eldiario.es

9

Las cosas son lo que son

34 Comentarios

Pablo Iglesias y Manuela Carmena, en una imagen de archivo

Los alumnos de la Facultad de Derecho suelen entrar en contacto con el principio calificado técnicamente como la 'irrelevancia del nomen iuris' hacia la mitad de la licenciatura en las clases de Derecho Civil. Con dicho principio se traslada a los aprendices de jurista la importancia de huir de las ensoñaciones y de no perder el sentido de la realidad. "Las cosas son lo que son y no lo que las partes dicen que son" es la traducción a través de la cual dicho principio suele ser conocido.

Este principio vale en el terreno de la Política igual que en el mundo del Derecho. Las cosas son lo que son y no como nos gustaría que fueran. Los seres humanos hacemos la historia en condiciones independientes de nuestra voluntad, dejó dicho Karl Marx. Y es así cuando hablamos de la Historia con mayúsculas, como cuando nos encontramos ante acontecimientos históricos minúsculos. La pérdida del sentido de la realidad conduce siempre a la estrategia equivocada.

Es lo que le ha ocurrido a la dirección de Podemos en general y a su secretario general, Pablo Iglesias, en particular, en el ciclo electoral de esta primavera. La decisión de arremeter contra Más Madrid sin reflexionar sobre las consecuencias de la misma, ha conducido a Podemos a un resultado mediocre en las elecciones generales del 28A y a una hecatombe en las elecciones municipales, autonómicas y europeas.

Seguir leyendo »

¿Nuevas propuestas económicas en la cuna del Imperio?

Alexandria Ocasio-Cortez hablando por un megáfono en un documental de Netflix

Parece que soplan nuevos aires en el Partido Demócrata de Estados Unidos. Aires renovadores que buscan recuperar la mejor -y casi olvidada- tradición progresista de ese partido, reorientándole hacia posiciones de izquierda, ante la evidencia de su prolongado alineamiento con las élites económicas. Un alineamiento que ha comportado un paulatino alejamiento de las mayorías sociales (y muy especialmente, de los sectores más desfavorecidos), al tiempo que una cada vez más clara impotencia frente a los principales problemas sociales del país. Quizás este giro sea uno de los pocos efectos positivos que ha traído el inmenso desastre de la presidencia de Trump.

Así parecen consignarlo las propuestas de algunos de sus principales portavoces: desde los veteranos Bernie Sanders y Elizabeth Warren hasta algunas de las más jóvenes figuras que han salido a la palestra tras las elecciones de medio mandato, particularmente Kamala Harris y, sobre todo, Alexandria Ocasio-Cortez y su New Green Deal. Y así se refleja (y de una forma tan rotunda que no deja de sorprender en el panorama político estadounidense) en un reciente manifiesto de una de las instituciones más influyentes en la tupida red demócrata de laboratorios de ideas: el Instituto Roosevelt. Lleva por título "New Rules for the 21 st Century" y, con un prólogo del Nobel Joseph Stiglitz, aspira a sentar las directrices de un nuevo programa económico demócrata. Sintetiza así las bases de esta nueva sensibilidad ideológica que parece ir calando en sectores influyentes del partido, postulando ideas que -como el propio documento reconoce- hubiesen parecido impensables unos años atrás. Y ello pese a que no puedan considerarse en absoluto radicales, buscando asentarse siempre en el terreno del pragmatismo y del posibilismo, si bien trasciendan ampliamente el keynesianismo avanzado al que se remitían hasta hace no mucho las tendencias demócratas más progresistas.

Son ideas que parten de la constatación de la nada boyante realidad socio-económica del país (por más que determinadas variables macroeconómicas y los beneficios de las grandes empresas puedan hacer pensar lo contrario), caracterizado por muy graves problemas interconectados, que el manifiesto considera que sólo se puede combatir encarando de forma decidida los factores estructurales que los producen, fruto del "doble golpe" que las élites económicas fueron capaces de asestar y mantener desde mediados de la década de 1970. El doble golpe neoliberal constituido por la eliminación de controles a las grandes corporaciones y por la supeditación del sector público a sus fines, debilitando y desprestigiando su capacidad de intervención en la economía, cooptándole (y corrompiéndole) crecientemente y reorientando cada vez más explícitamente su actividad en favor de las mayores fortunas y las mayores empresas. Un doble golpe que ha posibilitado que ese poder económico incontrolado sea cada vez más capaz de hacer "... lo que hace mejor: replicarse y concentrarse". Nada nuevo, desde luego, en el pensamiento progresista, pero sí, cuando menos, llamativo en uno de los más prestigiosos think tanks demócratas.

