Los críticos con Susana Díaz pedirán amparo a Ferraz para que active las primarias a la Junta de Andalucía tras el 4M

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, visitó en Jaén al presidente de la Diputación y líder provincial del PSOE, Francisco Reyes.

El PSOE de Jaén, la primera agrupación de Andalucía que solicitó formalmente a Susana Díaz un adelanto de las primarias a la Presidencia de la Junta, pedirá amparo a la dirección estatal para que fije ya la fecha de la convocatoria tras las elecciones madrileñas del 4 de mayo. Tras Jaén, el resto de agrupaciones críticas con la ejecutiva regional –Granada, Huelva, Cádiz, algunos municipios importantes de Málaga, Sevilla, Almería y Córdoba– seguirá el mismo camino: recurrirá a Ferraz tras el rechazo manifiesto de Díaz a adelantar las primarias.

El sector crítico del socialismo andaluz acusa a la ejecutiva regional de tener "secuestrados" los órganos de decisión y debate interno del partido para evitar que se escuche y se someta a debate la petición de los llamados "renovadores". El Comité Director del PSOE-A, máximo órgano de decisión entre congresos, no se reúne desde el 12 de marzo de 2019. La actual dirección defiende que la pandemia ha hecho inviable la reunión presencial de este foro, con más de un centenar de miembros, cumpliendo las medidas de seguridad contra la Covid–19. Los rivales de Susana Díaz replican que la situación epidemiológica ha cambiado, que se han celebrado elecciones y un Comité Federal telemático (el 23 de enero en Barcelona), y que el verdadero motivo es "acallar a un sector crítico del partido que ya es incontestable".

El reglamento del PSOE fija 45 días de plazo entre la convocatoria y la celebración de primarias para la candidatura a las autonómicas –previa recogida de avales–, por lo que la fecha más próxima que barajan los críticos sería a principios de julio. El 40º congreso federal se celebrará en la segunda quincena de octubre, y los congresos regionales están previstos para final de año.

La decisión de convocar las primarias a la Junta de Andalucía pueden tomarla dos órganos: la ejecutiva del PSOE-A o el Comité Federal del partido. Quienes se mueven en el socialismo andaluz para impulsar la candidatura del alcalde de Sevilla, Juan Espadas, están convencidos de que Susana Díaz busca precisamente que sea Ferraz quien precipite el calendario precongresual, para así apuntalar el que será su relato de campaña en las primarias, esto es: ella representa a las bases del partido y Espadas es el elegido del aparato. Un intercambio de roles respecto a las convulsas primarias de 2017, en las que Díaz fue aparato y Pedro Sánchez le dobló el brazo como el candidato de la militancia. "Nosotros ya hemos dicho, por activa y por pasiva, que no vamos a entrar en temas orgánicos hasta que toque, y toca en diciembre. Obviamente la decisión final es de Ferraz y si deciden adelantar las primarias, nos adaptaremos", explica un miembro de la ejecutiva andaluza, próximo a Díaz.

Un 30% de críticos a Díaz

A las primarias del PSOE andaluz están convocados los más de 45.700 militantes censados (último dato actualizado de 2017). Serán las primeras con los socialistas fuera del Gobierno andaluz, tras casi 37 años en el poder, y en consecuencia, las primeras con una pugna igualada entre oficialistas y críticos. El antecedente más próximo son las primarias de 2017 que enfrentaron a Pedro Sánchez y Susana Díaz por la secretaría general del partido. Entonces, la candidata oficial logró el 63% de los apoyos en Andalucía, pero su rival logró abrir una importante brecha en su territorio, con un 31,6% de apoyos.

Todas las voces consultadas creen que ese margen crítico que sorprendió a la ex presidenta de la Junta –clave en la victoria del madrileño en el conjunto de España– "será mayor en las próximas primarias andaluzas". Si la sevillana pierde el pulso y cede el cartel electoral a Espadas, una parte de los críticos está convencida de que "caerá por su propio peso" y entregará el poder orgánico; otra corriente, en cambio, piensa que seguirá "atrincherada hasta el congreso regional" para intentar repetir como secretaria general del PSOE-A, forzando una "bicefalia temporal" con el candidato socialista a la Junta.

Hace dos semanas, la ejecutiva provincial del PSOE de Jaén votó por unanimidad un escrito dirigido al regional instándole a adelantar las primarias a la Junta, ante la posibilidad de que el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, precipitase las elecciones andaluzas. Moreno lo ha negado recurrentemente, incluso ha firmado junto al vicepresidente y líder regional de Ciudadanos, Juan Marín, una adenda a su pacto de Gobierno comprometiéndose a agotar el mandato, hasta noviembre de 2022. En el PSOE andaluz, unos y otros, especulan con que esta decisión puede cambiar tras los comicios de Madrid, que auguran una victoria rotunda del PP y la descomposición definitiva de Ciudadanos. Un escenario rotundo empujaría a Moreno a abrir las urnas en la primavera del año que viene.

