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¿'Efecto Sánchez' en el voto… joven?

Un mes después de la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa, el PSOE pasaba a encabezar en julio, por primera vez en nueve años, el ranking de estimación de voto del CIS para elecciones generales

Los jóvenes tampoco han sido "inmunes" al “efecto Sánchez”. Por primera vez desde el inicio de la actual legislatura, el PSOE desbancaba, en julio, a Podemos como el partido que cosecharía más votos entre los electores de 18 a 24 años

Está por ver si los socialistas, en los próximos meses, conseguirán o no mantener su revitalización demoscópica. Al igual que también está por ver cuál será la evolución del voto entre los jóvenes, para comprobar si la llamada brecha generacional se diluye, mantiene o acentúa

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EFE

Recién cumplidos los primeros 100 días del ejecutivo de Pedro Sánchez, muy lejano parece el tiempo en que Mariano Rajoy copaba, como inquilino de La Moncloa, las portadas de los diarios, y el Partido Popular se mostraba confiado en su capacidad para agotar la legislatura y convocar elecciones generales en 2020.

Un breve repaso por la hemeroteca nos permite recordar como hace tan sólo unos pocos meses, el paisaje político era muy diferente al actual. A finales de mayo, se podían leer titulares en la prensa española como Rajoy salva la legislatura con el apoyo del PNV a los Presupuestoso Sánchez, año I: más cerca de Rajoy por Cataluña y estancado en las encuestas. Entonces, los socialistas, que se habían enfrentado con anterioridad al pronosticado, aunque no cumplido, “sorpasso morado”, temían el anunciado “sorpasso naranja” ante la pujanza de Ciudadanos. En abril, el CIS había situado a la formación naranja en el segundo puesto en estimación de voto, con una ventaja de cuatro décimas sobre el PSOE y a una distancia de menos de dos puntos respecto al PP. Incluso en otras encuestas ( aquí y aquí) publicadas en los medios, Ciudadanos aparecía como la fuerza política que obtendría más votos en unas elecciones generales.  

Pero el inesperado giro de guion que se produjo con la exitosa moción de censura planteada por Pedro Sánchez, también conllevó un repentino y abrupto cambio del clima social. El último barómetro electoral del CIS, cuyo trabajo de campo fue realizado en los primeros diez días de julio, así lo reflejaba. El nuevo papel de Sánchez como Presidente del Gobierno se materializaba en una vertiginosa remontada del PSOE, pasando este partido, en tres meses, de ocupar el tercer al primer puesto en el ranking de voto estimado, con un crecimiento de casi 8 puntos porcentuales respecto al mes de abril. Además, hay que tener en cuenta que, desde abril de 2009, el PSOE no había ostentado, en los registros del CIS,  la condición de partido potencialmente más votado. Por otra parte, el ascenso de los socialistas, iba acompañado de un retroceso, en estimación de voto, del PP, Ciudadanos y Podemos.

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Con la vuelta al poder de los socialistas, también regresaron sus antiguos votantes. Así, el porcentaje de electores que declaraban haber votado al PSOE en las últimas elecciones generales de 2016 y tenían intención de volver a hacerlo, pasó de ser el 62,1% en abril al 77,3% en julio. Un incremento que ha llevado al Partido Socialista a reemplazar a Ciudadanos como fuerza política con mayor fidelidad de voto. Por otro lado, el PSOE también resultaba en julio una opción atractiva entre los votantes de otros partidos. En concreto, un 12% de los electores de Podemos declaraba su intención de votar socialista, al igual que un 7,5% de los votantes de Ciudadanos y un 3,1% de los electores del PP. 

En la misma línea, encontramos que ha aumentado considerablemente la simpatía que siente el conjunto del electorado por el Partido Socialista. Si en abril, un 15,8% consideraba al PSOE como el partido más cercano, en julio esa cifra se elevaba al 23,5%. Asimismo, Pedro Sánchez, se ha convertido en el dirigente de ámbito nacional mejor valorado, con una puntación media de 4,04 (sobre 10) de un listado en el que aún no estaba incluido el recientemente elegido presidente del PP, Pablo Casado.