Seguir leyendo »

No mezcléis elecciones, la resaca es horrible

30 Comentarios

Como suele ser norma, tres días después de las elecciones municipales y autonómicas pululan por portadas y tertulias más lectores de resultados que lectores en una biblioteca en época de finales. Más vale andar con cuidado porque, a nada que nos despistemos y si a sus señorías les conviene, va a resultar que aquello que votamos el 28A para decidir el gobierno central va a quedar más caducado que un yogur en navidades, porque lo que cuente ahora será lo votado el 26M, cuando elegíamos alcaldesas y alcaldes. Mezclar elecciones es como mezclar licores, lo único seguro es una resaca brutal. 

Alguien debería decirle a Pablo Casado y su entorno mediático que deberían contenerse un poco. Como sigamos comprándole el mensaje de triunfo, vamos a acabar reclamando que Pedro Sánchez convoque generales ya tras la espectacular victoria 'popular'. Si cree que las urnas le han dado la razón, se equivoca. Le ha salvado el partido y su organización territorial forzándole a abandonar su estado de hiperventilación permanente. Si cree que después del trabajo que le ha costado al partido enseñarle eso le van a dejar pactar con Vox como si nada y volver a la senda del melodrama, se va a llevar más de un sorpresa y un disgusto.

Los malos resultados de Podemos refuerzan la opción de Pedro Sánchez por un gobierno en solitario y dejan a Pablo Iglesias sin poder de negociación y ante la necesidad de revisar su estrategia, su discurso y su propio liderazgo. Esa parece una lectura razonable. Concluir que las urnas municipales refuerzan la opción de recostarse hacia Ciudadanos en el gobierno central puede ser un deseo legítimo, pero no una consecuencia lógica del 26M. Las urnas en abril eligieron un gobierno de izquierdas y haber entendido nítidamente ese mensaje constituyó el eje de campaña socialista en mayo. Sostener ahora que le entendimos mal o que nosotros, los votantes, les hemos dicho lo contrario tiene sus riesgos y muy peligrosos.

Seguir leyendo »

Un pacto PSOE y Ciudadanos sobre el desplome de Podemos

80 Comentarios

Albert Rivera y Pedro Sánchez

El poder acaricia conseguir el pleno. El dios de las urnas puede convertir en realidad sus sueños más acariciados. PSOE y Ciudadanos bajan las líneas rojas que impedían los acuerdos. El presidente de la CEOE lo llama el triunfo de la moderación. El Banco de Santander ya dijo, al día siguiente de las elecciones generales, que un acuerdo PSOE-Cs caería mejor en los mercados. Todo va confluyendo hacia el asentamiento del socioliberalismo. Unidas Podemos se ha desplomado en las municipales y autonómicas. Hay planes tan perfectos que parecen diseñados. Añadan que debemos darnos por contentos dado que se atenúa la amenaza de la ultraderecha neta. De los populismos, como prefieren decir, dulcificándolos.

En apenas 24 horas, nos encontramos, como verán aquí, con que Pedro Sánchez se ha ido a ver al presidente francés Emmanuel Macron en busca de una alianza entre socialdemócratas y liberales. El PSOE enfría la coalición con Podemos y presiona a Ciudadanos. Cs crea un comité para alianzas y se abre a pactar con el PSOE. Las diferentes portavocías mediáticas recalcan que los ciudadanos han puesto a cada uno en su lugar y, con fuerte énfasis, que Unidas Podemos ha salido muy debilitado. Eso es cierto, preciso que recalcan. Metan en el paquete a nacionalistas, a ser posible asimilados con Vox –que ya es asimilar- y sírvase el pastel. Miel sobre hojuelas.

Ocurre, sin embargo, que este tipo de planes en su conjunto suelen tener sus fisuras como viene acreditando la historia. Ciudadanos ya ha advertido que se aviene a negociar como lo hace la derecha: con rendición incondicional. Al punto que “exigirán en sus pactos con líderes del PSOE que renieguen por escrito de las políticas de Sánchez y apoyen el 155”. Claro que Ciudadanos se desdice con suma facilidad cuando le conviene.

