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Moreno logró mayoría absoluta con el 70% de votos de Ciudadanos, el 17,5% del PSOE y el 34% de Vox, según el CIS

Juanma Moreno Bonilla celebra su victoria en las elecciones andaluzas

Daniel Cela


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En las elecciones andaluzas del pasado 19 de junio, el 68,5% de los electores ya tenía decidido a qué partido iba a votar y la gran mayoría -el 40,4%- escogió la papeleta del PP, el partido que terminaría ganando los comicios con mayoría absoluta. Así se desprende de la primera encuesta postelectoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), publicada este miércoles. El sondeo refleja que el nivel de fidelidad del voto, que hasta ahora siempre había beneficiado al PSOE andaluz, fue desplazado por un alto porcentaje de andaluces (54,6%) que “votan a un partido u otro según el que más les convenza”.

El PP de Juan Manuel Moreno ganó por primera vez las elecciones en Andalucía con 1.582.412 de votos y 58 diputados [tres por encima de la mayoría absoluta], desplazando al PSOE como primera fuerza (883.707 votos; 30 escaños) y frenando el auge de Vox, que creció de los 12 que tenía a los 14 diputados (493.932 votos). La coalición de IU, Podemos, Más País y otras tres formaciones de izquierdas -Por Andalucía- se quedó con cinco escaños (281.688 votos), el mínimo para tener grupo propio en el Parlamento, y Adelante Andalucía logró dos diputados (167.970 votos). Ciudadanos pasó de 21 diputados a cero.

La encuesta del CIS confirma la desmovilización del electorado progresista, pero desmiente la idea de que sus votantes se pasaran a la abstención: el 22,3% dudó entre varios partidos y sólo el 3,8% dudó entre un partido y votar en blanco o abstenerse.

El mayor dilema para los entrevistados estaba entre votar al PP o a Vox (el 18,7%), mientras el 15,4% dudaba entre apoyar a Por Andalucía o dar su apoyo a la coalición Adelante Andalucía, encabezada por Teresa Rodríguez. El primer caso se resolvió claramente a favor de los populares, el segundo explica la división del voto entre las dos propuestas a la izquierda del PSOE. En cuanto a los socialistas, un 6,9% dudó si votarles a ellos a al PP, mientras que otro 9,6% se debatía entre el PSOE y Por Andalucía.

En las preguntas sobre recuerdo de voto para la comparativa de la evolución entre las elecciones andaluzas de 2018 y el 19J, el PP aparece como el gran beneficiado de la transferencia de votos desde otros partidos: Ciudadanos, su socio de Gobierno engullido por ellos en estos comicios, le aportó el 71,1% de los votos que habían logrado los naranjas en 2018; del PSOE recibió el 17,5% de votos prestados y de Vox el 33,8% (también sobresale el traspaso del 21,5% de ex votantes del partido animalista Pacma). La base electoral popular también se ha ensanchado gracias a los jóvenes que estrenaban voto al cumplir 18 años (el 31,8% eligió al PP) y de casi un 40% que fue abstencionista en 2018 y ahora ha elegido la papeleta de Moreno.

La fidelidad del voto al PP ha pasado del 57,8% en 2018 -con los peores resultados de su historia- al 86,6% el pasado 19J, superando por primera vez en esta categoría al PSOE, que cae del 78,8% al 63% de voto fiel. La transferencia de votos de todos los partidos al PP de Moreno, incluido de quienes votaron en blanco, nulo o se abstuvieron, ha ensanchado en más de un 40% su base electoral, según el cálculo de una de las tablas del documento.

El PSOE no sólo pierde fidelidad de voto, también es el que menos apoyos prestados recibe de otras formaciones: sólo el 13,6% de los que apoyaron a Adelante Andalucía en 2018 ha apostado por los socialistas esta vez, el resto de transferencia de apoyos es residual.

Más significativa es, en cambio, la evolución del voto bifurcado de las izquierdas, divididas y enfrentadas en dos coaliciones que en 2018 militaban juntas bajo la marca Adelante Andalucía. El recuerdo de voto de aquellas elecciones representa bien esa fragmentación que ha achicó el resultado de ambas coaliciones el pasado 19 de junio: el electorado de Adelante Andalucía en 2018 se lo han repartido Por Andalucía con un 49,7% de fidelidad para sus principales integrantes (Podemos e IU) y el 25,6% para la nueva Adelante Andalucía, los que han mantenido su fidelidad a su líder Teresa Rodríguez, tras abandonar la formación morada y quedarse con la marca de la coalición.

Tanto una como otra han transferido al PSOE el 5,3% y el 4,9% de votos respectivamente, aunque los socialistas no hayan aumentado con ello su cuenta de resultados (se han dejado 130.000 papeletas).

