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INTERNACIONAL

India: claves de las elecciones en la democracia más grande del mundo

La democracia más multitudinaria del mundo comenzará esta semana el proceso de elecciones para elegir su nuevo gobierno. Las elecciones duran 40 días y el electorado representa un octavo de la población mundial

La India celebra una nueva jornada electoral con votaciones en cuatro estados

Seguidores del partido hinduista Bharatiya Janata Party (BJP) y del primer ministro Narendra Modi. EFE

Unas elecciones de 40 días

Las elecciones en India se celebran desde el 11 de abril al 19 de mayo. Hay que tener en cuenta todo lo que implica organizar unos comicios en el segundo país más poblado del mundo. Más de una octava parte de la humanidad tendrá la oportunidad de votar. Hablan 22 lenguas oficiales y miles de dialectos. Decenas de millones de personas no saben leer. Se votará desde los pies del Himalaya hasta las islas Andamán y Nicobar, en comunidades tribales que viven sin agua corriente ni electricidad, en los elegantes barrios del sur de Delhi y en los abarrotados barrios de chabolas de Bombay.

Como si eso no fuera lo suficientemente complicado, la ley establece que los votantes no tengan que viajar más de 2 kilómetros hasta el centro de votación más cercano. Esto en el séptimo país con la mayor superficie del mundo. Frente a este desafío logístico, la Comisión Electoral de la India organiza la votación en fases durante varias semanas. Los resultados se conocerán el 23 de mayo.

De esta forma, 11 millones de trabajadores y agentes de seguridad administran los más de 800.000 centros de votación que se necesitan. Y, sobre todo, cada cabina de votación está protegida por las fuerzas de seguridad federales, que se supone que son más difíciles de intimidar e influenciar que la policía locales. Estas caravanas de trabajadores y engranaje electoral se traslada por el país en vehículos, helicópteros, elefantes, camellos, carros de bueyes y barcos. El costo total de las elecciones asciende a más de 5.800 millones de euros.

¿Quién puede votar y quién no?

Todos los ciudadanos indios mayores de 18 años pueden votar, siempre que no estén en la cárcel, no hayan sido declarados "mentalmente enfermos" ni hayan sido condenados por delitos electorales, como por ejemplo sobornos. Este año, el censo electoral incluye a 900 millones de personas, unas tres veces la población de Estados Unidos. Más de 84 millones de ellos votarán por primera vez, haciendo que las aspiraciones de los jóvenes indios sean una cuestión de peso en estas elecciones. Además, en los últimos años el censo electoral ha pasado a incluir a los ciudadanos indios que residen en otros países.

La Comisión Electoral presume de su compromiso con que todos puedan votar. En un distrito de Kerala, había un único hombre registrado para votar. Los funcionarios intentaron convencerle de que viajara al centro de votación más cercano, pero él se negó, así que en las elecciones de 2004 un equipo de seis personas montaron una cabina de votación solo para él. El hombre les hizo esperar cinco horas antes de presentarse a votar).

¿Qué pasa si no sabes leer (300 millones de indios)?

¿Cómo se organizan las elecciones en un país en el que una de cada cuatro personas es analfabeta? Cada partido indio tiene asignado un símbolo que representa su identidad a los ojos de cientos de millones de votantes.

La mano es sinónimo del Congreso Nacional Indio. El símbolo del Partido Popular Indio es una flor de loto. Partidos más pequeños como el Partido de la Sociedad Mayoritaria están representados con un elefante. La cosa se complica el día de la votación, ya que la Comisión Electoral prohíbe que los partidos estén publicitados dentro de los centros de votación. En 2010, en unas elecciones en el estado de Gujarat, un candidato independiente eligió como símbolo a un ventilador. A pesar de las temperaturas de más de 40 grados, un funcionario muy estricto ordenó que se retiraran todos los ventiladores de los centros de votación para no influenciar a los votantes.

Principales candidaturas a las elecciones en India.

Principales candidaturas a las elecciones en India.

Un sistema criticado por poco proporcional

El sistema electoral de la Cámara Baja de la India es por escrutinio mayoritario uninominal, es decir, el candidato con mayor cantidad de votos es declarado ganador y se lleva el escaño, incluso si no llega a obtener el 50% de los votos.

Los críticos del sistema afirman que hay diferencias entre el porcentaje de votos de un partido y el número de escaños que obtiene en el Parlamento. Por ejemplo, en las últimas elecciones, el Partido Popular Indio obtuvo el 31% de los votos nacionales y se hizo con 282 diputados, 114 más de los que habría obtenido con un sistema de representación proporcional en el que los escaños se reparten según el porcentaje de votos de cada partido.

El principal rival del Partido Popular Indio, el Congreso Nacional Indio, obtuvo el 19% de los votos a nivel nacional, pero sólo 44 escaños, 61 menos de los que habría conseguido con un sistema de representación proporcional. Normalmente, la participación electoral ronda el 60%, pero en 2014 se llegó al récord de 66,4% de votos, lo cual reflejó la fuerza que logró el primer ministro Narendra Modi y su Partido Popular.

Encierros en hoteles para evitar cambios de bando

El recuento se hará el 23 de mayo. Cada distrito comenzará a contar los votos cerca de las 8 de la mañana. En caso de que los resultados estén claros, como sucedió en 2014, es posible conocer la forma del nuevo gobierno para mediodía. En centros de votación más reñidos, el recuento puede extenderse hasta la tarde. Si ningún partido obtiene la mayoría, puede haber días de negociaciones hasta lograr una coalición de Gobierno.