Seguir leyendo »

Los trabajadores arden mal

V

Estoy quemado. Estoy muy quemado. Mi jefe me tiene quemado. En la empresa estamos todos quemadísimos. Más quemado que la moto de un hippie. Lo oímos a diario, lo decimos nosotros mismos. ¿Cómo estás? Quemado. Quemadísimo. No creemos que tengamos burnout, el "síndrome del trabajador quemado". Decimos coloquialmente "estoy quemado" como cuando decimos "estoy depre" sin por ello padecer una depresión. Aunque hay quien lleva tanto tiempo depre que acaba en depresión, y hay trabajadores que de tanto quemarse un día terminarán de verdad quemados, burnout.

La Organización Mundial de la Salud ha anunciado que incluirá este síndrome en su clasificación de enfermedades. Lo describe como resultado del "estrés crónico en el lugar de trabajo", e identifica tres síntomas: sensación de agotamiento, sentimientos negativos hacia el trabajo, y pérdida de eficacia laboral. ¿Te suena de algo? Lo sufre uno de cada diez trabajadores, aunque hay expertos que creen que la cifra se queda corta, y que irá a más por el aumento de la precariedad, la intensificación laboral y la hiperproductividad. Quizás acabe siendo una plaga. Como la depresión.

Gente que llega quemadísima a casa (agotada, con sentimientos negativos hacia el trabajo…) y que seguramente no serían diagnosticadas ni les concederían una baja laboral, pero que huelen claramente a chamusquina. Aguantan, porque la necesidad de aguantar nos vuelve resistentes al fuego, ignífugos. O tiramos del primer extintor que haya a mano: ansiolíticos, anfetaminas, drogas, terapias, coaching, mindfulness, seudociencias, religión, líderes carismáticos.

Seguir leyendo »

Apoyarse en fascistas para quitar a Manuela Carmena

47 Comentarios

Santiago Abascal en un mitin

Se refería a la humanidad, supongo, pero tras el recuento electoral Díaz Ayuso dijo "el hombre": que lo más importante que tiene el hombre es la libertad. "Soy la presidenta de todos los españoles en Madrid", ha dicho también. Es absurdo que alguien tan incapaz como Díaz Ayuso pueda ser presidenta de la Comunidad de Madrid, pero a los votantes de derechas no les importan las aptitudes de sus candidatos. Total, para robar solo hay que ser ladrón y para robar de las instituciones, los fondos y las empresas públicas solo necesitas que te lo permitan tus fundamentalistas. La corrupción de la trama Gürtel, la trama Lezo o el caso Púnica no les importa. La corrupción de Ignacio González y Francisco Granados no les importa. El espionaje de Esperanza Aguirre a los adversarios no les importa. El desmantelamiento y la privatización (Díaz Ayuso lo llama "colaboración público-privada"), para favorecer a unas pocas empresas concesionarias, de una sanidad pública que favorecía de manera universal y con calidad no les importa. Que hayan aumentado, y quieran incrementar, las subvenciones a colegios privados, muchos ultracatólicos, mientras Madrid es la comunidad que menos invierte en sus escolares no les importa. El escándalo del caso Máster no les importa.

Avergüenza mucho una ciudadanía así. Más aún sabiendo que, aunque el PP se había desplomado en la generales (y, de hecho, ha perdido votos en las municipales y autonómicas), el gobierno de Díaz Ayuso sería posible si pacta con Ciudadanos pero también con los fascistas de Vox. A fin de cuentas, para ella "Vox no es extremo, tiene postulados que no comparto pero es un partido democrático con el que se puede llegar a acuerdos". El partido democrático al que se refiere es el de Ortega Smith, que quiere apartar el Orgullo LGTBI llevándolo a la Casa de Campo, y Rocío Monasterio, que se atreve a mencionar la zoofilia mientras sostiene un folio con el logo de COGAM. Avergüenza una ciudadanía capaz de entregar su voto a esa formación (aunque menos que en las elecciones generales), pero también a un PP que se sabía que solo podría gobernar con semejantes alianzas y a un Ciudadanos que hizo lo mismo antes en Andalucía. Díaz Ayuso ya ha avisado de que no quiere dejar "infrarrepresentada" a ninguna de las formaciones con las que pactará, incluida Vox. Asusta que a esa ciudadanía no le importe la presencia de gente así en las instituciones democráticas. Deja estupefacta que les pueda convencer el tándem ultraderechista junto a Díaz Ayuso.  

