La pareja de Pérez Llorca es funcionaria tras una estabilización y desde hace dos años: los datos erróneos del presidente
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“Es funcionaria, aprobó su oposición, pero tiene el pecado para la izquierda de que es la pareja del presidente de la Generalitat Valenciana”. El president Juan Francisco Pérez Llorca se pronunció así el pasado jueves 26 de marzo (ver vídeo) en la sesión de control de las Corts Valencianes para defender el fichaje de su pareja.
Sin embargo, lo afirmado por el jefe del Consell modula la realidad, puesto que Soler solo consolidó su plaza hasta 2024 en un proceso de estabilización, aunque según precisan fuentes del Palau de la Generalitat “en 2008 aprueba una oposición, toma posesión del cargo y asume las mismas obligaciones básicas que cualquier empleado público”. Así lo reconoció indirectamente el propio Ayuntamiento de Finestrat cuando publicitó el 12 de enero de 2024 la toma de posesión de nueve funcionarios, en el marco del proceso de estabilización. Se trataba de “empleados que han estado ocupando con carácter temporal de forma ininterrumpida con anterioridad al 1 de enero de 2016” y que “han superado todos los procesos establecidos”. Cuatro de aquellos nueve (entre ellos la pareja de Juan Francisco Pérez Llorca), con categoría de administrativos, pasaron así a ser funcionarios de carrera de la Administración General.
El propio Pérez Llorca, entonces alcalde de Finestrat, expresó su “ilusión” y avaló el “fabuloso trabajo” de los funcionarios estabilizados. “En nombre de toda la localidad agradecerles su labor y, sobre todo, animarles a seguir trabajando como han hecho hasta ahora”, afirmó.
La pareja del presidente entró a trabajar en el Ayuntamiento de Finestrat en 2007. Tras la victoria de Honorato Algado, el alcalde popular empleó en el consistorio a una tanda de 34 simpatizantes del PP, entre ellos a Vanesa Soler, hija de un apoderado del partido. Los siguientes dos años y medio fue secretaria de dirección de la Concejalía de Recursos Humanos, en manos en aquel entonces de la edil Pilar Martínez Salazar.
Aunque constaba como funcionaria eventual, la Diputación de Valencia reconoció ese periodo para otorgarle la comisión de servicios a la pareja de Pérez Llorca. Contando el periodo en que Soler fue funcionaria interina (entre 2010 y 2024) y los dos años siguientes, ya estabilizada como funcionaria de carrera, la candidata se impuso a las otras cuatro aspirantes. La institución provincial no tuvo en cuenta el trabajo en una categoría inferior (de auxiliar administrativo) de una de las candidatas, que se incorporó a la función pública mucho antes (en 1989), dejando vía libre para seleccionar a la funcionaria de Finestrat.
Además, Pérez Llorca adujo, en sus primeras declaraciones tras la polémica por la comisión de servicios, que su pareja era “funcionaria de carrera hace más de 20 años” y defendió el proceso de selección. Sin embargo, la mujer apenas llevaba desde 2024 como funcionaria de carrera, tras haber sido interina durante el periodo anterior.
En la misma comparecencia del pasado jueves en las Corts, Pérez Llorca también patinó cuando dijo que la vacante de secretaria de dirección del Centro de Asistencia a Municipios de la Diputación, cubierta por urgencia, se ofertó en julio de 2025, momento en el que él aún no era presidente. La realidad es que en julio del pasado año se aprobó, se creó en noviembre, pero se ofertó el 28 de enero, dos meses después de su toma de posesión. El anuncio tan solo se publicó en el tablón virtual de la página web de la Diputación de Valencia durante apenas ocho días, del pasado 28 de enero al 4 de febrero, tal como ha informado este diario.
El criterio de idoneidad, determinado una vez los candidatos presentaron sus solicitudes, restringió la experiencia laboral a los puestos de administrativo C1 y, también, a la trayectoria como secretaria de dirección. Con este criterio discrecional, Vanesa Soler se impuso al resto de candidatas.
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