De este modo, el paso de la oposición al gobierno, ha supuesto, al menos de forma momentánea, una revitalización demoscópica del PSOE. Ahora bien, tras esta revitalización, cabe plantearse cómo ha impactado la llegada al poder de Pedro Sánchez en el electorado joven (18-24 años). Es, especialmente, interesante seguir las tendencias del voto joven, ya que, en los últimos tres años, se ha hecho hincapié en la existencia de una brecha generacional que se haría palpable en la mayor predisposición de los electores de menor edad a apoyar a los nuevos partidos frente a los tradicionales, mientras en los electores de mayor edad es al revés. De acuerdo con las datos de la encuesta poselectoral del CIS, en las últimas elecciones generales, celebradas el 26 de junio de 2016, el partido más votado en la franjas de edad de 18 a 24 años y de 25 a 34 años fue Podemos. Por el contrario, el PP lo fue en el segmento de los que tenían más de 65 años, y el PSOE, entre los que tenían 55 y 64 años.

Si analizamos los resultados del barómetro de julio del CIS por edad y los comparamos con datos anteriores, encontramos algunos cambios significativos en las preferencias del electorado joven:

  • Por primera vez, desde el inicio de esta legislatura, el PSOE se ha convertido en el partido al que votarían, en mayor medida, los jóvenes de entre 18 y 24 años en unas elecciones generales. Un puesto que, prácticamente y sin contar la observación del pasado abril cuando Podemos y Ciudadanos empataron, había ostentado, desde el inicio de la actual legislatura, la formación liderada por Pablo Iglesias.

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  • Entre los jóvenes de 18 a 24 años, el líder de ámbito nacional mejor valorado es Alberto Garzón (4,54). Pero en julio la valoración del líder socialista aumentó de forma notable, logrando, en este segmento de edad, Pedro Sánchez (4) una  puntuación media más elevada que Pablo Iglesias (3,79) y Albert Rivera (3,6).

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  •  Ha crecido el porcentaje de jóvenes que se identifican con algunas de las etiquetas políticas que utiliza, a modo de señas de identidad, el gobierno de Sánchez, tales como “progresista” o “feminista”. Por otro lado, en términos de autoposicionamienrto ideológico, los electores de 18 a 24 años se han movido a la izquierda (de un 4,46 de media en abril a 4,08 en julio, en una escala donde 0 es la casilla que está más a la izquierda y 10, la que está más a la derecha).  En consonancia con ese movimiento, los jóvenes también perciben que el PSOE está ahora más a la izquierda (con una media ideológica de 4,3 en julio, frente a 4,46 en abril).

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Parece, por tanto, que, al igual que en el conjunto del electorado, los jóvenes no han sido "inmunes" al “efecto Sánchez” o, para ser más precisos, no lo fueron un mes después de que el líder socialista llegara a la presidencia del gobierno. Está por ver, en los próximos meses y de cara a las importantes citas electorales que se avecinan, si el PSOE conseguirá o no mantener su revitalización demoscópica. Al igual que también está por ver cuál será la evolución del voto entre los jóvenes, para comprobar si la llamada brecha generacional se diluye, mantiene o acentúa.

Una encuesta realizada recientemente por GAD3 apuntaría a que el momento dulce del nuevo ejecutivo socialista habría sido muy efímero, y tras la subida inicial, el PSOE, vería ahora, apenas tres meses después de haber llegado al gobierno, desinfladas sus expecativas electorales.

En todo caso, las fluctuaciones demoscópicas siguen apuntando a que los partidos no pueden dar por fidelizados a sus votantes. El voto continúa sin haber cristalizado. Quizás, la única certeza que tenemos hoy, en el ámbito del comportamiento político, es que los votantes son mucho más volátiles que hace una década. Y, sin duda, un factor que propicia esa volatilidad es el contexto político altamente cambiante en el que nos encontramos y en el que cualquier elemento puede impactar de forma acusada en las preferencias de voto. Más aún cuando la ciudadanía tiene una oferta electoral más amplia entre la que puede elegir.

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