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El mapa municipal del 26M: estado de las negociaciones en la semana decisiva para los grandes ayuntamientos

En Madrid, las conversaciones entre PP y Ciudadanos se han encallado tras la primera toma de contacto de los equipos negociadores

Ada Colau está muy cerca de repetir al frente de Barcelona y conservar la principal alcaldía del cambio de las que lograron Podemos y sus confluencias en 2015

Aunque con necesidad de acuerdos, la izquierda se impondrá en Valencia y Sevilla, mientras Zaragoza está en manos de lo que decida Ciudadanos

Las principales alcaldías están a expensas de los pactos postelectorales.

Las principales alcaldías están a expensas de los pactos postelectorales.

El próximo sábado se constituyen los 8.131 ayuntamientos españoles que surgieron de las elecciones del 26 de mayo y los partidos apuran los plazos para cerrar pactos y acuerdos que les permitan acceder a los gobiernos municipales.

La cuenta atrás ha comenzado, las negociaciones se intensifican en todas partes con el foco puesto en Madrid y Barcelona, las dos grandes ciudades donde la falta de una mayoría clara entre bloques ha forzado al diálogo entre distintas formaciones y dibujará el inicio de un nuevo ciclo político de pactos que tendrá también consecuencias en las comunidades en las que el 26M hubo además comicios regionales. Capitales como Zaragoza, Valencia, Pamplona o Valladolid están también pendientes de las negociaciones de última hora.

Aunque en la suma global de todo el Estado el PSOE fue el partido más votado en las municipales, gracias a los pactos de las tres derechas (PP, Ciudadanos y Vox) los populares podrán recuperar o mantener algunas de las plazas más importantes –entre ellas, previsiblemente, Madrid–. Los acuerdos de fuerzas de izquierdas y nacionalistas condicionarán además los gobiernos locales en Euskadi, Catalunya o la Comunidad Valenciana. 

Madrid, en vilo, por la relación entre Cs y Vox

En Madrid, las negociaciones entre PP y Ciudadanos han encallado tras la primera toma de contacto de los equipos negociadores. El partido de Rivera no garantiza la investidura de José Luís Martínez-Almeida (PP), el segundo más votado por detrás de Manuela Carmena (Más Madrid), porque ve opciones de que su candidata, Begoña Villacís, sea la que acabe imponiéndose como alcaldesa en el acuerdo entre las formaciones de derechas. Este mismo lunes, el secretario de Comunicación de Ciudadanos, Fernando de Páramo, abogaba por hablar primero de programas para después definir quiénes liderarán los gobiernos.

Desde el PP, por su parte, explican que "Madrid no es moneda de cambio" y que "en ningún caso" se plantean un Ayuntamiento presidido por Begoña Villacís. Sostienen que la propuesta de Ciudadanos era un "órdago" del partido de Rivera para presionar y lograr un acuerdo en la Asamblea de Madrid. Este martes se retomarán las negociaciones entre ambas formaciones.

Para la ecuación es en todo caso fundamental el apoyo de Vox con quien Ciudadanos, insiste, "no va a negociar acuerdos de gobierno". Así lo volvía a asegurar Páramo este lunes después de que su candidato a la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, se reuniera en secreto este domingo con Rocío Monasterio.

El candidato del partido de extrema derecha en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, añadía por su parte más incertidumbre este lunes acerca de quién debe ser invertido alcalde. Ortega Smith instó en una entrevista en esRadio a que ambos partidos se pongan de acuerdo sobre quién es el alcalde, porque, dijo, no pondrá problemas a que sea Almeida o Villacís, a la vez que pedía un tripartito en el Gobierno municipal y negociaciones a tres.

Si no hay acuerdo entre las tres formaciones en los cinco días que restan para la sesión de investidura, Carmena se impondrá de nuevo como regidora de la capital al ser la cabeza de la lista más votada. Aunque estaría al frente de un gobierno débil ya que no suma mayoría absoluta con el PSOE y podría revocarse su nombramiento al día siguiente con una moción de censura.