El proceso para formar coaliciones puede ser más engorroso que la campaña. A menudo los partidos son acusados de intentar atraer a sus rivales para que cambien de bando prometiéndoles ministerios, proyectos para sus votantes o las anticuadas maletas con dinero en efectivo.

En los últimos años ha crecido la conocida como 'política de resort', en la que los líderes aíslan a los miembros de sus partidos en hoteles cinco estrellas, a menudo quitándoles los móviles, para evitar que sean atraidos por sus contrincantes.

El cambio de bando se volvió endémico en los años 60 y 70 –un legislador del estado de Haryana se cambió tres veces de partido en un día en 1967–, lo que provocó la aprobación de una ley contra la deserción en la Constitución india.

En la teoría, la ley prohíbe que personas electas cambien de partido o se unan a partidos nuevos después de las elecciones, pero en la práctica, la ley se aplica de forma inconsistente y el chaqueteo sigue ocurriendo.

¿Qué deciden estas elecciones?

Estas elecciones decidirán la conformación del Lok Sabha, la Cámara Baja india. El grupo que pueda constituir una coalición de gobierno obtendrá el poder y su líder será primer ministro.

La Cámara Alta india, el Rajya Sabha – similar a la Cámara de los Lores del Reino Unido- está conformada por personas notables elegidas por el presidente y por las 29 legislaturas de los estados de la India.

Un depósito de tinta imborrable

Una sola empresa india con base en la ciudad sureña de Mysore fabrica la tinta indeleble con que se pinta el dedo de cada votante. La tinta, aplicada con un pincel o un palillo sobre la uña y cutícula del dedo índice de la mano izquierda, está hecha para que dure varias semanas, hasta que crezca una uña nueva.

En este momento se están preparando más de 2,6 millones de ampollas de 10 mililitros de tinta. Antes, las ampollas eran de vidrio, pero se rompían muy a menudo. Lo que no ha cambiado es su fórmula secreta. Según Chandrashekhar Doddamani, director de Pinturas y Lacas Mysore, sólo dos químicos conocen la fórmula secreta y se la dicen a su sucesor cuando se jubilan. La empresa también exporta tinta a 30 países, desde Tailandia y Malasia hasta Afganistán y Nigeria.

Los temas principales

Las cuestiones que les importan a los 1.300 millones de ciudadanos indios varían de distrito a distrito. Las campañas se diseñan cuidadosamente para atraer a cada electorado en particular. Como ejemplo destacado, los miembros del Partido Popular Indio, un partido hindú y nacionalista, prometían en una región de mayoría hindú reducir el consumo de carne vacuna en el país, mientras que en una región de mayoría cristiana hablaban de mejorar la calidad de la carne vacuna para su consumo. Así y todo, existen cuestiones de interés nacional:

Agricultura: a los agricultores indios les está yendo mal. Años de sequías y cosechas fallidas han arruinado los campos. El Gobierno ha favorecido políticas que mantienen los precios de los alimentos bajos para beneficiar a las masas urbanas del país, pero esto perjudica a los que cosechan la comida. En los últimos tres años, decenas de miles de agricultores han marchado a Delhi frecuentemente para manifestarse y que se sepa su descontento. El gobierno de Modi ha intentado contentarlos con una serie de entregas de dinero, pero no está claro si eso será suficiente para recuperar a los votantes del campo que constituyen casi la mitad del país.

Empleo: Modi llegó al poder en 2014 en parte gracias a su promesa de crear millones de empleos. Muchos jóvenes indios, decepcionados por la corrupción y en necesidad de un trabajo, lo apoyaron enérgicamente. Pero cada vez está más claro que la economía de Modi en realidad perjudica al empleo, en lugar de crearlo. En enero, el periódico Business Standard obtuvo los datos de empleo que el Gobierno tenía en su poder desde hacía semanas pero que se negaba a difundir. Así se supo que el paro en la India había subido al 6,1%, la mayor tasa en los últimos 45 años.

Seguridad: el último intercambio de ataque aéreos entre India y Pakistán ha hecho de la seguridad nacional un tema prioritario de la agenda política. Modi se ha presentado como el chowkidar (guardia de seguridad) del país, incluso añadiendo ese título a su perfil de Twitter.

Religión: Modi es el primer ministro nacionalista hindú más devoto que ha tenido India. Su triunfo ha empoderado al movimiento Hindutva, que argumenta que los líderes del país presentan erróneamente a la India como una república laica conformada por comunidades diversas. Una potente victoria de Modi en los comicios de 2019 daría luz verde a los activistas de Hindutva para que continúen reescribiendo libros escolares, reformando las leyes para proteger a las vacas sagradas e intentando construir un templo hindú sobre las ruinas de una mezquita medieval en el pueblo de Ayodhya, en el norte del país.

Autoritarismo: Los críticos de Modi afirman que ha gobernado con mano de hierro y que se ha negado a pasar por los controles a los que normalmente se somete al primer ministro indio. Argumentan, con algunas pruebas, que ha intervenido en instituciones independientes como el banco de reservas, universidades, la Corte Suprema, la agencia nacional de estadística y los medios de comunicación. (Modi nunca ha dado una rueda de prensa como primer ministro.) También se le acusa de una mala utilización de la policía federal y los servicios de inteligencia. Algunos líderes de la oposición afirman que sólo utilizan el móvil con el servicio de mensajes cifrados WhatsApp, ya que temen que sus llamadas y sus datos estén siendo espiados.

Traducido por Emma Reverter

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