Oltra y Podemos se acercan mientras Compromís debate sobre la fórmula para la unidad de la izquierda
LEER ESTE TEXTO EN CATALÁN
La candidata a la alcaldía de València, Mónica Oltra, sigue su aterrizaje en la vida política local tejiendo las relaciones con las formaciones de la izquierda extraparlamentaria valenciana, a quienes quiere incorporar en una candidatura bajo el paraguas de Compromís. La exvicepresidenta del Consell, abogada y experta en mediación, lleva semanas participando en los espacios de encuentro de los movimientos de izquierda transformadora —desde partidos a ONG y movimientos sociales—, a la espera de que Compromís aterrice la candidatura y articule la vía para una gran alianza que permita recuperar la alcaldía de València y disputar la Generalitat al PP.
La exdirigente, propuesta por Iniciativa-Compromís como cabeza de cartel en la capital valenciana, ha arrancado una precampaña por goteo, con salidas muy medidas en lo que llaman los espacios de encuentro de las izquierdas: foros políticos, culturales o movilizaciones sociales en las que confluye todo aquel que puede sumar en la oposición a PP y Vox. La candidata oficiosa acudió el pasado lunes a la manifestación por la educación pública, el miércoles a un encuentro de la plataforma vecinal de Russafa y el sábado anterior fue arropada por el público en la Feria del Libro, además de haber protagonizado varios actos con ministros de Sumar o dirigentes de Podemos. Y allá donde va, los vecinos la reciben con entusiasmo.
Este viernes, mientras el debate en Compromís sigue gestándose, Oltra compartirá espacio con la coordinadora de Podem en el País Valencià, María Teresa Pérez. Lo hará en un acto de apoyo a la flotilla humanitaria del Open Arms que pretende viajar hasta Cuba, que protesta porque la Autoridad Portuaria de València ha denegado el atraque por problemas con el espacio. La flotilla Rumbo a Cuba ha organizado un acto en el Jardí Botànic a las 18:30 horas con Oltra como cabeza de cartel, que contará con la presencia de Esther Camps, jefa de misión del Open Arms en Rumbo a Cuba; la coordinadora de Podem, María Teresa Pérez, también coordinadora estatal de la iniciativa humanitaria; el exdiputado de los morados Daniel Gefner y periodistas, músicos y escritores. La jornada es de iniciativa civil, pero servirá como espacio de encuentro político entre formaciones con líneas comunes. En apenas un mes, y desde su regreso a la primera línea, Oltra ya ha compartido dos grandes actos con líderes de Podemos, mientras en la coalición siguen pensando en la fórmula más adecuada para las elecciones. Desde el entorno de la exvicepresidenta apuntan que se tiene en cuenta no solo su perfil político sino su vinculación con las acciones humanitarias: desde el desembarco del Aquarius hasta la defensa legal del Aita Mari. Pero los morados están encantados con aparecer junto a la exvicepresidenta y presionar a Més, la rama mayoritaria, para empujarla a no demorar más las negociaciones.
Un complejo debate dentro de Compromís
Hace dos semanas, la líder valencianista rechazó acudir a una ejecutiva de Compromís en la que se abordaba la candidatura por València, la que va a ser su casa durante al menos los próximos cuatro años. Sea en gobierno o en oposición. Al tratarse de cuestiones internas, Oltra declinó la invitación a última hora, decisión que descolocó a alguno de los presentes.
En Compromís nadie discute el potencial político de Oltra ni su condición de cabeza de cartel tras postularse en el congreso de Iniciativa, pero los mecanismos en una coalición con tantos engranajes son complejos. De entrada, hay cuatro formaciones que componen la coalición, que a su vez está mutando a una federación de partidos con otras reglas. Hay multitud de preguntas. Hay que elegir a los compañeros de viaje, que son formaciones que no tienen representación ni en las Corts ni en València ciudad. Han de querer ir bajo la marca Compromís. Hay que determinar si es una alianza de País Valencià o solo municipal. Si solo en València o en las grandes capitales. Si se integra solo a partidos o también a movimientos sociales. Si se diseñan las listas con candidatos de pata negra o perfiles más transversales consensuados. Si los fichajes van en puestos de salida o han de ganarse el escaño. También, y no es baladí, la cuestión económica: cómo se reparten los gastos de campaña, teniendo en cuenta que solo la marca que lidera tiene representación parlamentaria. Y diseñar la estrategia, la fórmula, el contenido. Muchas incógnitas que han de resolverse dentro antes de negociar.
Mientras la coalición medita, con todas las ramas atentas a los movimientos de los demás, el resto de formaciones de la izquierda transformadora — lo que se ha convenido llamar 'a la izquierda del PSOE'— valoran la idea de la candidatura unitaria. En Podemos están acogiendo con entusiasmo el regreso de Oltra, pese a la competencia electoral en las pasadas autonómicas. La formación morada cree que en Iniciativa —la formación que fundó Oltra— tienen mayor predisposición que en Més para negociar. También en el partido de Oltra creen que los más nacionalistas son reticentes a los acuerdos y esperan a que manifiesten cuáles son las condiciones. Falta por ver qué opinan en Els Verds y Gent de Compromís, el resto de patas de la coalición.
La percepción choca con las declaraciones públicas, en un contexto en el que cada mensaje — y cada silencio— tienen multitud de lecturas. Este martes, el portavoz de Compromís en las Corts y peso pesado de Més, Joan Baldoví, apuntaba en un foro empresarial que en el País Valenciano hay una gran oportunidad para ir contracorriente ante el auge de las derechas, que hay partido. Y las encuestas le dan la razón. Baldoví desplegó un programa electoral ambicioso: industria, vivienda pública, impuestos a los ricos, limitación turística. Y una cuestión estratégica: “Hay votantes decepcionados del PSOE que pueden venir a Compromís y contribuir al cambio”. Ensanchar el voto por ambos lados, no solo evitar la pérdida.
2