Colau puede repetir en Barcelona

Ada Colau está muy cerca de repetir al frente del Ayuntamiento de Barcelona y conservar así la principal alcaldía del cambio de las que lograron Podemos y sus confluencias en 2015. Pero nada está cerrado en una capital catalana en la que la oferta de Manuel Valls de votar a Colau sin pedir nada a cambio ha sacudido el tablero municipal después de la histórica –aunque por la mínima– victoria de ERC el pasado 26M.

La actual alcaldesa en funciones, que tiene el aval de las bases para intentar reeditar el cargo, reclamará hasta el sábado un tripartito de izquierdas para la ciudad. Pero sus otros dos integrantes, ERC y el PSC, lo rechazan de plano. Este veto es el que esgrimen los 'comuns' para presentarse a la investidura en busca de la mayoría absoluta necesaria para que el alcalde no sea el ganador de las elecciones, Ernest Maragall.

De momento Colau cuenta con sus 10 concejales y todo apunta a que tres de los seis de la lista de Ciudadanos, que son el cabeza de lista Manuel Valls y otros dos independientes. Para completar la mayoría faltarían los 8 ediles del PSC. Fueron precisamente los socialistas los primeros que le pidieron a Colau que optase a la investidura para impedir la alcaldía de ERC, pero ahora le ponen precio: un pacto de gobierno.

Los socialistas presionan para entrar en el ejecutivo, pero los 'comuns' se resisten y, si ninguno de los dos cede antes del 15 de junio, después de tantas vueltas podría acabar siendo Maragall investido alcalde por falta de mayorías alternativas.

Más allá de Barcelona, en Lleida y Tarragona, hasta ahora feudos socialistas, los 'comuns' se han decantado por facilitar alcaldías de ERC. En este último caso, En Comú Podem ha decidido negociar una investidura de los republicanos que ya cuenta con los votos de JxCat y la CUP, suficientes para arrebatarle la alcaldía al PSC de Josep Félix Ballesteros. También hay negociaciones abiertas en Girona, donde Guanyem quiere lograr la alcaldía que ostenta ahora JxCat con votos de ERC y PSC, y en Badalona, donde ERC-Guanyem, PSC y En Comú exploran una mayoría alternativa a Xavier Garcia Albiol.

La izquierda se impone en Valencia y Sevilla 

En la tercera ciudad de España, Valencia, después de algún primer desencuentro entre el alcalde en funciones, el valencianista Joan Ribó, y la candidata socialista, Sandra Gómez, los dirigentes de ambas formaciones formalizaron el pasado viernes su primera reunión tras el 26M como paso previo para acordar un "programa común" de Gobierno. El PSPV, tal y como ya adelantaron la noche electoral, ha asegurado su apoyo a Joan Ribó, por lo que Compromís (10) y PSPV (7) suman 17 concejales sobre un total de 33 ediles.

En el Ayuntamiento de Sevilla hay un alcalde socialista, Juan Espadas, con mayoría simple inclinado a buscar pactos puntuales con Ciudadanos y con Podemos-IU. En Málaga seguirá el regidor actual del PP, Francisco de la Torre, en la misma situación que Espadas –mayoría simple–, predispuesto a reeditar su pacto con Ciudadanos. Y las capitales de Córdoba, Granada y Jaén necesitan un pacto a tres de PP, Ciudadanos y Vox para arrebatar la alcaldía al PSOE (primera fuerza en las dos últimas).

El partido de Albert Rivera se ha quedado ya fuera del Ejecutivo de varios municipios andaluces  importantes –como Almería capital, Algeciras y El Ejido– donde PP y Vox han pactado gobernar sin Ciudadanos.

Zaragoza, en manos de Ciudadanos

El PSOE se hizo con la victoria en Zaragoza tras una legislatura en la que fue subalterno de Zaragoza en Común. Ahora la llave de la gobernabilidad la tiene Ciudadanos: puede inclinar la balanza hacia la socialista Pilar Alegría o hacia un pacto de derechas con PP y Vox. Los socialistas temen que se imponga la segunda opción ya que el partido de Albert Rivera ya ha mantenido contactos con los conservadores.

