El fugado en Dubái al que los narcos del Puerto de València acusan de confidente policial: “Le van a dar la placa de teniente”
Los teléfonos intervenidos a la presunta trama de narcotráfico a gran escala en el Puerto de València han proporcionado suculenta información a los investigadores de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional, gracias a numerosas indiscreciones de los supuestos narcos. El informe de análisis del terminal de Víctor Manuel M. J., considerado como uno de los líderes de la presunta red y vinculado al alijo de más de una tonelada de coca intervenido el 18 de julio de 2025, ha destapado los diálogos sobre la “actualidad del tráfico de drogas en València” con comentarios en directo sobre las interioridades de las diferentes bandas dedicadas al crimen organizado y detalles que incluso a los especialistas de la UDYCO se les escapaban. Los diálogos también confirman la permanente obsesión por los eventuales informadores policiales, los sapos en la jerga interna.
El informe, al que ha tenido acceso elDiario.es, reseña comunicaciones que apuntan al supuesto papel de informante policial de Rafael G. V. y de José S.G., más conocido como El Moski y que “actualmente se encontraría en Dubái para eludir la acción de la justicia”, según explica la UDYCO. De hecho, tras las detenciones de la 'Operación Spider', que salió adelante gracias a la infiltración de agentes encubiertos, aparecieron pintadas en los alrededores de la Ciudad de la Justicia de València que, con nombre y apellidos, acusaban al tal Moski de “chivato”.
Los diálogos analizados en el informe, recientemente incorporado al sumario de 'Spider', desvelan el posible origen de la animadversión hacia José S. G., alias Moski, un sujeto “reiteradamente implicado en operaciones de narcotráfico a gran escala”, según los investigadores policiales.
Pocos meses antes de las detenciones, Víctor Manuel M. J., el dueño del teléfono analizado, comentaba en un grupo de WhatsApp con Sergio Manuel M. M. (quien ha sido objeto de investigaciones y detenciones por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado “al estar implicado en el tráfico de drogas a gran escala en Valencia”, según explica el informe) que Rafael G. V. y el Moski eran “los únicos que no han pisado un día la cárcel”.
Luis Miguel V. E., dueño de una empresa de logística y participante en el mismo grupo de WhatsApp, preguntó: “¿Pero Moski no estaba en Dubái?” Y Víctor Manuel M. J. contestó en tono irónico: “Moski está en Ibiza. Vino, se presentó. Y ni firma ni le han quitado el pasaporte. Mano, que le van a dar la placa de teniente. Ni abogados ni hostias”.
Tanto Víctor Manuel M. J. como Sergio Manuel M. M. y Luis Miguel V. E., los tres participantes en el temerario grupo de WhatsApp, estaban imputados por el Juzgado de Instrucción número 5 de Catarroja en el marco de una causa relativa a un alijo de 1.861 kilos de cocaína introducido a través del Puerto de València.
Así, en 2023, rajaban de lo lindo de Rafael G. V., a quien acusaban de haberlos “traicionado” en la causa abierta en el juzgado de Catarroja al supuestamente haber proporcionado los nicknames de la aplicación encriptada SKY-ECC que permitió a los investigadores seguirles el rastro.
Los presuntos narcos aseguraban que el aludido había “aportado información relevante contra ellos a la Guardia Civil a cambio de atenuantes judiciales”, explica el informe, que apostilla: “En estas conversaciones se muestra la animadversión que tienen hacia todo aquel que colabore con la Justicia”.
“Ojalá le roben y se lo cepillen allí”
Sergio M. M. informó de que el “colega en Costa Rica está” y se quejó de que sus propios abogados “pintamonas”, que “se mueven muy poco”, de los que estaba “hasta la polla” y a los que mandaría “a cagar” si no fuera porque ya les había pagado. “Esos, una vez fuera, pasan de nosotros”, contestó Víctor Manuel M. J. Al supuesto “chivato” le dedicaron una retahíla de insultos tales como “mierda perra” o “payaso”. “Ojalá le roben y se lo cepillen allí por ir de patrón”, anhelaba Sergio M. M., a lo que Luis Miguel V. E. contestó: “Es tontería calentarnos, ya sabemos que él va por libre”.
Una vez levantado el secreto de sumario, los presuntos narcos comentaban la investigación por el alijo y confirmaban que la Guardia Civil se había “centrado en los móviles”. “Putos teléfonos”, escribía Sergio M. M. En el primer tomo del sumario, según dijo Luis Miguel V. E., “la perra canta los nicks”, en referencia a los usuarios del chat de SKY-ECC, que una vez desencriptado por las autoridades policiales europeas dio pie a cientos de investigaciones al crimen organizado. “Sí los canta, sí”, refrendó Víctor Manuel M. J. en plena lectura del sumario.
