Montero plantea las elecciones andaluzas como “un referéndum sobre la salud” y acusa a Moreno de ultimar el “copago”
“Las elecciones andaluzas va a ser un referéndum sobre la salud, el servicio público más deteriorado”. Con esta frase, María Jesús Montero ha enmarcado la estrategia de campaña del PSOE para los comicios en Andalucía, que el presidente de la Junta prevé convocar después de Semana Santa.
La vicepresidenta, ministra de Hacienda y candidata socialista en las andaluzas prevé abandonar el Gobierno de Pedro Sánchez tras las vacaciones, y ha confirmado que dejará por hacer algo a lo que se había comprometido reiteradamente hasta hace apenas unos días: cumplir con el mandato constitucional de presentar los Presupuestos Generales del Estado para 2026, algo que no se hizo ni en 2025 ni en 2024.
La guerra en Irán y el golpe frontal que ha provocado en las economías de todo el mundo ha obligado a España a implementar medidas de resistencia para amortiguar el impacto en los sectores más expuestos, como es el energético. Un Consejo de Ministros extraordinario aprobará este viernes un Real Decreto ley con un paquete de medidas que cuenten con el “consenso” de todos los socios parlamentarios de Sánchez, para garantizar que saldrá adelante.
Este es el motivo, según Montero, de la renuncia a presentar los Presupuestos Generales que, en cualquier caso, no habrían contado con el respaldo mayoritario necesario para salir adelante. En paralelo, el president de la Generalitat, Salvador Illa, acaba de retirrar su proyecto de Presupuestos para Catalunya tras la amenaza de ERC de tumbárselos. Los aliados catalanistas del PSC exigen que el Gobierno de Sánchez les ceda el IRPF, algo a lo que Montero se ha opuesto frontalmente.
Fuentes del Gobierno aseguran que la falta de acuerdo presupuestario entre PSC y ERC abocaba a un dilema envenenado para ambos: o retirar el proyecto o repetir las elecciones, un extremo que ninguno de los dos quería.
Si el Ejecutivo de Sánchez cediera ante esta exigencia, quedaría plasmado en el proyecto de Presupuestos catalanes, poniendo en un aprieto político a Montero en plena campaña de las andaluzas. La ministra de Hacienda ha negado hoy que la decisión de Illa de retirar su proyecto y seguir negociando con ERC busque “evitar dañar” su campaña en Andalucía.
Montero asegura que su duelo en las urnas con el presidente Juan Manuel Moreno será “referéndum” sobre la situación de la sanidad pública andaluza, el segundo problema de los ciudadanos, después del paro, según el barómetro del Centra, que financia la propia Junta de Andalucía. Además, la ministra ha ido más allá y ha acusado al dirigente popular de estar planeando un cambio drástico del sistema sanitario andaluz que pasaría por una mayor codependencia de la sanidad privada y “quitar la universalidad”.
“Me consta que quiere incorporar el copago y quitar la universalidad de la sanidd pública”, ha aventurado, tras instar a los votantes progresistas a movilizarse en esta campaña para “defender lo público”. El copago sanitario -pagar dos veces por lo mismo (una vía impuestos, otra directamente- es una fórmula de contención del gasto que aplican varios países europeos.
Montero ha vuelto a insistir en que la clave de estos comicios es que se active el electorado de izquierdas, y subraya la diferencia de medio millón a 600.000 votantes entre las andaluzas de 2022 y las generales de 2023. También ha señalado que Vox “no ha crecido más que desde las generales de 2019” ni el PP andaluz ha superado su techo de 1,5 millones, de ahí “la importancia de que el votante de izquierdas acuda a las urnas”.
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