La alto cargo de Mazón con experiencia policial propuso “alarmar” a la población al inicio del caótico Cecopi de la dana
Rosa Tourís fue la única alto cargo del Consell de Carlos Mazón con amplia experiencia en materia de seguridad e infraestructuras críticas que participó en la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 232 fallecidos. Casi dos años después de la catástrofe, la mujer relató lo que vio, escuchó y dijo en aquella desastrosa reunión, en la que no se le hizo ni caso.
Tourís, capitana de la Guardia Civil con más de dos décadas de experiencia en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y una destacada formación académica, se conectó telemáticamente —y “de casualidad”— al Cecopi de la dana, una reunión caótica, “con mucho ruido” y “mucho desorden” y con “conexiones bastante malas” que ni siquiera empezó puntual, tal como describió ante la jueza de la dana durante la testifical del pasado 17 de septiembre, según indica el acta de su declaración, a la que ha tenido acceso elDiario.es.
Al poco de iniciarse la reunión (en todo caso en la primera media hora), la testigo escuchó las advertencias de los representantes de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) sobre la delicadísima situación en la presa de Forata y pidió la palabra con la “manita” que se usa en las reuniones telemáticas para pedir turno antes de intervenir. Como no le hacían caso, abrió el micro y espetó: “Por favor, quiero hablar”. A pesar de que asistía al Cecopi de la dana como directora general de Prevención de Incendios Forestales, Rosa Tourís, nombrada en el puesto apenas un par de meses antes, se presentó y aludió a su experiencia “en el ámbito de la seguridad”. “Además trabajé en el Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas”, dijo en referencia a la institución de la que había sido jefa de servicio en su anterior destino. Como la CHJ no podía asegurar fehacientemente si la presa —una “infraestructura estratégica” por naturaleza— iba a aguantar (si soportaría “ese test de resistencia”), pudiendo provocar eventualmente “consecuencias más graves”, Tourís propuso “alarmar” a la población, según declaró ante la magistrada.
Pidió “alarmar” y no alertar (que “no es lo mismo”, según remachó). La capitana de la Guardia Civil explicó la diferencia de conceptos a uno de los abogados de las acusaciones:
—Desde el punto de vista técnico, yo que vengo del mundo de la seguridad, no es lo mismo alamar que alertar, se lo puedo asegurar. Perdone que le haga esta precisión: alertar, por supuesto, y alertar se había alertado, porque se habían enviado los avisos (...). Alarmar es cuando ya la situación, pues puede llevar [a algo mucho más grave] y, a lo mejor, haya que tomar medidas más de otro tipo.
Rosa Tourís figuraba como directora de Prevención de Incendios Forestales ante un escenario de dana, “pero aún así” intervino, según declaró ante la jueza. De hecho, ni siquiera había sido convocada personalmente a la reunión: fue el jefe de servicio de su departamento, el funcionario Mario Romero, quien la avisó y quien compartió con ella el enlace para conectarse. La única alto cargo del Ejecutivo de Mazón que dominaba el asunto aterrizó en el Cecopi “de casualidad” (la expresión que usó la testigo ante la magistrada).
“Consideré que debía de intervenir”
Ante el guirigay de la reunión y con una cierta desobediencia a las disciplinadas costumbres de cualquier guardia civil, la mujer expuso su idea: “Consideré que debía de intervenir, y pregunto y repregunto [a la CHJ], y digo que, efectivamente, desde mi opinión, desde mi humilde opinión, lógicamente, y bajo mi experiencia a lo largo de mi vida profesional, que son unos cuantos años ya, creía que se debería alarmar a la población”.
Alguno de los participantes en el Cecopi, presente en el Centro de Coordinación de Emergencias de l'Eliana, respondió: “Bueno alarmar no, alertar”. Sin embargo, Tourís no recordaba quién fue exactamente.
Tras su intervención y el escepticismo con el que fue recibida su sugerencia, “vuelve el bullicio”, el “follón” y “otra vez el debate acalorado” en el Cecopi, según rememoró ante la jueza. Sin embargo, unos minutos más tarde, Tourís volvió a la carga y preguntó al representante de la Aemet, José Ángel Núñez, que concretara la intensidad de la lluvia, porque a juicio de la capitana de la Guardia Civil, “si empeoraba” la situación, “habría que alarmar a la población sí o sí”.
—Y entonces ahí ya hay gente que se levanta, vuelve a haber otro debate, yo no sé si es la consellera [Salomé Pradas] la que dice: pues tenemos que confinar, pues si es necesario se confina a la población y tal. Y empieza la gente a salir, a coger los móviles, entrar, pues en fin...
La jueza Nuria Ruiz Tobarra, que trata de ajustar al máximo la cronología del día de autos y suele abundar en la ineptitud de aquel Cecopi, preguntó a la testigo:
—¿Ya no vuelve a hablar?
—Ya no vuelvo a hablar, señoría.
“Se cortaba el sonido y la imagen” del Cecopi
Rosa Tourís retrató durante su declaración testifical la inoperatividad de la reunión, cuya comunicación “a veces se cortaba” (o “a veces la pantalla estaba en negro”). En el caótico Cecopi, la consellera Pradas “daba la palabra”, según dijo Tourís. El secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso (también ex guardia civil) intervino lo mínimo, tal como han acreditado varios testigos.
“De repente, pues se empezaba el debate acalorado, gente que se levantaba, que cogía un teléfono, se iba fuera, volvía y luego, pues se cortaba el sonido y se cortaba la imagen”, dijo ante la magistrada. Además, “a veces costaba seguir el hilo” y hubo “varios recesos”, apostilló.
Poco después de las 19.00, tras la pausa más larga de aquella tarde, la reunión se reanudó y se planteó la “posibilidad de un mensaje” y el análisis por parte de “técnicos” del Centro de Emergencias del texto y del “tipo de comunicación”. “Se leía el mensaje, se decía y esto y aquello (...). Pero luego se volvían a ir, volvían a venir”, declaró Tourís.
—¿Y escuchó usted, al final, qué mensaje se iba a enviar, qué texto, por qué? ¿Si era un mensaje, si eran dos, qué texto debían tener?
—Al final hay cosas que eso se debatía fuera y que no se llegó a escuchar.
—¿No sabe entonces por qué se hizo una propuesta, luego se hizo otra?
—No, eso sí que no, señoría.
El Centro de Emergencias de la Generalitat envió un primer Es-Alert (tardío y errado en su contenido, según la jueza instructora) a las 20.11, cuando ya había fallecidos y cientos de ciudadanos permanecían atrapados por las inundaciones.
Una perfecta desconocida en el Consell
La capitana de la Guardia Civil era una perfecta desconocida en el ámbito de la política valenciana hasta que, seis días después de la tragedia, fue comisionada para ejercer de portavoz del Cecopi y este diario publicó un perfil de la alto cargo.
Tourís, natural de Vilanova de Arousa, contaba con un currículum laboral y académico de primer nivel (con tres páginas de premios y distinciones), en contraste con varios cargos del Consell en materia de emergencias y seguridad.
Su papel en el Cecopi de la dana —a pesar de que, desafortunadamente, no tuvo demasiado éxito— así lo confirma.
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