Un grito musical contra el genocidio
El Ensemble Nasmé está integrado por cinco músicos palestinos y el violinista Michael Barenboim (París, 1985), de brillante carrera internacional e hijo de la pianista rusa Elena Bashkirova y del también pianista y director argentino-israelí Daniel Barenboim. Este grupo toca este domingo 8 de febrero en el Palau de la Música de Valencia, dentro del ciclo de música de cámara. Su presencia, entre otros muchos grandes artistas y programas de interés, tiene la especial significación de que se enmarca en las iniciativas de colaboración entre músicos palestinos y judíos. Es el caso, también de la célebre West-Eastern Divan Orchestra, creada en 1999 por Daniel Barenboim y el escritor norteamericano de origen palestino Edward Said, de la que Michael Barenboim es concertino.
La palabra nasmé, que da nombre al grupo, significa brisa en árabe. Forma parte del colectivo de músicos Make Freedom Ring, que organiza conciertos benéficos en favor de Palestina. Además de Michael Barenboim, como violinista y director, integran el conjunto Fadwa Qamhia (contrabajo), Hisham Khouri (violín), Katia Abdel Kader (viola), Genwa Kazen (violonchelo) e Ibrahim Alshaikh (clarinete). El programa incluye el delicioso Quinteto con clarinete en la mayor, K. 581, de Mozart, una de las obras más célebres escritas para este instrumento, precedido en la primera parte de Andante meditativo, para cuerdas, del palestino Salvador Arnita. Abre la segunda el Qinteto para cuerdas nº 1, en do menor, op. 99, de Bottesini, y concluye con Cantos y danzas palestinas, para cuarteto de cuerda y clarinete, de Kareem Roustom.
Michael Barenboim es uno de los máximos exponentes de la actitud crítica de destacadas personas judías con la política del Gobierno israelí hacia el pueblo palestino. “El genocidio de Israel es un intento de borrar el pasado, el presente y el futuro de los palestinos”, decía el pasado mes de noviembre en unas declaraciones a este diario. No dudaba en utilizar el término “genocidio”, que la derecha española es reticente a emplear. Además, destacaba que “la destrucción sistemática de universidades, escuelas, bibliotecas o archivos es una clara señal de que se quiere borrar una cultura y a su pueblo, además de lo que vemos en las noticias: infligir deliberadamente condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción física de los palestinos”.
El violinista reside en Alemania, donde la sombra del Holocausto favorece que las instituciones sean remisas a criticar la política de exterminio que lleva a cabo Netanyahu contra el pueblo palestino, con bombardeos que se producen incluso cuando está vigente el supuesto alto el fuego. “Vivo en Alemania, un Estado profundamente cómplice del genocidio de Israel contra los palestinos. Es esencial que las personas que tienen la posibilidad de pronunciarse de forma clara en contra de esta complicidad lo hagan”, dice valientemente Michael Barenboim.
La orquesta West-Eastern Divan tiene previsto actuar el próximo día 14 en Madrid, dentro del ciclo de Ibermúsica, en un concierto que será dirigido por Zubin Mehta, y continuará la gira en Barcelona, Italia y Austria. El director indio, que fue titular de la Filarmónica de Israel entre 1981 y 2020, también ha mostrado su actitud contraria a la política de agresión contra los palestinos que practica Netanyahu cancelando todos los compromisos que tenía en Israel. Mehta, tradicional amigo de ese país, ha llegado a expresar públicamente su deseo de que el primer ministro israelí sea derrotado en las próximas elecciones.
El nombre Nasmé fue idea de la contrabajista Fadwa Qamhia, quien ha manifestado que quiere representar el propio aliento de los componentes del grupo, la prueba de existen, respiran y se esfuerzan. Hay mucha y gran música en el concierto del Ensemble Nasmé, una brisa que se convierte en un grito contra el genocidio.
Sobre este blog
Este blog pretende transmitir reflexiones sobre música, literatura, arte, pensamiento y cultura en general, sin eludir la dimensión política. Trata de analizar la realidad, especialmente cuando, como ocurre con frecuencia, supera la ficción.
0