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La jueza sostiene que Haitam murió sólo por consumir droga y que la actuación policial no tiene “relación causa efecto”

Un agente dispara la pistola táser contra Haitam

Néstor Cenizo

Málaga —
12 de abril de 2026 22:33 h

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La jueza de Instrucción que ha archivado la investigación por la muerte de Haitam durante una intervención policial justifica su decisión en que no hubiera fallecido de no haber consumido drogas.

“Los actos realizados por los agentes de Policía Nacional no han tenido relación causa efecto” con la muerte, según la jueza, que minimiza el efecto de las descargas táser porque “no causan daños más allá de la inmovilización neuromuscular y dolor”, califica las lesiones de leves y no entra a valorar los efectos de la sujeción con presión a nivel de cuello y tórax descrita en el informe forense aportado por la familia. El auto concluye que la “reacción adversa a las drogas” es la “acción causal” de la muerte y que en ella “no intervienen terceras personas”.

La jueza María José Alcázar archivó provisionalmente la causa el pasado 10 de febrero, y tras recibir el informe de autopsia del Instituto de Medicina Legal (IML), desestimó el recurso de la familia, que ahora ha anunciado que apelará.

El auto que confirma el archivo, al que este medio ha tenido acceso, se sostiene en la preeminencia del informe suscrito por dos forenses del IML sobre el informe aportado por la familia y firmado por el doctor Aitor Curiel, Médico Especialista en Medicina Legal y Forense y presidente de la Sociedad Española de Medicina Legal y Forense.

El del IML dice que la muerte tiene su origen en el consumo de drogas que le produjo un “delirio agitado sobre la base de un corazón patológico”, en lo que se basa la jueza para decir que no hubiera muerto sin drogas. El de la familia dice que no hubiera muerto “de no haberse producido los politraumatismos moderados, presión, sujeción, inmovilización, utilización de irritantes y descargas eléctricas prolongadas y reiterativas”.

La jueza descarta que las dos hipótesis pueden ser ciertas al mismo tiempo, concluyendo que la influencia de las drogas excluye la necesidad de investigar el comportamiento policial.

“Reacción adversa”

El auto recoge que la causa de la muerte es “una reacción adversa” al consumo de drogas. Las pruebas toxicológicas realizadas en Sevilla hallaron rastro de cocaína (0,15 mg/l), MDA (0,03 mg/l), cannabis y ketamina (0,07 mg/l) en sangre. La autopsia sólo analiza la concentración de cocaína, para detallar expresamente que es inferior a las concentraciones letales aunque se encuentra “frecuentemente” en “sujetos fallecidos consumidores de cocaína”. Es la única sustancia de la que se concluye que su consumo fue reciente, ya que se encontraron restos sin metabolizar.

La jueza esgrime este informe, que considera más completo que el particular por contener análisis de orina y sangre, para archivar. Además, asegura que ha analizado los vídeos, de los que extrae que la actitud errática y delirante de Haitam reflejaba “tal grado de excitación” que influyó en su muerte y, junto con los análisis, le permite concluir que la muerte “ha traído causa en el consumo de tóxicos”.

La familia de Haitam dispone de un contrainforme, también elaborado por el doctor Curiel, que rebate las conclusiones del informe oficial. Según este nuevo informe, los niveles de sustancias (ketamina, cannabis, MDMA y cocaína) detectados en sangre están dentro de los rangos de consumo recreativo y en fase metabólica avanzada, de modo que no habrían sido consumidas en los momentos inmediatamente anteriores.

“No existe evidencia analítica que sustente una dosis letal o una sobredosis por toxicidad química directa”, señala Curiel, quien advierte además de que, por el intervalo transcurrido entre la muerte y la muestra, y el tejido de donde se extrajeron, las concentraciones recogidas por el IML podrían estar artificialmente elevadas. Según el forense, la probable tolerancia desarrollada por el consumo habitual hace aún más improbable que esas dosis desencadenaran el “desenlace fatal súbito”.

“No es científicamente riguroso atribuir el fallecimiento, con un alto grado de probabilidad, al consumo de estupefacientes realizado en las horas previas”, señala Aitor Curiel, quien concluye que “en ausencia de dosis letales en sangre, la actuación policial se alza como el elemento más claro, objetivo y compatible con la causa que desencadenó el fallecimiento, superando cualquier riesgo derivado del consumo recreativo previo”.

Las táser “no causan daños”, según el auto

A diferencia de la autopsia oficial, que sólo recoge dos descargas, la jueza señala que en los vídeos oye seis detonaciones, dos de ellas después de que un agente diga “engrilletado”. Este medio contó entre siete y once (hay algunas que no se distingue si son una prolongada o dos). La familia asegura que los registros de las pistolas recogen doce (once en la fase crítica) que suman 18,85 segundos de descargas.

La jueza les resta importancia. Asegura que inmovilizan y causan dolor, pero “no duran más de cinco segundos” y “no causan daños más allá de la inmovilización neuromuscular”. El protocolo de uso de la Policía Nacional aprobado en 2021 dice: “6. Normas básicas de seguridad. Vista la capacidad lesiva del inmovilizador eléctrico se deben extremar las medidas de seguridad así como la diligencia en su manipulación y utilización, con la finalidad de evitar que el propio personal policial o terceras personas puedan resultar afectados por un uso indebido del mismo”. Ese artículo añade que “en cualquier contexto” en que se use “se deben observar las precauciones y normas de seguridad requeridas para cualquier arma de fuego”. El protocolo también exige que se use como último recurso para evitar una agresión o contra alguien que, mostrando “resistencia activa”, ponga en riesgo a los policías.

La jueza no aceptó la petición de la familia de Haitam de pedir que se incorpore el protocolo de uso a las diligencias.

Axon, la fabricante de la táser, advierte de que seguir sus instrucciones “reduce” el “riesgo de muerte o lesiones graves” y desaconseja su uso contra personas bajo los efectos de las drogas o bajo “delirio agitado”, porque su uso en “individuos particularmente susceptibles” puede aumentar el “riesgo de muerte o lesión importante”. Haitam dijo a los agentes de que había consumido drogas. Axon también recomienda acortar las descargas, minimizar su número y evitar descargas simultáneas. En los vídeos, los agentes dicen: “Métele más táser” o “¿Le doy yo?”.

Varias de las descargas sobre Haitam fueron en aplicación directa, un modo de uso cuya prohibición ha pedido el Comité contra la Tortura de la ONU. Axon pide “evitar el uso repetido de descargas de aplicación directa [drive-stuns o aturdimiento] en individuos que no obedezcan”.

La familia pide la reapertura

La familia ha aportado el nuevo informe pidiendo la reapertura del caso, y apelará el archivo. “Iremos a la Audiencia Provincial, al Tribunal Supremo y hasta Europa si hace falta”, aseguró a este periódico el hermano de Haitam, que no se explica cómo se archiva la investigación sin ni siquiera tomar declaración a los agentes que participaron en la intervención: “Sólo pido que un juez valore si es justo que no se investiguen estos hechos”.

Amnistía Internacional ha recordado que la jurisprudencia del Tribunal Europeo de DDHH establece la “obligación absoluta” de llevar a cabo una investigación “rápida, exhaustiva e independiente” ante una muerte bajo control policial, lo que a su juicio no habría ocurrido. La organización, que ha denunciado el uso del táser en el pasado, ha abierto ahora una campaña de firmas para pedir una investigación profunda de la muerte de Haitam y la revisión del protocolo de uso de estas armas.

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