Jaén vive su decepción al perder la base logística del Ejército como Córdoba el 2016
Poco después de las elecciones municipales del 2011, la ciudad de Córdoba recibió un jarro de agua fría en forma de decisión estatal. Córdoba no iba a ser la sede de la Capitalidad Cultural del 2016 por la que tantos años peleó. Un jurado designado por el Ministerio de Cultura optó por Donostia. La decepción se transformó pronto en rabia política y acusaciones. El asunto hasta acabó en los tribunales, cuando el despacho de abogados de Mariano Aguayo decidió impugnar la decisión. Todo está magistralmente narrado en el libro que editó Almuzara escrito por Elena Medel y Marta Jiménez, Córdoba 2016. Viaje a ninguna parte.
Ahora, Jaén vive una decepción similar. Y sus argumentos son parecidos. “Decisión política” es algo que se dijo en 2011 en Córdoba y que se repite ahora en Jaén. En 2011 se acusó al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, ya en sus últimos meses, de favorecer a San Sebastián para hacer un guiño al proceso de paz vasco. ETA acababa de anunciar el fin de la violencia. Jaén acusa directamente a la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, de favorecer a su tierra, a Córdoba, en una decisión que ha tomado el Ministerio de Defensa, que dirige Margarita Robles.
Lo cuenta Alfonso Alba.