La “Horchata de Chufa” se libera del azúcar: el Gobierno actualiza su denominación legal tras la lucha de los productores
El sector de la chufa de València ha conseguido finalmente derribar una barrera legal que condicionaba su identidad comercial desde el año 1988. Tras años de persistente reivindicación por parte de las organizaciones agrarias y representantes políticos, el Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto que actualiza la Reglamentación Técnico-Sanitaria de la horchata de chufa. Este cambio normativo permite, por primera vez en la historia reciente, que las variedades elaboradas sin azúcar añadido o con contenido reducido puedan utilizar legalmente la denominación “Horchata de Chufa”, una posibilidad que hasta ahora les estaba vetada por una regulación que obligaba a incorporar un mínimo de azúcares para poder usar el nombre tradicional.
Esta actualización legislativa pone fin a una paradoja que obligaba a los productores a elegir entre producir una bebida saludable y la protección de su marca. La normativa anterior exigía un porcentaje mínimo de azúcar que chocaba frontalmente con las recomendaciones actuales de la Organización Mundial de la Salud y con las propias políticas de fomento de la alimentación saludable. Organizaciones como LA UNIÓ Llauradora y AVA-ASAJA han celebrado este avance como una victoria de la coherencia y el sentido común, destacando que el nuevo marco regulatorio permitirá que la horchata se adapte a las nuevas demandas del mercado y a las tendencias de consumo actuales sin perder por ello su estatus legal ni su prestigio.
Un aspecto fundamental de esta reforma es la protección de la calidad tradicional del producto valenciano frente a las alternativas artificiales. Aunque el Gobierno ha suprimido la obligatoriedad del azúcar, el nuevo Real Decreto mantiene la prohibición estricta del uso de edulcorantes y colorantes. Con esta medida se garantiza que la horchata de chufa mantenga su naturaleza original y sus propiedades organolépticas, evitando que se desvirtúe el producto con aditivos químicos. De este modo, la “Horchata de Chufa” se comercializará de forma más saludable pero manteniendo los estándares de pureza que la diferencian de otras bebidas vegetales.
Compromís, que ha defendido esta reforma de manera reiterada tanto en el Congreso como en les Corts Valencianes, ha calificado la medida como un acto de justicia para el sector. Según la coalición, era una incoherencia que la normativa fuera en dirección contraria a la evidencia científica, penalizando a los productores que intentaban innovar en productos más saludables. Esta victoria administrativa llega acompañada además de otros avances significativos para el campo valenciano, como el inicio de los trámites para crear un código TARIC específico que proteja el cultivo frente a la competencia externa y la posibilidad de establecer grupos de trabajo para combatir plagas que afectan al rendimiento de la chufa.
Con esta decisión, la horchata de chufa inicia una nueva etapa comercial en la que la salud y la tradición no volverán a ser excluyentes. Los agricultores y elaboradores podrán ahora potenciar la rentabilidad de sus explotaciones al abrirse a nuevos nichos de mercado, ofreciendo un producto “cero azúcar” que, por fin, podrá lucir con orgullo su nombre oficial en los estantes de todo el mundo. El cambio normativo también incluye actualizaciones en otros productos alimentarios, como el pan sin gluten o los derivados cárnicos, consolidando un esfuerzo global por adaptar la calidad alimentaria a las exigencias de transparencia y salud del siglo XXI.
0