Navarra mantendrá las sillas en el primer concierto masivo sin restricciones y la adaptación total tendrá que esperar

Concierto en Navarra Arena en septiembre de 2021

El primer concierto masivo previsto en Navarra sin restricciones sanitarias por la COVID-19 no se celebrará con las condiciones de la deseada normalidad. El Navarra Arena, que cuenta con la mayor capacidad de aforo en la Comunidad foral para casi 12.000 espectadores de pie, mantendrá las sillas y el formato previsto en pandemia para el concierto de la artista Rozalén, programado el 16 de octubre. Desde la entrada en vigor del fin de las limitaciones el día 1, la promotora 'In&Out' cuenta con apenas 15 días para adaptar el formato de una cita que ha vendido ya en torno a las 3.500 entradas. Un tiempo "insuficiente", apunta Ana Zamarbide, socia de la empresa, para afrontar un cambio en las condiciones de los tickets vendidos que incluyen, fundamentalmente, permanecer sentado en un espacio con aforo muy limitado.

“Para poder hacer este concierto con un aforo normal, en marzo tendríamos que haber sabido –cuando sacamos las entradas a la venta- que en octubre podríamos funcionar con normalidad”, explica Zamarbide. La también presidenta de la Asociación Navarra de la Industria Musical (ANAIM) insiste en que esta peculiaridad de la industria musical es algo de lo que el sector lleva meses alertando. Según apunta, la decisión de eliminar las sillas, vender más tickets o abrir una barra para servir bebidas, implicaría romper las condiciones de un contrato. Y eso, “no sería honesto”, subraya, ya que reconoce que no pocos clientes han adquirido la entrada motivados expresamente por las condiciones de un concierto con sillas.

De esta manera, la “excelente noticia” del fin de las restricciones, asegura, tendrá su repercusión en los grandes eventos dentro de varios meses y en aquella actividad programada a partir de ahora. Zamarbide habla incluso de un sector que precisa de hasta seis meses de trabajo previo. “Para el sector de la música, que nos dedicamos a juntar a tanta gente, son muy importantes los tiempos. Trabajamos con muchísimo tiempo de antelación”, explica. En lo más inmediato, los conciertos que aún no han puesto a la venta sus entradas sí podrán adaptarse al nuevo formato. Sin ir más lejos, la primera cita que Zamarbide estima que podrá celebrarse sin restricciones en el Navarra Arena será el de ‘Rels B + Ocer y Rade’, previsto el 30 de octubre, bajo el paraguas del Festival Anaim Club Fest. Pero por no haber lanzado aún los tickets a la venta.

Los pequeños auditorios y teatros también podrán adecuarse de forma más rápida y reaccionar al fin de las restricciones. Los pequeños aforos que manejan permiten comunicar ágilmente a los clientes el cambio de las condiciones de una entrada. De esta manera, la Sala Zentral de Pamplona –que maneja un aforo cercano a las 900 personas de pie y 180 sentadas- celebrará su primer concierto sin sillas este sábado, día 2, a las 13:00 con ‘Edu Errea Band’. Para este caso concreto, según señala Olatz Pison, responsable de comunicación de la organización, son cerca de 80 las entradas objeto de modificación, de manera que cuatro días son suficientes para hacerlo. Así, los responsables de Zentral prevén ampliar el aforo, aunque no descartan no alcanzar el máximo, a la vez que sí eliminarán las sillas y mesas. Esta modificación de las condiciones irá acompañada de la posibilidad de devolver el ticket ya que, estima Pison, aún “habrá gente reticente a entrar en la sala con público de pie”.

Aunque los pequeños recintos puedan adaptarse más rápidamente al fin de las limitaciones, tampoco parece que esto vaya a repercutir rápidamente en su facturación. De hecho, según estima Pison, el volumen de ganancias en el último año ha caído para el sector en un 80%. No obstante, notarán la mejoría antes que los organizadores de grandes eventos al esperar alcanzar el 100% de las entradas vendidas en la cita prevista el 8 de octubre con ‘Zetak’. Por el contrario, para este fin de semana no esperan que haya tiempo suficiente.

Un sector tocado que tardará meses en levantarse

Hacer una radiografía del impacto de la crisis sanitaria en el sector en Navarra es difícil de cuantificar, reconoce la presidenta de ANAIM. No obstante, sólo los 14 socios de la asociación, como discográficas, editoriales, managers, promotores o salas de conciertos, manejan un volumen anual de negocio cercano a los 20.000 millones de euros. Estas 14 empresas generan cerca 200 empleos directos, mientras el indirecto supera los 4.000 contratos al año. En este sentido, desde ANAIM han solicitado crear un Observatorio o Cluster de la Música en Navarra para poder ajustar la fotografía más a la realidad de un sector cuyo impacto en el tejido económico, estiman, se multiplica por tres.

De hecho, tres representantes de la asociación han valorado esta semana en el Parlamento de Navarra el anuncio del final de las restricciones como un “paso vital” para un sector al que le ha resultado “imposible” realizar su actividad de manera rentable. Los representantes Mario Cornago, Rudy Gorosquieta y Javier Murúzabal, han advertido en este sentido de la lenta recuperación que tiene por delante las empresas dedicadas al espectáculo. “Todavía nos esperan meses duros ya que este sector, por su propia naturaleza, necesita de un periodo de organización medianamente largo", han insistido.

En este contexto, han solicitado a las administraciones ayudas específicas que permitan contener al tejido industrial musical, que agrupa desde salas de conciertos, empresas, profesionales, o grandes festivales de música. Así, han insistido en demandar, en concreto, ayudas de rescate directas al sector y que se amplíen "significativamente" las líneas de subvenciones del Departamento de Cultura y los ayuntamientos para la industria, las empresas y autónomos del sector.

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