José van Dam, el barítono de Karajan
La noticia de la muerte del bajo-barítono belga José van Dam a los 85 años de edad me trae a la memoria su interpretación de Leporello en el Don Giovanni de Mozart dirigido por Joseph Losey. Es una muy bella película, con dirección musical de Lorin Maazel y un reparto estelar, en el que el papel titular es encarnado por Ruggero Raimondi y el de Zerlina por Teresa Berganza. A la puerta de una villa palladiana, Van Dam canta la célebre aria del catálogo con las conquistas de su amo, desplegando una interminable lista de papel sobre las escaleras, frente a una sorprendida Donna Elvira, que interpreta Kiri Te Kanawa. Esa película, de 1979, contiene una de sus grandes actuaciones, además de ser muy interesante por la riqueza de las imágenes. También protagonizó El maestro de música, de 1988, dirigida por Gerard Corbiau, otro film muy interesante, tanto en el aspecto visual como en el sonoro.
El legado de grabaciones fonográficas que deja es impresionante, ya que trabajó con directores como Solti, Abbado, Muti, Levine, Pappano, Ozawa, Dutoit y Plasson, entre otros. Especial relación tuvo con Herbert von Karajan, pues se puede considerar que fue su barítono preferido en una larga época, lo que atestiguan algunas extraordinarias grabaciones de los años setenta y ochenta del pasado siglo. Su entrada cantando (Herr, lehre doch mich…) (Revélame, pues, Señor…) es estremecedora en el Réquiem alemán de Brahms con Filarmónica de Berlín, Wiener Singverein y la soprano Gundula Janowitz. La grabación en imágenes, dirigida por el propio Karajan, es del Festival de Pascua de Salzburgo de 1978, está en DVD publicada por Deutsche Grammophon. También se puede ver y escuchar en el Digital Concert Hall de la Filarmónica de Berlín.
Karajan volvió a recurrir a Van Dam para otro registro de la misma obra, siete años después, en la Musikverein de Viena, en esta ocasión con Kathleen Battle, la Wiener Singverein y la Filarmónica de Viena. La dirección del vídeo, que está en Sony, es también del propio Karajan, en este caso con Ernst Wild. A mi juicio, Van Dam está mejor en la primera, pero no podría decidirme entre Janowitz y Battle.
Otra grabación memorable en la que interviene Van Dam es la Novena Sinfonía de Beethoven interpretada por la Filarmónica de Berlín en el Concierto de Fin de Año de 1977. El cuarteto vocal, además del barítono belga, está integrado por Anna Tomowa-Sintow, Agnes Baltsa y René Kollo. En este caso la dirección del vídeo es de Humphrey Burton y está publicado por EuroArts. También se puede ver en el Digital Concert Hall. El (O Freunde, nicht diese Töne!) (Oh, amigos, no esas canciones!) de Van Dam, que marca la aparición de la voz humana en la obra, es sencillamente impresionante. Pero no solo lo es la parte en que intervienen las voces. Después de un enérgico primer movimiento con el ligero ritardando del final, habitual en Karajan, el segundo es una exhibición de alegre energía. El director espera con los brazos cruzados que el cuarteto vocal haga su entrada y se siente delante del coro. Tomowa-Sintow viste de negro y Baltsa de blanco. El Adagio molto e cantabile es de una profunda belleza antes de que la apoteosis coral cierre una interpretación de referencia.
Hay muchas más grabaciones importantes de Van Dam con Karajan, como La Creación de Haydn o el Réquiem de Mozart. Muy destacado es el Réquiem de Verdi, con Tomowa-Sintow, Baltsa y José Carreras en el cuarteto solista, los coros de la Staatsoper de Viena y de la Ópera Nacional de Soca y la Filarmónica de Viena. Es de 1985 y está en Deutsche Grammophon.
Igualmente hizo algunos muy destacados papeles wagnerianos, como el titular en El holandés errante, en una grabación con Filarmónica de Berlín y el Coro de la Ópera de Viena para EMI de 1984. Pero, sobre todo, es el doliente Amfortas, cantado con sensibilidad y entrega, en un antológico registro de Parsifal que Karajan hizo en 1981 para Deutsche Grammophon con la Filarmónica de Berlín y el coro de la Deutsche Oper. Peter Hofmann es Parsifal; Kurt Moll, Gurnemanz, y Dunja Vezovic, Kundry. El sonido de ese Parsifal es verdaderamente extraordinario. Algunos críticos contrarios al director de Salzburgo le han reprochado ser demasiado perfecto. Nunca he creído que eso pueda ser considerado un demérito.
Sobre este blog
Este blog pretende transmitir reflexiones sobre música, literatura, arte, pensamiento y cultura en general, sin eludir la dimensión política. Trata de analizar la realidad, especialmente cuando, como ocurre con frecuencia, supera la ficción.
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