Los presuntos narcos recibieron cierto reproche de su abogada por mandar “cosas” que no debían (dado su supuesto negocio), según relató uno de ellos. Aunque Víctor Manuel M. J. reconoció que habían metido “la pata bien”, al mismo tiempo se escudó en que “tienen el pin por quien lo da, si no no lo tendrían”. En esos diálogos, según la UDYCO, “se muestra como son perfectamente conocedores de las consecuencias de sus actos criminales, demostrándose por lo tanto, que llevan un largo recorrido en el mundo del tráfico de drogas”.
Un grupo para hablar del que se “coronó” o de la “chatarrada”
El 24 de noviembre de 2023, el grupo comentó la noticia sobre la detención de ocho presuntos narcos por un cargamento de 600 kilos de coca por el Puerto de València y Sergio M. M. decía que el alijo podría ser del Pequeño Nico, el alias de Francisco Jacobo C. V., un “narcotraficante valenciano”, según el informe de la UDYCO. Los presuntos narcos tildaron el intento de rescate de la droga de “chatarrada” (chapuza) “guapa”, consistente en sacar los paquetes hacia una furgoneta “poco a poco por la valla, de uno en uno”.
“En la conversación reseñada, se evidencia una vez más el amplio conocimiento de Víctor y sus compañeros de chat de cómo se corona (palabra utilizada en el argot para manifestar que se ha introducido con éxito un cargamento de cocaína), al comentar los pormenores de una detención sobre unos narcotraficantes”, sostiene el informe de la UDYCO.
También el “conocimiento que tienen sobre los alijos”, al detectar enseguida a ojo que la foto que ilustra la noticia es de archivo y muestra una incautación “de dos o tres toneladas” y no de 600 kilos. “Estos detalles para alguien novato en el tráfico de drogas pasarían completamente desapercibidos”, argumenta el informe.
En otras conversaciones, los tres amigos se quejaban de un “hijo puta” (el que “llevaba el tema de los frigios” en “msc”) que “los ha vendido a todos” y “encima va por el puerto diciendo que él no va a caer, que tiene a todo el mundo comprado”. En otro indiscreto diálogo, aludían a un tal Raúl, del que decían que alguien le había “ofrecido un palo” (un millón). Aunque Víctor Manuel M. J. matizaba: “Raúl no sé yo si cogerá el dinero. Se ve que él desde la cárcel allí estaba haciendo vueltas [cargamentos] con un móvil y no le va mal”.
En otra conversación del grupo de WhatsApp se aludía a alguien que “coronó” y que “tiene guardado en Puzol cositas”, con un tal Severino haciendo “de niñera”. También se referían a un tal “El Mauri”.
Quejas y sospechas: “Hay mucho chivato”
En el mismo diálogo, comentaron que “Borja y resto”, en referencia a otros conocidos narcoportuarios, “ya tienen petición fiscal” en otra causa anterior a 'Spider'. Los tres investigados se quejaban de nuevo de “la perra”, que seguía “riéndose de todos”. “Todo esto lo ha provocado él. (...) Ha entregado a todos y va por un juicio aparte”, decía Víctor Manuel M. J., a lo que Sergio M. M. respondía: “Por ahí coronando y con billetes y riéndose”.
Víctor Manuel M. J., en tono de conclusión, agregó: “Pero bueno, la vida es larga. Le llegará. Hay mucho chivato. Todos los que están por ahí sin causas y han currado un montón”.
En la misma línea, en otro diálogo en el que comentaban que “se llevan pa dentro” a Borja M.R., Iván T.R. y Onofre G.R. (tres narcos recientemente condenados en la misma causa junto con el capo Fernando M. S.), Víctor Manuel M. J. dijo: “Como se nota que esta causa no es del señor Rafa ni del señor Moski”.
El 6 de enero de 2025, Víctor Manuel M.J. anunció: “700 han metido hace un par de semanas. Que coronó algo y Julio se pensaba que eran socios y no le dio ni uno. Igual se ha arrimado a Fernando”. “Si se junta con Fernando es lo peor que puede hacer porque igual se lo levanta todo”, terció Luis Miguel V.E.
Narración “en tiempo real” de las 'coronaciones'
El informe de la UDYCO destaca que Víctor Manuel M.J. “es siempre el primero en comentar cada noticia o suceso, dando detalles muy difíciles de conocer”, lo cual supone una “muestra del nivel de información que posee”. Tras cada operación policial, “casi al instante”, los miembros del grupo de WhatsApp saben quienes son los organizadores de la vuelta (el término definido en el argot para definir la introducción de cocaína en contenedores marítimos), afirman los investigadores.