La falta de escrúpulos políticos de la que será presidenta de la Comunidad de Madrid (y, con seguridad, también la misma de Ciudadanos), más algún error de Manuela Carmena y numerosos errores de la izquierda han traído la peor noticia para la ciudad: que Carmena haya perdido la alcaldía. Costó mucho tener a alguien como ella y pierde Madrid. No ha habido nadie mejor al frente del consistorio en muchas décadas y su gestión deja muchos y visibles beneficios. Con Madrid Central ha disminuido notablemente la contaminación del aire y las calles del centro se han vuelto mucho más cómodas y agradables sin la saturación de coches. La deuda ha disminuido al tiempo que ha aumentado la inversión en servicios públicos. Madrid ha tenido un perfil feminista e inclusivo. Veníamos de Ana Botella. La que vendió viviendas sociales a fondos buitre con los que trabaja su hijo José María Aznar Botella. Pero, a pesar de tener más votos que sus rivales, Manuela Carmena ha perdido la alcaldía. Ganan los perdedores por la misma vergonzosa razón que mantendrán la Comunidad: los pactos con los fascistas. Da mucha vergüenza también que alguien como Martínez-Almeida vaya a sustituir a alguien como Carmena y que lo vaya a hacer con el apoyo de alguien con la violencia verbal e ideológica de Ortega Smith.

Seguir leyendo »

Las élites piden ayuda a Ada Colau

33 Comentarios

Ernest Maragall, Ada Colau y Manuel Valls.

En Barcelona existe una regla no escrita y es que gobierna el primero que llega. Pasó con el PSC durante décadas, con Convergència en la única legislatura en la que ha dirigido el Ayuntamiento y fue también así hace cuatro años tras la victoria de Ada Colau. A Xavier Trias hubo quien lo criticó por haber reconocido la victoria de los 'comuns' la misma noche electoral. Colau este domingo hizo lo propio con Ernest Maragall hasta que unas horas después matizó sus palabras. En Barcelona jamás se ha intentado una mayoría alternativa porque la aritmética no lo permitía, porque nunca se han planteado pactos antinatura o simplemente porque se daba por hecho que quien gana es alcalde.

Colau logró ser alcaldesa pese a que los 'lobbies' de la ciudad no la aceptaron nunca. Son esos mismos grupos (que tan bien se mueven por los despachos) los que se enfadaron con Trias por no haber intentado evitar que los 'comuns' gobernasen hace cuatro años. No pudieron evitarlo aunque esas élites nunca se dieron por vencidas. Cada vez que se disputa un partido quieren ganarlo o por lo menos controlar siempre la pelota.

La ruptura del pacto de con el PSC a raíz del apoyo de los socialistas a la aplicación del 155 alejó a la alcaldesa de una parte de sus votantes y todavía más de unas élites acostumbradas a ser muy bien tratadas por las instituciones. Los socialistas no han perdonado a Colau que dejase en manos de las bases de los 'comuns' la decisión de romper el acuerdo. Y los réditos electorales obtenidos por el socialista Jaume Collboni en el distrito de Nou Barris, el que era el principal feudo de Colau, podrían hacer pensar que ella se equivocó.

Seguir leyendo »

¿Quo vadis, Unidas Podemos?

30 Comentarios

Carmena y Errejón en un acto de Más Madrid.

Uno de los elementos clave de las elecciones del pasado 26 de mayo era saber la implantación o la posible consolidación territorial del partido Unidas Podemos. El nivel de organización y estructura a nivel local y municipal resulta de vital importancia para que un partido pueda tener músculo para reponerse a los embates políticos y, en última instancia, poder sobrevivir.

Los resultados muestran un claro retroceso de este partido en Castilla y León, donde pasan de 10 escaños a 1, de 9 a 4 en Asturias, de 14 a 5 en Aragón, de 6 a 4 en Extremadura, de 3 a 0 en Castilla-La Mancha o de 7 a 2 en Navarra. Además, es significativo que allí donde UP han mantenido mejores resultados, son formaciones más alejadas de la dirección de UP como Adelante, o que incluso no forman parte de la estructura organizativa, como Compromís o En Comú-Podem.

Saber qué pasaría tanto en la ciudad de Madrid como en la Comunidad era especialmente importante para este partido porque tenía consecuencias para su subsistencia y la necesidad de reestructurase.  En este espacio se estaban disputando con Más Madrid saber cuál era el partido hegemónico o de gobierno de la izquierda, tanto en el Ayuntamiento como en la Comunidad. UP y Más Madrid tenían una relación complicada, ya que se integraban en la misma candidatura para el Ayuntamiento, pero formaban una candidatura independiente con los segundos. Así que asumían incentivos de competición diferenciados para los dos niveles de gobierno.