Este martes se reúnen la comisión negociadora del PSOE y Ciudadanos para abordar la negociación. Alegría se mostró dispuesta en una entrevista en eldiario.es a gobernar en coalición y descartó, eso sí, ceder el bastón de mando.

Los socialistas buscan acuerdos en Galicia 

Con la aplastante victoria del socialista Abel Caballero en Vigo y la permanencia del nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores en Pontevedra con el apoyo de los socialistas, ambos dirigentes se aseguran su continuidad en los grandes municipios gallegos donde el PSdeG –vencedor de los comicios en la comunidad– necesita hasta cuatro acuerdos para asegurarse otras tantas alcaldías. Las tres ciudades hasta ahora gobernadas por las mareas municipales –Santiago, A Coruña y Ferrol– tendrán desde el sábado alcaldías socialistas.

En el Ayuntamiento coruñés el bastón de mando será para la socialista Inés Rey, segunda fuerza en las urnas pese a haber empatado a 9 ediles con el PP. Marea Atlántica, hasta ahora gobernante, ya ha anunciado el voto favorable a la investidura. En Ferrol también habrá cambio por la izquierda con el PSdeG sustituyendo a una de las mareas. Y Santiago cambiará igualmente de signo. En este caso el socialista Xosé Sánchez Bugallo –que ya había sido alcalde entre 1998 y 2011– no necesita el voto afirmativo de Compostela Aberta ni del BNG en su investidura por ser primera fuerza y no existir suma alternativa posible.

El PSdeG necesita también un acuerdo en Lugo, donde el gobierno de la izquierda depende de que haya pacto con el BNG. Ambas formaciones ya han comenzado las negociaciones que apuntan a un bipartito encabezado por la actual alcaldesa, la socialista Lara Méndez, junto al nacionalista Rubén Arroxo. Capítulo aparte es el de Ourense. El 26M el PSdeG sustituyó al PP como fuerza más votada, pero la llave de gobierno la tiene el partido local Democracia Ourensana que, junto con Ciudadanos, es también clave para que los populares puedan retener la Diputación provincial, en manos desde hace décadas de la saga de los Baltar.

Todos los frentes de negociación están abiertos, si bien en los últimos días gana fuerza la posibilidad de un pacto a dos bandas entre PP y DO, con la alcadía de la ciudad para el partido local pese a ser tercera fuerza –empatada a 7 escaños con el PP– y la institución provincial para los conservadores.

PSOE en minoría en Valladolid, dudas en León

El actual alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha dado por rotas las negociaciones con Valladolid Toma la Palabra (VTLP) y gobernará en solitario. La coalición de izquierdas que llevó al PSOE a la alcaldía en 2015 no se reeditará. La tensión generada después de que los socialistas propusiesen una reducción del peso de las concejalías de VTLP, sumado a la pérdida de un concejal de VTLP (que pasó de 4 a 3) y un aumento de tres ediles socialistas (de 8 a 11) ha puesto punto y final al Gobierno de coalición.

Puente necesitará llegar a acuerdos puntuales con otras formaciones durante la legislatura. La suma de PP (9), Ciudadanos (3) y Vox (1) supera la mayoría simple del PSOE, por lo que la ausencia de un acuerdo entre PSOE y VTLP complica la gobernabilidad al alcalde socialista.

En León el PSOE de José Antonio Diez va a intentar un Gobierno en solitario con sus diez ediles, aunque podría contar con el apoyo de la Unión del Pueblo Leonés (3) y Podemos (1) para la investidura. El escrutinio definitivo daba la mayoría al PSOE después de que socialistas y leonesistas reclamasen un nuevo recuento en la mesa 7-5B del colegio Las Pastorinas de León. Así, el PP de Miguel Silván se quedó con 9 ediles en el Ayuntamiento, Ciudadanos con 4 y Vox sin representación.

Aunque Silván ha decidido recurrir la resolución de la Junta Electoral Central ante el TSJ de Castilla y León, la decisión no es apoyada del todo en el partido. Vox también ha presentado un recurso. La resolución tardará unos días, así que la toma de posesión de los concejales leoneses podría retrasarse hasta el día 5 de julio.

