Aparatos de gimnasia y circuito de running sobre una duna en Somo: el proyecto de urbanización del monte Arna sale a información pública
El Gobierno de Cantabria ha sacado a información pública el proyecto para instalar en el monte Arna de Somo la polémica área turística que ha provocado el rechazo de vecinos y colectivos ecologistas. El propio Ayuntamiento de Ribamontán al Mar paralizó las obras de urbanización de la senda que se utiliza habitualmente como zona de paso hacia la playa a petición de la Junta Vecinal de Somo, preocupada por la utilización de materiales que parecían hormigón.
El Boletín Oficial de Cantabria publicó este lunes 1 de septiembre los detalles de todo el plan de actuación educativo-ambiental en este entorno natural y establece un plazo de 15 días para presentar alegaciones.
El Ayuntamiento pretende intervenir sobre una área natural protegida, un monte de pinos, eucaliptos, encinas y laureles que se asienta sobre una duna. Allí está previsto reformar una pequeña construcción ya existente como futuro centro de interpretación, cuyo contenido serán carteles y una maqueta, que puedan ser vistos desde el exterior a través de una ventana “de manera que el mantenimiento del mismo sea mínimo”, especifica el proyecto.
La rehabilitación de esta estructura de piedra en ruinas contempla recuperar la cubierta de madera original, el solado interior -actualmente en tierra- y la restauración de los muros existentes, la colocación de una puerta antivandálica y una instalación eléctrica. Su entorno inmediato también se saneará, desbrozando y mejorando el sendero de acceso, que enlazará con la senda principal.
El proyecto también incluye una zona deportiva con un circuito para correr -una pista de 400 metros de longitud- y un área de calistenia con aparatos de entrenamiento como bancos abdominales, barras de flexiones y barras paralelas, entre otro equipamiento, instalado en una zona de suaves pendientes.
Para completar la urbanización turística de la zona -financiada con fondos europeos- se rehabilitan y adecúan caminos y accesos, principalmente en la senda principal, que recorre longitudinalmente el monte de oeste a este a lo largo de 1.090 metros y llega hasta la campa del colegio y el polideportivo, donde enlaza con el aparcamiento y acceso a la playa de Loredo por el norte y con el acceso desde el camping por el sur.
Se crearán seis nuevos accesos conectados con la senda principal, “enlazando así la zona urbana con el bosque”, precisa el proyecto. Además, se renovará la cartelería existente añadiendo contenidos informativos del monte. Todo ello -insiste el proyecto municipal- con una inversión prevista de 300.000 euros y un triple objetivo: “proteger el monte, ordenar el paso por el monte y aumentar las visitas turísticas”.
La Asociación para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria (ARCA) sostiene que las obras en las sendas, que ya se habían iniciado, constituyen una “modificación del proyecto original” puesto que el trazado es diferente al que se expuso públicamente. En este sentido, denuncia que se ha realizado un desbroce y corte de arbolado autóctono con anchuras entre 5 y 2 metros, “por unas zonas donde no existía ninguna senda previa”. Los caminos secundarios se han pavimentado y se han talado árboles y matorrales para ensancharlos, según este colectivo ecologista.
El proyecto, incluido en el Plan de Sostenibilidad Turística, ha provocado el rechazo de numerosos colectivos que se manifestaron en contra de la iniciativa municipal a principios del mes de agosto. Bajo el lema 'Contra la destrucción y a favor de la restauración ambiental del Monte Arna de Somo' exigieron que se devuelva la senda a su estado original.
La protesta fue apoyada por vecinos de la zona y organizaciones sociales, ecologistas y políticas: ARCA, Ecologistas en Acción Cantabria, Cantabristas, Izquierda Unida (IU), la Plataforma SOS-POL Somo–Loredo, PODEMOS Cantabria, PSOE Ribamontán al Mar, Verdes EQUO Cantabria y el colectivo Cantabria No Se Vende (CNSV).
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