Seguir leyendo »

Una distopía feminista para Madrid

24 Comentarios

La marcha feminista avanza por la Gran Vía madrileña el 8M de 2019.

El Orgullo desfilando en silencio por la Casa de Campo. Cobrando entrada para poder pagar la limpieza después de la celebración. El 8M pasando por una Cibeles que, esta vez, no se ilumina de violeta. Este año no hay en los edificios carteles que griten 'Madrid feminista'. Han sido sustituidos por "No a la ideología de género". Las asociaciones que atienden a las mujeres que denuncian agresiones sexuales están a punto de echar el cierre. Alguien decidió que eran "chiringuitos" que no merecían un euro de dinero público. El centro de crisis que iba a estar abierto 24 horas para atender a víctimas de violencia sexual y que estaba a punto de inaugurarse ha enmudecido. Las trabajadoras de violencia de género tienen miedo. Hay quienes han pedido sus datos porque, dicen, han perjudicado a muchos hombres.

Podría ser una distopía feminista al estilo de 'El cuento de la criada'. O el Madrid que quieren el PP y Vox. El experimento que empezó en Andalucía en enero, un gobierno del PP con pactos con Ciudadanos y Vox, llega a la Comunidad y al Ayuntamiento de Madrid. Y sin ánimo de ser centralistas, el control de la capital del país y de la región que lo alberga no es solo importante en términos simbólicos, es también una cuestión de poder. Sobre todo cuando hablamos de la ciudad por la que ha discurrido la movilización feminista más masiva que hayamos visto, el Orgullo Gay más celebrado; la que ha hecho posible las protestas espontáneas rabiosas contra la sentencia de 'la manada' y la que en los últimos cuatro años ha tratado de ponerse a la vanguardia en políticas de igualdad.

Es fácil pensar que una coalición de las derechas no va a gobernar para ese Madrid sino, más bien, contra ese Madrid. No faltan indicios. Lo que sabemos de la fórmula andaluza es que sus primeras medidas relacionadas con la violencia de género han tenido que ver con un escrutinio de las trabajadoras del área. Han extendido las sospechas sobre sus intenciones, su labor, su formación. Han pedido sus nombres. Han abonado la idea de que, efectivamente, existen "chiringuitos" y no organizaciones que hacen un trabajo que no asumen las administraciones.

Seguir leyendo »

Junqueras, Puigdemont y Comín, diputados europeos

67 Comentarios

Los hechos son testarudos, reza un conocido refrán. Y todas las elecciones que se vienen celebrando desde el inicio del procés nos lo acaban recordando. Llueva, truene o ventee, el nacionalismo catalán resiste, demostrando que forma parte de la constitución material de España y que no se puede prescindir de él para dirigir democráticamente el país. Así viene siendo desde las elecciones del 15 de junio de 1977 hasta hoy. El triunfo de la moción de censura, de la que se va a cumplir un año, fue la última prueba de lo que estoy diciendo.

Por eso es un error intentar ajustar las cuentas con el nacionalismo catalán a través de los tribunales de justicia. En la época de Franco se podía hacer. En la España, Estado miembro de la Unión Europea, no es imposible, pero sí muy difícil. Se tienen más recursos para ejercer el derecho a la defensa. Los tribunales pueden decretar la prisión provisional contra Oriol Junqueras o pueden imponer un destierro por tiempo indefinido a Carles Puigdemont, negándose a aceptar la decisión del Tribunal Superior de Schleswig-Holstein sobre la extradición solicitada por el Juez Instructor Pablo Llarena. Pero no pueden impedir que Junqueras y Puigdemont, desde la cárcel o desde el exilio, sean elegidos diputados al Parlamento Europeo, porque hay un número suficiente de ciudadanos que los eligen como sus representantes. Un número que no ha decrecido, ni es previsible que lo haga en el tiempo en que es posible hacer predicciones.

Desde la noche de este domingo la pretensión de ajuste de cuentas a través del Tribunal Supremo va a tener que enfrentarse con un obstáculo del que vengo advirtiendo desde hace tiempo. Los tres diputados que han sido elegidos hoy acabarán teniendo la inmunidad parlamentaria que tienen todos los diputados europeos. La tendrán a partir del momento en que sean proclamados diputados electos, que es algo que necesariamente tendrá que producirse en unas semanas. No hay ningún tribunal español que pueda impedirlo. Y si el Tribunal Supremo intenta hacerlo, el final será humillante para él y para el sistema de administración de justicia del que es el máximo exponente.

Seguir leyendo »