Honé, la galga abandonada y atropellada que ha adoptado una familia de València en plena pandemia

Honé cuando fue hallada abandonada

La muestra de solidaridad que supone optar por una adopción a la hora de decidirse a tener un animal de compañía se multiplica cuando optas por uno de avanzada edad, con heridas que van a requerir importantes intervenciones y en medio de una pandemia.

Esta es la responsabilidad que han asumido Isabel y Diego, una joven pareja de València, quienes tras conocer la historia de una galga de siete años hallada por la protectora Modeprán, no dudaron en volcarse para ofrecer a Honé (huesos en japonés), como la han llamado, una segunda oportunidad. 

Según cuentan, el animal apareció "hace unos cuatro meses en el arcén de una carretera hecha un ovillo tras haber sido atropellada". Llevaba el cuerpo lleno de heridas y lo más grave, "una de las patas traseras fracturada en siete partes".

Cuando llegó a la protectora Modepran, entidad que gestiona el centro de adopción de animales del Ayuntamiento de València, tuvieron que operarla rápidamente de esa fractura: "Estaba muy asustada en la protectora y hubo que buscarle una casa de acogida temporal; nos llegó su foto a través de varios amigos y amigas vinculadas a la protectora y tras llamar y contarnos su historia no nos lo pensamos y la adoptamos ese mismo día", explica Isabel.

Sin embargo, no pudieron recogerla ese mismo día porque tenía programadas varias operaciones con las que no tuvo mucha suerte: las placas internas le provocaron una infección y tuvieron que intervenirla en más ocasiones sin conseguir una solución definitiva.

"Nosotros decidimos adoptarla sabiendo todos los problemas que traía consigo y de hecho, nuestra intención es conseguir recuperarla para que tenga la mejor calidad de vida los años que le queden", dice Isabel.

De hecho, ya está pendiente una nueva intervención con un especialista traumatólogo de animales y, como dice Diego, la han adoptado "teniendo en cuenta esta dificultad, siendo conscientes y con todas las consecuencias".

Según cuentan, aunque aunque aún está "aterrada" y eso dificulta mucho el poder sacarla a calle a pasear, poco a poco se van ganando su confianza y esperan que con una operación más sea suficiente para "iniciar la rehabilitación, que se olvide de escayolas y fijaciones, y que sea feliz sin miedo a que la vuelvan a abandonar o hacerle daño".

Por su parte, fuentes de la protectora Modeprán han explicado que no se han notado grandes diferencias en las cifras de adopciones y abandonos de perros y gatos como consecuencia de la pandemia, frente a la creencia que la posibilidad de salir a pasear a pasear al perro durante la cuarentena dispararía las adopciones.

Según los datos facilitados por la entidad, en enero y febrero se produjeron 106 adopciones de perros y 52 de gatos, mientras que en marzo y abril, meses con el estado de alarma vigente (arrancó el 15 de marzo), se registraron 80 adopciones de perros y 30 de gatos. En estos meses, era la propia la protectora la que tras requerir toda la documentación de forma telemática y analizar caso por caso cada petición, llevaban los animales a casa de los interesados, al estar decretado el confinamiento.

En cuanto a los abandonos, en enero y febrero se produjeron 226 entradas de perros y 192 de gatos, mientras en marzo y abril entraron 191 canes y 129 felinos.

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23 de mayo de 2020 - 18:33 h

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