El 'modelo Ribera Salud': beneficio de 11 millones en Elche, pérdidas en Torrejón y negocio para sus empresas satélite
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Ribera Salud consolidó durante años un modelo de negocio en la sanidad pública privatizada que le ha permitido integrar a accionistas externos de gran peso, como el actual máximo accionista francés Vivalto Santé o el anterior grupo estadounidense Centene, así como pagar elevados sueldos a sus directivos. ¿Cómo?, mediante recortes en los salarios de los trabajadores, en el material sanitario y gracias a la connivencia de administraciones del PP, que dispararon los ingresos de estas concesionarias.
Solo en 2024, Elche Crevillente Salud SAU, la gestora del hospital del Vinalopó, incrementó en 40 millones de euros los ingresos procedentes de la Generalitat: pasó de los 146.212.043 euros recibidos del Gobierno de Ximo Puig en 2023 a 186.414.711 euros con la ampliación de concesión del PP un año después, según las cuentas depositadas por esta filial de Ribera Salud en el Registro Mercantil y a las que ha tenido acceso elDiario.es.
Así, según ha podido saber elDiario.es por fuentes conocedoras del contrato, el máximo directivo de Ribera Salud percibe un salario anual bruto de 300.000 euros, más objetivos vinculados al EBITDA. Es decir, cuanto mayor sea el ahorro antes de impuestos y en los gastos corrientes, mayor es la retribución. El director financiero, por su parte, puede embolsarse 200.000 euros en nómina, más objetivos también ligados al EBITDA. Mientras tanto, como reveló en exclusiva elDiario.es, la reutilización de catéteres en el hospital del Vinalopó permitía ahorrar 160.000 euros, aunque se desconoce si esa cifra corresponde a un periodo semanal, mensual o anual, una periodicidad que la propia empresa no quiso aclarar tras alegar una campaña de difamación de antiguos dirigentes.
Pero el modelo de Ribera Salud no se sustenta solo en los generosos pagos de la administración ni en el ahorro de costes en material sanitario o personal, sino también en toda una red de empresas vinculadas al grupo que facturan a los hospitales privatizados una media de 20 millones de euros al año, según sus propias cuentas.
En 2024, el hospital del Vinalopó, a través de la sociedad Elche Crevillente Salud SAU, ingresó 191.204.000 euros y obtuvo unos beneficios netos, después de impuestos, de 11 millones de euros. Por su parte, Torrejón Salud, la empresa que gestiona el hospital de Torrejón, ingresó 123.521.157 euros —el 98% procedente de la Comunidad de Madrid—, pero registró unas pérdidas de 7,9 millones de euros.
¿Cómo puede ser que dos áreas sanitarias gestionadas por la misma empresa, en Madrid y en la Comunitat Valenciana, arrojen resultados tan dispares? ¿Acaso el correo de instrucciones para ahorrar en material sanitario enviado desde el Vinalopó a Torrejón pretendía frenar la sangría de pérdidas del hospital madrileño? ¿O es que el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso no fue tan generoso como el de Carlos Mazón?
La cápita —lo que paga la administración por paciente— que abona la Generalitat desde 2024 es de 1.066 euros, mientras que la que paga la Comunidad de Madrid es de 581 euros.
La letra pequeña de las cuentas registradas de Elche Crevillente Salud SAU y Torrejón Salud evidencia que buena parte del dinero que las administraciones ingresan en estas compañías se queda dentro del propio grupo, a través de los servicios que las empresas vinculadas se prestan entre sí. Cerca de 24 millones de euros de los gastos del hospital del Vinalopó corresponden a servicios prestados por empresas del grupo, mientras que en el caso de Torrejón este gasto no está desglosado, aunque supera los 6 millones de euros si se descuentan los pagos a la Comunidad de Madrid por derivaciones de pacientes a centros públicos.
Una rentabilidad del 23%
Un ejemplo de estas empresas que trabajan para los hospitales privatizados es el Centro Inmunológico de la Comunidad Valenciana. Esta filial de Ribera Salud facturó en 2024 un total de 21 millones de euros y obtuvo cuatro millones de beneficios, lo que supone una rentabilidad del 23%. Se trata de unas cifras muy superiores al margen de beneficio habitual de las concesiones sanitarias —en torno al 8% en Elche—, un margen que está muy condicionado por los ingresos que fija la administración.
El Centro Inmunológico de la Comunidad Valenciana tiene como objeto social “la realización de análisis y diagnósticos clínicos, biológicos o químicos (intermediación), por sí misma o mediante la adquisición y administración de laboratorios de análisis clínicos o de activos relacionados, incluyéndose la tenencia y explotación de aparatos e instalaciones que sean pertinentes”. Solo Elche Crevillente Salud SAU gastó en 2024 10,5 millones de euros en contrataciones externas de laboratorio.
Ribera Salud gestiona actualmente 15 hospitales y más de 60 centros policlínicos, con más de 9.000 trabajadores, además de las empresas de servicios sanitarios antes mencionadas. Otra de estas compañías satélite es Imatec Gabinetes Radiológicos SL, dedicada a la realización de pruebas radiológicas, que en 2024 facturó 2,3 millones de euros y obtuvo casi 400.000 euros de beneficio, más de un 20% de rentabilidad. B2B Salud, otra filial creada como central de compras ortoprotésicas, ingresó 4,4 millones de euros en 2024 y obtuvo unos beneficios de 666.724 euros.
A esta economía circular de Ribera Salud hay que añadir también las derivaciones a otros centros privados. En el hospital del Vinalopó se abonaron a estos centros privados 2,8 millones de euros en 2024 por la atención a pacientes cubiertos por la cápita de la Generalitat. Ribera Saud cuenta con centros privados de este tipo cerca de los grandes hospitales de referencia.
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