un tren Euromed de los que cubren el trayecto entre Valencia y Barcelona.

Varias generaciones de valencianos y catalanes han crecido con la amenaza de la catenaria incorporada a su mentalidad. Viajar en tren entre Valencia y Barcelona, no digamos entre Alicante y la capital catalana, es históricamente una actividad sometida a la incertidumbre de la catenaria, ese cable que se rompe con relativa facilidad y que te deja tirado en cualquier estación.

El trayecto en Euromed de Barcelona a Valencia, o viceversa, es de tres horas y cuarto. Da casi tiempo de ir y volver de Valencia a Madrid en AVE en ese tiempo. De hecho, el AVE puso Madrid a una hora y cuarenta minutos de Valencia y a dos horas y media de Barcelona para mayor gloria de la España radial, pero la catenaria sigue haciendo estragos a orillas del mar.

Este pasado miércoles, la catenaria volvió a fallar. La caída de una rama a consecuencia del fuerte viento, según ha informado Renfe, interrumpió la circulación en el corredor mediterráneo entre Salou y Montroig a las 13.20. Seis trenes, tres de Valencia a Barcelona y tres en sentido contrario, además de otros de recorridos más cortos, se vieron afectados por el incidente. Hasta cerca de las 20 horas no se pudo resolver la avería y los trenes acumularon retrasos de más de seis horas.

Uno de los billetes del Euromed entre Valencia y Castellón

Uno de los billetes del Euromed entre Valencia y Castellón que sufrió más de cinco horas de retraso.

Uno de los trenes afectados, por ejemplo, salió a las 14.30 de Barcelona. Tenía previsto llegar a Castellón a las 16.48, pero no lo hizo hasta las 21.00 horas. Cuentan varios de los viajeros afectados que el convoy -que salió de Barcelona, si hacemos caso a Renfe, pese a que hacía más de una hora que la vía estaba cortada-, se paró en Cunit, donde los pasajeros fueron informados de la interrupción y se les anunció que serían trasladados por carretera entre estaciones por determinar. "Disculpen las molestias".

A las 18.10, prácticamente tres horas después, el tren continuó hasta Tarragona. Allí se detuvo de nuevo. A las 19.00 los pasajeros fueron transportados en autobús hasta L'Aldea, de donde partirían finalmente a las 20.00 horas para llegar a las estación de Castellón a las 21.00. Les habría salido más a cuenta viajar en autobús desde el primer momento.

Hubo un tiempo, es cierto, en que la catenaria se rompía más veces. No solo en días de viento extremo como este 27 de diciembre. Más de una amistad de catenaria, y hasta alguna pareja, se formó entre universitarios que estudiaban en Barcelona y se veían obligados a frecuentar esa línea. Pero lo ocurrido otra vez, tan lejos de las líneas de AVE, en uno de los recorridos más importantes, en pasajeros y mercancías, del transporte ferroviario en la península, abunda en la negativa percepción de la política de infraestructuras vista, y vivida, desde la periferia.

Dicen las autoridades valencianas que el actual ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, tiene una actitud más receptiva que sus predecesores cuando se le plantea el problema del corredor mediterráneo, pero el desaliño, las averías y la amenaza de la catenaria siguen ahí, alimentando la sensación de desprecio a los ciudadanos. No en balde, persisten los retrasos desde que se iniciaron entre Valencia y Castellón unas obras que deben servir para instalar un tercer raíl, o tercer hilo, más barato, que debería servir para hacer circular el AVE por las actuales plataformas entre Valencia y Castellón, en una especie de vía de segunda mano que el propio De la Serna ya da por obsoleta sin estar acabada al anunciar que se construirá también aquí a corto plazo la doble plataforma sobre la que circulan todos los otros AVE de España.

"Inadmisible, vergonzoso, indignante"

"Fueron muchos los usuarios que, o bien se pusieron en contacto mediante sus canales de comunicación o expusieron sus quejas en las Redes Sociales sobre lo que iba sucediendo y cómo eran maltratados por Renfe, al no recibir atención alguna en retrasos que, incluso, superaron las 5 horas", ha señalado la plataforma Trens Dignes al Maestrat, con base en Benicarló, sobre los incidentes del miércoles.

Tras calificar de "inadmisible, vergonzoso e indignante” lo ocurrido, Trens Dignes al Maestrat considera que "un cúmulo de circunstancias provocó el caos de sur a norte del Mediterráneo". Pero desgrana algunas de las incidencias que ha podido recoger solo en los trayectos que pasan por las comarcas de Castellón donde la plataforma se ubica.

Así, según explica, el día 26 una avería en la maquinaria del regional 18096 con salida a las 16.30 provocó más de dos horas de retraso. El día 27 el regional 14018 con salida desde Tortosa a las 6.35, llegaba con 30 minutos de retraso a las estaciones de su recorrido. Pero fue a partir del mediodía cuando la situación se volvió peor. La caída de un árbol en Mont-roig del Camp debido al viento, según Renfe, provocaba una avería en la instalación eléctrica causando retrasos de hasta más de 5 horas en el Talgo o el Euromed.

“Nos han tenido más de 3 horas, al final nos han transbordado en autocar, en el tren viajaban bebés, pero no se han dignado a dar un vaso de agua o un bocadillo”, comentó un usuario afectado a Trens Dignes al Maestrat. Cmo colofón de la jornada, la línea C-6 de cercanías que lleva constantes retrasos esta Navidad, sufrió una avería a la entrada de la estación del Norte de Valencia que causó la supresión de una treintena de trenes y aumentó los retrasos.

El diputado castellonense del PP en el Congreso Miguel Barrachina en la estación de Alcalà de Xivert

El diputado castellonense del PP en el Congreso Miguel Barrachina en la estación de Alcalà de Xivert

Para acabar de encender los ánimos, la plataforma denuncia que en la estación de Alcalà de Xivert se celebró un acto "organizado por representantes de diferentes municipios, alcaldes, concejales y el diputado Miguel Barrachina, del Partido Popular, que, lejos de resultar aclaratorio de las dudas del anuncio del aumento de trenes, sólo ha servido para continuar poniéndose medallas y hacer más postureo, mientras tenían una vía de tren a pocos metros fuera de servicio".

“Hubiera estado bien”, señala  la plataforma “que hubieron dado algún tipo de explicación de lo que estaba pasando en la red ferroviaria y no quedarse alejados de una realidad paralela a la de los usuarios de Renfe a día de hoy y que aclararan los motivos de por qué la puesta en funcionamiento de las cercanías en El Maestrat ya no será en primavera sino en verano o si las obras en el corredor comprometerán la puesta en funcionamiento del reclamado servicio”.

Esta es la vida del usuario del ferrocarril aquí, en el Mediterráneo, más lejos del centro cada día.

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