La vía Mónica Oltra: la exvicepresidenta ensayará la candidatura unitaria de izquierdas en València
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Mónica Oltra vuelve. Y vuelve con ganas de revolucionar el tablero político, arrancando por el de su tierra. La candidatura para la alcaldía de València ha supuesto un revulsivo en la política municipal, autonómica y prevé serlo también en la estatal. Decenas de líderes se han lanzado a aplaudir su regreso y a manifestar su voluntad plena de colaboración. La exvicepresidenta de la Generalitat y exlíder de Compromís tiene vía libre en la coalición para encabezar una candidatura de izquierdas abierta, el experimento de una papeleta electoral clave en las próximas elecciones.
Oltra podrá integrar en su candidatura a Esquerra Unida, Podem, Sumar y hasta se prevén guiños en campaña a Esquerra Republicana de Catalunya, cuyo portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, lleva meses planteando una alianza pragmática contra la extrema derecha. Oltra rechazó la propuesta de Yolanda Díaz para encabezar con Sumar la lista a las elecciones europeas, y tres años después, será ella quien ofrezca a los demás sumarse a su candidatura.
El proyecto de alianza plural en las izquierdas lleva un tiempo gestándose. La coalición valencianista lleva años planteando abrir las listas y trabajar con formaciones con las que comparte cultura política. Esquerra Unida y Compromís trabajan desde las pasadas elecciones generales y europeas en proyectos conjuntos en el País Valenciano: han realizado varias jornadas para tejer un programa electoral y actos para que sus militancias -que proceden del mismo espacio en buena parte- “se acostumbren” a trabajar juntas y se conozcan, en lugar de plantear una consulta a correprisa. Las formaciones han aprendido que las alianzas se trabajan con tiempo y a escuchar a sus respectivos espacios.
El partido que en el País Valencià encabeza Rosa Pérez Garijo ha acogido con gran entusiasmo la decisión de la ex número dos del Consell del Botànic: “Desde la convicción en la defensa de un frente amplio y movilizador de izquierdas para nuestra ciudad, Esquerra Unida sumará todos sus esfuerzos para rescatar en València de la oscuridad con Mónica Oltra como alcaldesa de un gobierno de transformación”, señaló el partido.
Compromís también llevaba un tiempo abonando el terreno para que la exvicepresidenta se postulase. La portavoz municipal, Papi Robles, ha manifestado reiteradamente que el partido estaba a la espera de su decisión, igual que el síndic en las Corts, Joan Baldoví, ambos de Més-Compromís, la corriente mayoritaria en la coalición. En el partido que Oltra fundó, Iniciativa-Compromís, han aprobado declaraciones recientes instándola a volver, y muchos miembros reconocen que fue un error dejar caer a la exdirigente por la imputación y las presiones del PSPV, que ahora también celebra su vuelta.
Símbolo del 'lawfare' y un proyecto político “utópico”
Tras cuatro años soportando una imputación como consecuencia de una denuncia de la extrema derecha, pese a que la causa se ha archivado dos veces y Fiscalía tampoco ha hallado indicios de delito, la exdirigente vuelve a la primera línea como referente y símbolo del 'lawfare'. De aquel “Me voy con la cara bien alta” y “el mensaje que trasladamos es que ganan los malos” a señalar que hay que “encarnar la utopía para poder combatir la distopía que estamos viviendo”. Y en esa construcción de la utopía sustenta su discurso: Oltra llega cargada de ideas y de un mensaje esperanzador en plena ola reaccionaria; no se limita a advertir del peligro ultra sino que plantea cuestiones concretas como “prohibir el exceso de riqueza”, “construir ciudades acogedoras” y prohibir la venta de armas. Son políticas de izquierda que superan el espacio socialdemócrata del PSOE y que llaman a la participación del votante desencantado. También ofrecen una alternativa al votante que huye del bipartidismo y se siente huérfano de opción. Es una candidatura que, por lo pronto, genera ilusión.
Mónica Oltra vuelve, pero Mónica Oltra nunca se fue del todo. La exvicepresidenta se apartó de la primera línea de la política institucional y partidista, pero no abandonó ni la militancia ni su forma de entender el compromiso. En estos cuatro años de paréntesis ha ejercido la política de otra manera, más alejada de los focos, recogida en el activismo y en acciones más cotidianas. Ha ejercido como abogada y mediadora, con causas centradas en la migración y en la vulneración de derechos; ha asesorado a la coalición en materia legal, ha impartido conferencias y ha participado en actos políticos de formaciones afines.
En los últimos años, Oltra ha desarrollado amistad con la líder de Esquerra Unida, Rosa Pérez; mantiene afinidad con los dirigentes de Podemos Irene Montero y Pablo Iglesias, así como la excandidata en València Pilar Lima; también con el alcalde de Ontinyent y número uno de los municipalistas de Ens Uneix, Jorge Rodríguez. La valencianista, que generaba tantos pasiones como odios, se ha convertido ahora en un pegamento para la izquierda.
Fuerza a Catalá a plantar batalla
El paso adelante de la referente valencianista también tiene impacto en la derecha: fuerza a la actual alcaldesa de València, María José Catalá, a mantenerse en la ciudad. Catalá contaba con el beneplácito de Génova para ser la alternativa interna a Juanfran Pérez Llorca en la Generalitat Valenciana tras la salida de Mazón, pero optó por quedarse a la cabeza del consistorio. La presencia de Oltra y de la delegada del Gobierno en València, Pilar Bernabé, como ariete del PSPV, convierten a la alcaldesa popular, un perfil ya consolidado, en la apuesta del PP para la capital, que no puede permitirse experimentos en la ciudad.
La líder del PP ha eliminado cualquier duda: “Mi destino es la alcaldía de València”. “Estoy muy ilusionada de poder enfocar una segunda legislatura con proyectos que ya estamos trabajando y que creo que son muy interesantes para la ciudad de València”, ha asegurado la dirigente.
A un año de elecciones, solo falta que Vox formalice la candidatura del exvicepresidente segundo con Mazón, el torero Vicente Barrera, como cabeza de cartel. Como ha venido informando elDiario.es, en el partido de ultraderecha llevan meses maquinando cómo situar al dirigente, del núcleo duro de Abascal, en el Ayuntamiento de València antes de agotar mandato, para que tenga mayor visibilidad antes de las elecciones. Barrera es, de momento, presidente provincial de Vox en Valencia, pero un sector del partido quiere que entre en el consistorio como portavoz para ir calentando motores.
Las encuestas constatan que la izquierda valenciana tiene opciones de volver a ganar en las Corts Valencianes y en el Ayuntamiento de València, pero también apuntan que Esquerra Unida y Podem seguirán sin representación si no optan por la lista compartida. En 2023 fueron 9.600 votos a la candidatura en la capital valenciana y 88.000 en las autonómicas, votos que quedaron sin representación en las Corts. Esos votos resultan claves en unos comicios que, en su anterior cita, se decidieron por la mínima: entre izquierda y derecha solo 'baila' un concejal en València. La candidatura unitaria se perfila como la mejor opción para recuperar la capital. Y con cuatro perfiles potentes, anticipan unas elecciones de alto voltaje.
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