En el caso de Vox, tercera fuerza en el Parlamento andaluz tras el 19J con una fidelidad del 64,8% de sus electores, en esta ocasión ha perdido al 33,8% de sus votantes de 2018 en favor del PP de Moreno. Sin embargo, la formación de Santiago Abascal ha crecido en votos y en dos escaños gracias también a la transferencia de votos del PP (8,4%), de Ciudadanos (5,3%) y, sobre todo, de andaluces de 18 años que se estrenaban en las urnas (11,1%) y de quienes se abstuvieron hace tres años y medio (12,1%). En total, la ultraderecha recibe un 36,9% de transferencia de voto.

El hundimiento de Ciudadanos -de 21 escaños a desaparecer como fuerza parlamentaria- queda retratado en el desplome en su fidelidad de voto, que pasa del 54% en 2018 al 14,2% en las últimas elecciones, sin apenas transferencia de votos de otros partidos.

Voto ideológico, voto por simpatía

Aunque el ganador de los comicios y hoy presidente electo, Juan Manuel Moreno, se presentó como un candidato “desideologizado”, tratando de ampliar su base electoral desde el centro derecha al centro izquierda, el 32,3% de los encuestados del CIS responde que la principal razón de su voto ha sido la “afinidad partidista o ideológica”. El 22,4% lo ha hecho por el programa electoral y el 21,3% por la “capacidad de gestión y experiencia de partido”. Sólo el 11,8% ha votado “en contra de un partido o bloque de partidos” y el 10,5% reconoce que ha optado por “el voto útil”.

Por partidos, el PP es el que menos voto recibe por “afinidad ideológica”, un 16% frente al 58,8% del PSOE; el 52,5% de Por Andalucía o el 30% de Vox. En los apoyos a Moreno ha contado más el reconocimiento a su gestión (34,9%) y la “confianza en la honradez del candidato” (21,9%).

La campaña electoral, pese a la importancia que han depositado en ella los candidatos, expertos y sociólogos, sólo ha determinado el voto del 2,5% de los encuestados. El 62% tenía decidido su voto “bastante tiempo antes”; el 9,9% lo decidió al inicio de la campaña electoral, el 15,7% en la última semana de campaña y el 7,9% el mismo día de las urnas. Tras conocer los resultados del 19J, el 95% se reafirma en la papeleta que eligió y asegura que volvería a votar lo mismo.

La participación de aquellos comicios (58,36%), la segunda más baja de la historia autonómica, explica que el 29% admita que “no quiso ir a votar” y que el 32% afirme que “normalmente vota, pero esta vez no quiso hacerlo”. Cuatro de cada diez andaluces había decidido “hace bastante tiempo” que esta vez no iría a votar, y el 38,9% lo decidió durante la campaña. Al 32% no le “inspiraba confianza ningún partido ni candidato”, el 18% lo hizo “por descontento” y el 15% no encontró ninguna “alternativa que le satisficiera”. Tras conocer los resultados del 19J, el 93% de los consultados responde que habría seguido absteniéndose.

Para muchos expertos, las primeras elecciones andaluzas que arrojan una mayoría absoluta del PP representan un giro a la derecha de una comunidad históricamente vinculada con la izquierda, donde el PSOE fue fuerza hegemónica y de gobierno durante 37 años consecutivos. En la encuesta del CIS, en una escala del 1 al 10 en el que 1 representa “lo más a la izquierda” y 10 “lo más a la derecha”, el mayor porcentaje de respuestas se sitúa justo en el 5 (22,7%). Sin embargo, a la izquierda de ese punto intermedio se alinea el 23,2% de los encuestados, y a la derecha de ese 5 se ubica el 37,1%. Es decir, 14 puntos de diferencia separan a los andaluces que se identifican entre el centro derecha y la extrema derecha, de los que están entre el centro izquierda y la extrema izquierda.

Entre los electores de cada partido, los del PP se sitúan mayoritariamente en el centro (5) con un 26,1% (aunque un 11,3% de votantes populares aún se define de extrema derecha). Los del PSOE no se ven mayoritariamente en el centro, y se colocan en posiciones más escoradas a la izquierda: el 21,9% en la posición 3 (centro izquierda) y el 21% en la extrema izquierda (posición 1). El 21,8% de los votantes de Vox se identifica con la extrema derecha (posición 10) y el 22,3% con la posición 8, más próxima al centro derecha. El 31% de los apoyos de Por Andalucía proviene de votantes de centro izquierda (posición 3) y el 29,3% de la izquierda radical (posición 1).

El trabajo de campo de la encuesta del CIS ha contado con 3.909 entrevistas que se realizaron entre los días 21 y 27 de junio.

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