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“No vamos a verter allí cualquier cosa”: habla la empresa promotora del polémico vertedero en un pueblo de Albacete

Fuente-Álamo, en Albacete

Alicia Avilés Pozo

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La empresa que quiere implantar una planta de gestión de residuos en la localidad albaceteña de Fuente-Álamo ha querido salir al paso de la controversia social generada por su iniciativa. Ambiental Bazul S.L. tiene proyectada una planta de gestión de residuos no peligrosos, un centro de transferencia y un vertedero de apoyo, en el paraje conocido como ‘Cueva de la Muerta’, a unos seis kilómetros del pueblo.

Fuentes de la compañía han explicado a elDiario.es Castilla-La Mancha que la planta de gestión de residuos incorpora un vertedero de apoyo, que si bien incluye siete vasos de vertido, “nunca estará abierto más de uno”. Eso, afirman, está recogido en el expediente: conforme se van rellenando, se cierran, y se utiliza el siguiente.

Asimismo, inciden en que la nave incorpora impermeabilizaciones de todo tipo y que, por lo tanto, “no puede haber afección al medio ambiente ni a la salud”. Eso también está detallado en el estudio de impacto ambiental para que la administración regional dé su autorización o “nos indique las restricciones que tendríamos”.

“No vamos a poner en marcha un macrovertedero ni vamos a verter allí cualquier cosa. Ni se van a contaminar las aguas ni va a haber afecciones de ningún tipo. No tiene ningún sentido generar esa alarma y, además, si alguien tiene que valorarlo, es la administración, para eso está en trámite de autorización ambiental integrada”, apuntan desde la empresa.

“Se está haciendo publicidad engañosa con el único afán de que no salga y con intereses particulares que desconocemos”

De hecho, consideran que hay “intereses personales” en contra del proyecto y que además se ha “politizado”. Se refiere al hecho de que después de recibir el informe favorable del Ayuntamiento hace cinco años, en cuanto a la calificación urbanística, tras cambiar de signo político del Gobierno local, “ahora no quiere el proyecto”.

Según afirma, el Consistorio local ha vuelto a realizar una exposición pública del proyecto cuando “eso ya se había hecho y no se habían realizado alegaciones”. Ahora, se lleva otra vez al pleno municipal. “A nosotros, como empresa, no se nos ha dado la oportunidad de que expliquemos el proyecto”.

“Se está haciendo publicidad engañosa con el único afán de que no salga y con intereses particulares que desconocemos”, recalcan. Argumentan que si ahora el Ayuntamiento quiere oponerse, eso no significa que la ordenanza no lo permita. “Debe motivar por qué no, tiene que justificarlo”. Además, recuerdan que incluso modificando las ordenanzas, eso afectaría a nuevos proyectos y Ambiental Bazul contaría con la calificación favorable de hace cinco años.

De hecho, la empresa considera que para una zona que vive de la agricultura, una industria de este estilo “generará bienestar y riqueza”. “Nuestro interés no es otro, y si hubiera algo mal en nuestro expediente, nos lo dirá la autoridad ambiental”, en referencia a la tramitación autonómica. “Solo estamos cumpliendo con lo que se nos está pidiendo. Nos llama mucho la atención la gran cantidad de gente que lo rechaza sin conocerlo ni saber nada del proyecto”, concluyen las citadas fuentes.

Datos del expediente

En julio de 2021 la empresa presentó el estudio de impacto ambiental del proyecto y ya en 2022 se solicitó a la Dirección General de Economía Circular de la Consejería de Desarrollo Sostenible la autorización ambiental integrada.

La documentación que figura en el expediente registrado por el Gobierno de Castilla-La Mancha en su sede electrónica es muy prolija y con datos que varían según el documento consultado, en cuanto a sus características, pero se sabe que, una vez en marcha, entrarán unas 75.600 toneladas de residuos cada año al complejo.

El proyecto, con datos provisionales, incluye una planta de residuos de construcción y demolición (RCD) que ocuparía unos 3.500 m2, otra planta de residuos no peligrosos (RNP) con 3.250 m2. Esta última permitiría tratar 140 toneladas diarias (a un solo turno), lo que implica 35.000 toneladas al año de residuos que van desde el plástico, vidrio, papel y cartón o materiales férreos.

Se habla incluso de una planta de combustible derivado de residuos (CDR), que según la documentación ha sido desestimada, y otra para la clasificación y venta de cierto tipo de residuos.

En las instalaciones se incluye un vertedero de residuos no peligrosos, con un vaso de vertido que tendría capacidad para casi 115.000 m3 y que ocuparía 2,2 hectáreas de superficie, aunque estos datos son diferentes en otras partes de la documentación aportada y consultada por este medio.

No sería el único espacio de vertido. Con el tiempo, y de forma progresiva, se plantea la creación de siete vasos de vertido en todo el tiempo útil de la planta, hasta poder albergar casi 800.000 m3 de material.

Una planta de compostaje para residuos animales y vegetales

Entre la documentación presentada figuran los detalles de una planta de compostaje para valorizar residuos no peligrosos, según el informe encargado a un profesional de la Ingeniería Agrícola. Se justifica la compatibilidad del uso de suelo con la actividad, ya que tal y como según cita “queda reflejada en el informe de compatibilidad urbanística emitido por el Ayuntamiento de Fuente Álamo”.

Sería una planta de compostaje a la que entrarían residuos de tejidos animales y vegetales, heces y restos de orina animal o estiércol, residuos de la silvicultura o lodos de lavado y limpieza, entre otros. Según el documento “no será necesario consumo de agua ni energía”, entre otras cosas porque, según se cita “el agua necesaria en el proceso de compostaje se obtendrá de los lixiviados del propio compostaje que serán vertidos de nuevo sobre el compost”.

La mercantil elaborará compost a partir de residuos vegetales (restos de cosecha, cultivo e industrias agrarias), lodos y desechos porcinos y caprinos en un área de 1.500 m2. La cantidad máxima de residuos a almacenar, a la espera de compostar, no superará las 130 toneladas. El proceso de compostaje durará una media de 100 días y la estimación es que se podrían llegar a compostar unas 4.500 toneladas anuales entre los diferentes residuos a tratar y llegar a producir hasta 1.000 toneladas al año de compost (fertilizante).

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