Ciudadanos, llave en Ciudad Real y Albacete

En Toledo, Milagros Tolón, candidata del PSOE en las elecciones municipales, logró una mayoría simple con la que cuenta para gobernar en solitario y sin necesidad de mayores pactos. En Cuenca, la formación que será fundamental para la investidura es 'Cuenca nos une', una agrupación de electores que ha puesto como condición la implicación de la Junta de Comunidades con la capital provincial. Su impulsor, Isidoro Gómez Cavero, ya se ha reunido con representantes del Gobierno regional que han considerado positivamente las exigencias de la formación.

Ciudadanos tiene la clave en Ciudad Real, Guadalajara y Albacete, pero en ninguna de las tres ciudades ha habido reuniones o movimientos que muestren en qué dirección quieren ir. En Guadalajara el PSOE señala que no hay ningún tipo de noticias, ni previsión de reuniones, a pesar de que quedan solo cinco días para las investiduras en los municipios. PP y PSOE han hecho el mismo llamamiento en Ciudad Real, pidiendo al partido naranja que diese un "paso al frente". Mientras tanto, en Albacete, no ha habido tampoco reuniones físicas, ni hay fechas para las mismas.

Lucha de bloques en Navarra

En Navarra, la constitución de los ayuntamientos del sábado será la primera prueba de fuego para comprobar la viabilidad de los pactos alternativos a las derechas. Dentro de las principales poblaciones navarras, solo la capital de la ribera, Tudela, tiene claro el cambio de alcalde por la mayoría absoluta de Navarra Suma, que sustituirá a Izquierda-Ezkerra.

Muy esclarecedora será la batalla de Pamplona, donde una Navarra Suma (13) al borde de la mayoría absoluta, que se logra con 14, podría desbancar a Joseba Asiron (EH Bildu, 7) si el PSN (5) no ofrece sus votos junto con los de Geroa Bai (2) a la izquierda abertzale, algo que parece imposible, pues supondría pactar con EH Bildu, a lo que se ha negado la dirección federal del PSOE.

La aritmética no impide, sin embargo, que la socialista Maite Esporrín, tercera fuerza de la Corporación, se presentara y pretendiese recabar a cambio de nada los votos de EH Bildu. Existe el precedente del primer Ayuntamiento democrático, en 1979, cuando la entonces Herri Batasuna dio por sorpresa sus votos a Julián Balduz (PSE-PSOE) para que no gobernaran las derechas de UCD y UPN. El PSN estuvo integrado en el Partido Socialista de Euskadi hasta 1982.

La coalición PNV-PSE se impone en Euskadi

En Euskadi, el fin de semana se desbloquó el conflicto entre PNV y PSE-EE en Irún, que tenía en 'stand by' la reedición del acuerdo global entre ambas formaciones, que comparten también el Gobierno vasco. Los dos partidos alcanzaban este lunes un preacuerdo para la conformación de Gobiernos apoyados en mayorías estables en las instituciones forales y en los ayuntamientos de Bilbao, Donostia y Vitoria.

En líneas generales, el acuerdo se enmarca en términos muy similares al que ambas formaciones suscribieron en 2015 y que deparó un resultado muy satisfactorio en la pasada legislatura. EAJ-PNV y PSE-EE confían en poder alcanzar en las próximas horas un acuerdo total. La entente permitirá también desbancar a EH Bildu de algunos municipios como Pasaia o Andoain, que pasarán a manos de los socialistas. Solamente en Durango se prevé que una coalición de izquierdas (EH Bildu - Elkarrekin Podemos) desbanque a la coalición.

Escenarios abiertos en Murcia y Santander

En Santander el escenario todavía está muy abierto. El PP resistió el 26M mejor de lo esperado después de una legislatura muy convulsa y se quedó a tres concejales de la mayoría, justo lo que suman sus once ediles con los dos de Ciudadanos y el representante logrado por Vox. La alternativa al Partido Popular y al 'pacto a la andaluza' es otro tripartito, formado por el PSOE, que fue la segunda fuerza más votada con 7 concejales, el Partido Regionalista –5 ediles– y los dos de Ciudadanos.

