Oltra gana el pulso de la dependencia y mantiene las ayudas en un presupuesto de la Generalitat que aumenta un 1,6%

El conseller de Hacienda, Vicent Soler y la vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra

La negociación de los presupuestos de 2020 del Gobierno valenciano ha sido exprés pero no por ello menos dura. Las formaciones que suscriben el segundo Pacto del Botánico han llegado a última hora de la mañana de este jueves a un acuerdo para presentar las cuentas de próximo año.

Un desacuerdo de última hora provocado por las ayudas de innovación y un problema con la aplicación informática que debía subsanar el error ha retrasado la presentación de los presupuestos hasta pasadas las 14 horas, dos más de lo previsto inicialmente. El error tendrá que ser notificado a las Corts Valencianes para ser corregido en los documentos.

Pese al conflicto, que afecta a una conselleria del PSPV (Universidades e Innovación) y a otra de Compromís (Economía Sostenible y Sectores Productivos), el Ejecutivo autonómico progresista aprueba por quinto año consecutivo el proyecto de presupuestos con crecimiento. En esta ocasión, el índice será moderado, ya que aumenta un 1,6% respecto al anterior, donde lo hizo por encima del 9%. El leve crecimiento se interpreta como una victoria para los socios del Gobierno, ya que hace un mes el escenario planteado era muy distinto.

El conseller de Hacienda, Vicent Soler, barajaba una prórroga de los presupuestos, al no haber certezas sobre el escenario macroeconómico, un Gobierno en funciones y un ejercicio presente sin presupuestos generales del Estado, que ha lastrado notablemente a las autonomías. En verano, el Ejecutivo autonómico planteó recortes -retenciones de crédito en las partidas no ejecutadas- y finalmente el presupuesto no será negativo. Las cuentas serán “responsables, realistas y prudentes” y suponen la “consolidación de los presupuestos expansivos anteriores” y “del Estado del Bienestar”, ha indicado el conseller de Hacienda, Vicent Soler.

Uno de los grandes pulsos que mantenía el Gobierno autonómico entre sus socios era el de incluir como ingresos las partidas que el Estado debe aportar para financiar las ayudas a la Dependencia. Por ley, el Estado debe financiar el 50%, aunque en los últimos años no ha llegado ni al 13%. Pedro Sánchez se comprometió -y así se reflejó en el proyecto- a financiar un 20%, por lo que los socialistas querían que figurara ese porcentaje en las cuentas, en lugar del 50%. Mónica Oltra, vicepresidenta y consellera de Políticas Inclusivas, se ha negado a que se reduzca ese porcentaje y finalmente se ha quedado en el 50%; 368,8 millones de euros sólo en prestaciones. En total, su conselleria aumenta un 5.7% el presupuesto.

Gran parte del aumento del 1,6% se debe a la compensación salarial de los funcionarios y al personal interino, así como un leve refuerzo en Educación y Sanidad, de un 1% respectivamente. Soler incluye en las previsiones los 1.325 millones reivindicativos por la infrafinanciación y se incluyen 344 millones por la atención sanitaria a las personas desplazadas a la Comunitat (el FOGA).

Según ha destacado el conseller, con estas cuentas se invertirán cada día 39,1 millones en gasto social: 18,5 millones en Sanidad; 14,6 millones en Educación; 4,4 millones en Igualdad y Políticas Inclusivas; 1,07 millones en Empleo y 520.000 euros en Vivienda.

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