A título de ejemplo, Víctor Manuel M.J. “sabe perfectamente” leyendo las iniciales y el lugar de residencia de dos detenidos en la 'operación Backpack' que se trata de David Vicente T.O., alias Trallero, y de Daniel B.P., alias Bonsái, el hermano de uno de los presuntos capos del Puerto de València.
“Este nivel de conocimiento es imposible si no se está en los escalones más altos de las organizaciones delincuenciales valencianas, ya que casi narran en tiempo real las coronaciones [operaciones exitosas] y los movimientos de la cocaína a gran escala introducida a través del Puerto de Valencia, dando detalles de a quién pertenece cada alijo, hechos desconocidos en la mayoría de los casos incluso para los propios investigadores”, concluye el informe.
La UDYCO también ha repasado las conversaciones de Víctor Manuel M. J. con el presunto capo Borja M. R., en las que salen a relucir nombres y apodos de algunos de los principales investigados en la 'Operación Spider', tales como Manuel F. M. Bombeta, Jonatan G.C., Jony, o Ramón O.P., del que se intercambian una fotografía en la que aparece en una piscina y comentan que “está mal hecho” y que su novia, aunque “va de modelo”, en realidad “parece un mono”. En definitiva, “son perfectamente conocedores de todo lo relativo al mundo del narcotráfico valenciano”, remacha el analista que ha analizado el teléfono.
El informe también destaca la prudencia de ambos investigados, que nunca hablan por teléfono en el interior de sus vehículos, al temer que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado puedan instalarles equipos de sonorización para escucharlos. La UDYCO reseña asimismo algunos whatsapps intercambiados por el dueño del móvil intervenido con Carlos E. L., “sobradamente conocido” para los investigadores al ser “uno de los traficantes” con “más recorrido” en el “mundo del narcotráfico valenciano”, en el que cuenta con una “dilatada experiencia”.
“Años de vuelo” en el mundo del narcotráfico
En uno de los audios transcrito, Sergio M. M. aludía al envío de una foto de una cuenta bancaria por SKY-ECC que le atribuía el sumario de la causa por narcotráfico a la que se enfrentaban. “Tío, yo no la hice con SKY, le cogerían al perro este tos los teléfonos y han copiao y pegao”, aventuraba a modo de explicación. La respuesta de Víctor Manuel M. J. resulta “esclarecedora” para los investigadores de la UDYCO: “No creo que pasaras ese dato por ahí (...). Tienes años de vuelo en esto, eso yo creo que a ti no se te ocurriría”.
“Esa frase demuestra la experiencia que ambos tienen en el mundo del tráfico de drogas, cosa ya sabida por los investigadores, pero confirmando el nivel de cuidado y de seguridad alcanzados por la organización”, detalla el informe.
La UDYCO también concluye: “Son plenamente conscientes de la forma de trabajar de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad debido a su dilatada carrera criminal y, por ende, al estar en la cúspide de la organización y 'no tocar la droga', saben que es altamente complicado para los investigadores obtener pruebas que les incriminen”.
“Poder de infiltración” en la Policía
Las conversaciones también denotan que los presuntos narcos sabían que iban a ser detenidos, en otra operación desarrollada previamente a 'Spider', lo cual confirma “el poder de infiltración que tienen entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y que ”dos semanas antes“ de los arrestos ”ya son conocedores de la acción policial que se va a desarrollar“.
De hecho, en una de las conversaciones, Víctor Manuel M.J. hablaba con Ricardo M.G.M., un agente de la Policía Nacional detenido por la Unidad de Asuntos Internos el 16 de junio de 2021 por los presuntos delitos de descubrimiento y revelación de secretos en el marco de la causa abierta al presunto narco en los juzgados de Catarroja por el alijo de 1.821 kilos de coca.
Se trata de unos breves diálogos, según desliza el informe, que se erigen en una “pequeña muestra del nivel de contactos que la organización criminal desarticulada posee en todos los estratos de la sociedad”. El exagente lamentaba haber sido condenado “sin pruebas” a la separación del servicio y comentaba que seguía pendiente del recurso de su defensa ante la sentencia.
Protesta del abogado por las “comunicaciones confidenciales”
El informe también incluye algunas conversaciones (previas a la 'Operación Spider') entre el investigado y su abogado, un reconocido penalista de València.
La inclusión de los whatsapps ha propiciado la protesta “por la afectación del derecho de defensa y del secreto profesional” por parte del letrado, que ha solicitado en un escrito dirigido al juzgado de instrucción el expurgo de esas “comunicaciones confidenciales entre abogado y cliente”, la “retirada de las transcripciones y valoraciones que revelan” y la “adopción de medidas para impedir su reiteración”, según indica una providencia del juez del pasado 7 de septiembre.
0