Pero la hipótesis del adelanto electoral en Andalucía ha dejado de ser la pieza determinante en el debate interno sobre el candidato socialista. En el PSOE hay un ruido creciente en torno a la renovación de la dirección, del cartel electoral y del proyecto político, que pone en el disparadero la continuidad de Susana Díaz. La secretaria general de la federación más numerosa de España ha recorrido más de cien pueblos de Andalucía en los últimos meses, recabando apoyos para las primarias. Díaz ha limado sus aristas de política "distante y soberbia", se ha trabajado un perfil más conciliador, atento a las críticas, moderado en las formas –"estuve mal aconsejada", dice. En paralelo, las agrupaciones críticas o parcialmente críticas salen a la luz, día a día, calando como "lluvia fina" para presionar a la ex presidenta de la Junta y que tire la toalla sin llegar a las primarias. "La gente está harta del susanismo contra el sanchismo. ¿Cómo acabas con eso? Quitando el susanismo. Porque ella debe ser susanista, pero Espadas no es sanchista, aunque sea el elegido de Ferraz", explica una voz discrepante de la dirección regional.

Sólo dos ejecutivas provinciales han sometido el tema a votación: la de Jaén, unánimemente a favor del adelanto de primarias, y la de Sevilla, la agrupación más afín a Díaz, donde el 75% de sus miembros votó contra el adelanto, y un 20% secundó a Espadas en su propuesta de convocar ya. El alcalde de Sevilla aún no es candidato oficial, aunque Ferraz le ha señalado como el aspirante con más opciones de rivalizar contra Díaz, primero, y contra Moreno Bonilla después, en las urnas.

Los tiempos de Espadas

Espadas no ha oficializado su candidatura, pero en la reunión de la ejecutiva sevillana dio un paso adelante al pedir abiertamente la convocatoria de primarias a la Presidencia de la Junta. En un debate que se prolongó cuatro horas, el regidor expuso que no había sido Jaén la primera en abrir este melón, sino la propia Susana Díaz, al anunciar hace meses que se presentaría a las primarias a la secretaría general del PSOE, que teóricamente tendrán lugar a final de año. Espadas, a su manera, también ha empezado una ruta por Andalucía, con un pretexto municipalista metido con calzador, para verse con alcaldes y secretarios provinciales del sector crítico.

El regidor sevillano ha insistido este viernes en que "es el momento de reforzar tanto el liderazgo como el proyecto del PSOE-A", y sobre el adelanto de las primarias, ha pedido "no hacer dramas". "Serán unos meses adelante o atrás, y decidirá el partido de acuerdo a sus estatutos".

El miércoles estuvo con Francisco Reyes, líder de Jaén, que fue el primero en trasladar a la dirección estatal su conformidad con el nombre de Espadas. Una decisión clave, por el peso que tiene Jaén dentro del PSOE andaluz, pero también porque en esa agrupación militan otros nombres que sonaban para plantar cara a Díaz: el portavoz adjunto en el Congreso, Felipe Sicilia (primero en postularse públicamente), y la parlamentaria andaluza y portavoz de facto del PSOE andaluz, Ángeles Ferriz. Ambos perfiles se descartaron ante la opción Espadas, cuyo temperamento y perfil mediador lo hacía más idóneo para medirse con Moreno Bonilla, cuya mayor baza es haber cimentado una imagen moderada y de hombre tranquilo.

Existe cierta coordinación entre la dirección federal del PSOE y el sector crítico que arropa a Espadas en Andalucía, pero no tanto como aparenta. Varias fuentes consultadas, de varias provincias, aseguran que también hay un cierto grado de "espontaneidad". Que en Jaén saben cuándo la agrupación del PSOE de Almería capital va a alinearse con Espadas, justo después de que su ejecutiva provincial apoye a Díaz, pero que desconocen los movimientos críticos que surgen en algunas agrupaciones de Cádiz o Córdoba. A la inversa ocurre igual. El alcalde de Sevilla parece haber unificado la hoja de ruta para descabalgar a Susana Díaz, con el apoyo velado de Ferraz, pero sigue habiendo un germen de reino de taifas detrás.

Para saber si esa unidad es más pragmática que real, los críticos esperan a conocer el equipo que presenta Juan Espadas y el proyecto político. Sobre lo segundo hay cierto consenso: es hora de renovar el discurso y la estrategia de oposición al Gobierno de derechas, y cambiar la imagen de un PSOE que perdió el poder tras casi 37 años en el Gobierno. Sobre los equipos puede haber problemas. Espadas dará el paso adelante, porque tiene a Ferraz detrás, pero tener a Ferraz detrás también será su principal hándicap en las primarias contra Díaz. Los socialistas andaluces convencidos de la "imperiosa necesidad" de remover a la actual líder del partido temen que el alcalde de Sevilla incluya en su equipo a nombres impuestos por la dirección federal o por Moncloa, "tendentes a maniobrar por detrás".

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Publicado el
23 de abril de 2021 - 21:14 h

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