La alcaldía de Murcia se encuentra en manos de las negociaciones por la presidencia de la Región. Los resultados municipales arrojados el 26M auguraban, como mínimo, otro gobierno en solitario del PP, con una mayoría simple de once concejales y apoyos puntuales de Ciudadanos, con cuatro representantes, abriendo la opción de un pacto del bloque de la derecha junto con Vox, que se llevó tres ediles.

El punto de inflexión fue la oferta del PSOE, que obtuvo nueve concejales, de aupar al candidato de Ciudadanos como alcalde de la capital, a cambio del apoyo de los naranjas para que los socialistas presidan la Comunidad. Para consumar el acuerdo, precisarían el apoyo de los dos representantes de Podemos, que permitirían sumar entre los tres un total de quince ediles, o lo que es lo mismo, mayoría absoluta.

El PSOE se impone en las ciudades canarias

Aunque solo ha ganado en dos de ellas, el PSOE se hará muy probablemente este sábado con las cuatro alcaldías de las ciudades más pobladas de Canarias. En el caso de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo renovará mandato al frente de un pacto de su partido, el PSOE, con Nueva Canarias y Podemos. Un pacto más reforzado que el suscrito por las mismas fuerzas en 2015 porque, al contrario de entonces, esta vez sí ha sido el PSOE la fuerza con más concejales (11), lo que contrarresta la caída de Unidas Podemos (de 6 a 3 actas). Nueva Canarias aporta al tripartito un concejal más que en 2015 (3), lo que permite superar la mayoría exigida de 15 concejales.

En Santa Cruz de Tenerife (205.000 habitantes), Coalición Canaria corre el riesgo de perder la alcaldía por primera vez desde la recuperación de la democracia. Pese a haber ganado las elecciones (10 concejales sobre 27), la confluencia del PSOE (9 actas), con Unidas Podemos (2) y Ciudadanos (2) podría hacer alcaldesa a la socialista Patricia Hernández. El Partido Popular, que se ha ofrecido al PSOE incluso para formar un gobierno regional, no descarta sumarse a ese pacto.

Los de Rivera, determinantes en Extremadura

En Extremadura las alcaldías de las dos capitales de provincia, Badajoz y Cáceres, están en manos de Ciudadanos ya que el PSOE, ganador en ambas, no alcanzó mayoría absoluta, no así en la capital regional, Mérida, donde los socialistas sí podrán gobernar en solitario.

Los naranjas ya se han reunido con PSOE y PP en ambas ciudades, planteando un catálogo de 25 medidas que el candidato socialista en Cáceres, Luis Salaya, ya ha dicho que son asumibles, y que estarían relacionadas con la economía y creación de empleo. En todo caso el líder regional de Ciudadanos, Cayetano Polo, ha dicho que no hay prisa y queda tiempo hasta el sábado.

El PSOE puede hacerse con Palma y Logroño

Según informa el diario Última Hora, Més per Palma y Podem Palma dan de plazo hasta este martes al PSOE para cerrar un acuerdo en el reparto de áreas que permita reeditar el Pacte en el Ayuntamiento de Palma. En Logroño, la llave de la alcaldía la tienen Ciudadanos y el Partido Riojano. El 26M ganó el PSOE, con 11 ediles, que podría gobernar con Ciudadanos (4) o con Podemos (2) y el Partido Riojano (1). Pero este partido podría dar también la mayoría al PP (9) si suma además a Ciudadanos. 

En Oviedo, el PP ganó las elecciones y suma mayoría absoluta si pacta con Ciudadanos sin necesidad de contar con Vox. La alternativa sería que el PSOE sumase a Ciudadanos y Somos Oviedo. Según informa la prensa local, los de Rivera están negociando a dos bandas, por lo que el escenario en la capital asturiana sigue abierto.

Esta crónica se ha elaborado con información de todas las delegaciones asociadas de eldiario.es

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