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Reglamento del Parlamento de Andalucía: seis reformas en una década y muchos vacíos todavía

La composición de la Mesa de la Cámara, que el Tribunal Constitucional obliga ahora a cambiar, ha vuelto a poner en evidencia las contradicciones de un texto que puntualmente entorpece la rutina en la institución

Ha sido el último episodio, pero en lo que va de legislatura se han planteado otros conflictos, como por la falta de mecanismos para que los senadores rindan cuentas o para verificar el cumplimiento de las mociones

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Pleno del Parlamento de Andalucía

Sobre la mesa del presidente del Parlamento de Andalucía, Juan Pablo Durán, hay un borrador con decenas de propuestas para reformar el reglamento de la institución y periódicamente anima a los grupos a abordar esta cuestión. Con poco más de una década de historia, el vigente ha experimentado seis reformas, la última en 2014, pero todavía continúa planteando numerosas contradicciones que dificultan la rutina en la institución y donde el problema con la composición de la Mesa de la Cámara ha sido sólo el último, y más grave, episodio.

Esta vez los grupos están obligados a solucionarlo porque lo manda la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que reconoce el derecho del PP-A a contar con un miembro más en la Mesa de la Cámara, pero de momento, sólo han sido capaces de protagonizar una espectacular bronca en el último pleno. Y en todo caso, pese a que esta cuestión se resuelva en las próximas semanas, el texto continuará con otros vacíos que puntualmente han llevado a Juan Pablo Durán a reconocer que hace falta una reforma o la oposición a urgirla, pero sin encontrar receptividad en el PSOE-A.

Es más, el PSOE-A se ha valido de su alianza con C's para evitar cambios que han pedido desde la izquierda Podemos e IU. Básicamente porque se ha tratado de temas que supondrían un nuevo grado de exigencia a los socialistas. De hecho, Juan Pablo Durán no ha dudado en presentar resoluciones para aclarar temas del reglamento para evitar problemas a un Gobierno de Andalucía en minoría, con el caso de la que firmó hace un año para incrementar las exigencias a los grupos en la presentación de proposiciones de ley como más claro ejemplo. Pero de afrontar una reforma, nada.

Otras contradicciones

En este contexto, más allá del caso de la Mesa de la Cámara, hay dos episodios más en lo que va de legislatura. Uno de ellos se plantea por la imposibilidad de que, como mandan  el Estatuto de Autonomía y la  Ley de Designación de Senadores de la Comunidad Autónoma de Andalucía, éstos rindan cuenta en el Parlamento de Andalucía la ha vuelto a sacar a la luz Maribel Mora (Podemos), como en 2013 hiciera José Manuel Mariscal (IU). Pero el reglamento no ha previsto el mecanismo para  estas comparecencias. Sin embargo, petición ha sido vetada por el PSOE-A y C's, que no ven necesario este cumplimiento.

Por el contrario, el Parlamento de Andalucía sí se ha visto en la tesitura de tener que abordar la creación de  una comisión de seguimiento para ver el cumplimiento de una de las mociones que ha aprobado sin que, en los más de 30 años de su historia, se hubieran desarrollado mecanismos para ello. Cuando IU lo planteó el pasado mes de abril, tirando de reglamento, se topó con que hubo que pedir un informe del letrado mayor porque no estaba prevista la manera de hacerlo. Y no era la primera vez que se planteaba porque meses antes lo había propuesto el PP-A, pero sin ir más allá. El resultado de dicha propuesta todavía está por ver.

Las razones para las seis reformas

En  2007 se cambiaron todos los artículos para que no tuviera un lenguaje sexista, es decir, había que incluir ya lo de "presidente o presidenta", "diputado o diputada" o "candidato o candidata".

En  2008 se reformó por un conflicto similar al de ahora con la Mesa de la Cámara, pero exclusivamente para la octava legislatura. Se pactó que, por unanimidad de la junta de portavoces, el grupo que estuviera en "clara desproporción entre su número de diputados en el pleno y su representación en la Mesa de la Cámara" podría contar con un vocal, con voz pero sin voto, y "con derecho de asistencia y opinión en las reuniones", además de a recibir "la información necesaria para el desempeño de sus funciones". Es la vía que se pretende negociar para cumplir ahora con la sentencia del TC.

En  2009 la reforma fue para el artículo 85, con el fin de introducir la posibilidad de delegación de voto por maternidad, paternidad o enfermedad, que se aplica con bastante asiduidad en el Parlamento de Andalucía.

En  2010 se cambió el artículo 46 para permitir permitir que la variación de las comisiones permanentes como consecuencia de una reestructuración del Consejo de Gobierno, sea cual sea el momento en que se produzca, no exijan una reforma del reglamento. Desde entonces pueden ser variadas a propuesta de la Mesa de la Cámara y con el visto bueno de la  junta de portavoces.

En  2012 reforma supuso un salto importante en la participación ciudadana porque se creó la figura del escaño 110 con una modificación del artículo 125 y en cumplimiento del Estatuto de Autonomía. Con ello, se permite que las iniciativas legislativas populares puedan ser defendidas por sus proponentes en la institución pese a que no tengan escaño. De momento, se ha usado esta figura una vez, por parte de UPyD. 

En  2014 fueron modificados 16 artículos orientados a caminar hacia una mayor transparencia y democratización. Entre las novedades: el mes de julio dejó de ser inhábil, se obliga a publicar  la declaración de la renta y patrimonio de los diputados, los ciudadanos pueden presentar enmiendas al articulado de los proyectos de ley, siempre y cuando sean asumidas por un grupo para su tramitación...

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