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El jefe de Emergencias de la Generalitat planteó “volar las vías del tren” para rescatar a víctimas de la dana en Utiel

El subdirector general de Emergencias de la Generalitat, Jorge Suárez.

Lucas Marco

València —
8 de enero de 2026 22:21 h

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Mientras el president Carlos Mazón degustaba los platos del restaurante El Ventorro, en un reservado del céntrico establecimiento en compañía de Maribel Vilaplana, el subdirector general de Emergencias de la Generalitat, el funcionario Jorge Suárez, “planteó volar las vías del tren” en Utiel, que podían “hacer de muro de contención” e impedir la entrada de los efectivos rescatadores del Consorcio Provincial de Bomberos y de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en la localidad, completamente inundada desde dos horas antes de la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) del 29 de octubre de 2024, jornada de la catastrófica dana que dejó 230 fallecidos. Así se desprende del acta de la primera parte de su declaración el pasado 4 de diciembre, a la que ha tenido acceso elDiario.es.

Suárez relató ante la jueza instructora que, antes de que comenzara la reunión del Cecopi, en el Centro de Emergencias de l'Eliana habían estado visualizando los recursos de que disponían en la zona de Utiel Requena.

“Eso lo tiene muy grabado porque estaban viendo la zona donde había personas atrapadas, personas que estaban en los tejados en el municipio de Utiel, y al mismo tiempo estaban viendo el posicionamiento de los recursos de la UME, del servicio de bomberos, que estaban prácticamente como si estuvieran en el barranco del Poyo, y sabían que no podían llegar”, explicó el subdirector general de Emergencias.

Ni siquiera la UME “podía acceder” al municipio y tan solo un helicóptero del Consorcio Provincial de Bomberos sobrevolaba la zona realizando rescates.

Suárez, un veterano experto en emergencias (especialmente en incendios forestales), se quedó impactado con la situación en Utiel: “Eso es una de las cosas que nunca va a olvidar como técnico, el estar viendo unos recursos y ver que no pueden llegar. Se incorporó al Cecopi con esa sensación, de decir 'parece imposible que no haya ningún mecanismo', incluso recuerda que planteó volar las vías del tren, porque daba la sensación que había unas vías del tren, que podían hacer de muro de contención”.

Con temperaturas que, de cara a la noche, serían “frías” y numerosos vecinos de Utiel atrapados en tejados de la localidad, el subdirector de Emergencias temía posibles hipotermias, “porque los plazos que les estaban dando de posibilidad de rescate iban a ser largos”.

Por otro lado, tal como informó elDiario.es, Jorge Suárez planteó desde el inicio de la reunión del Cecopi la posibilidad de enviar un mensaje masivo y automático a los teléfonos móviles de la población (aunque sin llamarlo explícitamente Es-Alert). “En ese momento el declarante dijo que una de las posibilidades que tenían, era un aviso a todos los móviles que estaban en esa zona”, según reza el acta de su declaración.

Imagen de archivo de la reunión del Cecopi del pasado 29 de octubre.

El borrador propuesto por Suárez, en el que pedía a la población que se refugiara en altura, “no gustó a José Miguel Basset” y “no tuvo ningún apoyo por nadie más de los que estaban en el Cecopi”. “Nadie dijo nada, solo el sr. Basset dijo que no le gustaba”, afirmó el testigo.

En la primera intervención de los representantes de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) en la reunión del Cecopi, se alertó de una posible catástrofe en la presa de Forata, lo que propició una “situación tensa” en el seno del Cecopi, al tratarse de “miles de personas afectadas”.

Los reparos “de carácter técnico” de Basset al Es-Alert

Suárez reiteró la posibilidad de enviar un mensaje Es-Alert a los móviles de la población de las localidades potencialmente afectadas. Sin embargo, José Miguel Basset, inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos, “planteó que tenían que tener mucho cuidado con no generar alarmismo” al enviar una alerta masiva a los móviles.

El subdirector de Emergencias aventuró como hipótesis de los reparos de Basset (“de carácter técnico”, según destacó) que “los profesionales de bomberos siempre han tenido un miedo a una situación de estampida”.

El funcionario, sin embargo, matizó que guarda una “gran afectividad” con el inspector jefe de los bomberos, actualmente jubilado, y que fue una discrepancia por un “elemento concreto” del que Basset consideraba que “había un riesgo” por el “uso del lenguaje”, aunque “hubo muchos otros factores encima de la mesa que fueron determinantes en que se ralentizase” el envío del Es-Alert. La imagen de una discusión entre ambos con “un montón de personas mirándolos a ellos dos discutir, no es real”, remachó.

La inédita pausa del Cecopi

A partir de las 18.00, apenas una hora después de haberse iniciado la reunión de coordinación, la entonces consellera Salomé Pradas, actualmente investigada en la causa, “se indica que tienen que pensar las diferentes opciones y que se suspende a sesión”.

Sin embargo, temiendo que los problemas de comunicaciones de aquella jornada impidieran que los asistentes telemáticos pudieran volver a conectarse más tarde, Suárez planteó que tan solo se cortara el audio y el video para mantener la videoconferencia activa en términos técnicos.

La pausa, en cualquier caso, no era una decisión “habitual”. “Nunca había ocurrido”, afirmó en referencia a su larga trayectoria en Emergencias.

El testigo describió las dificultades que sobrevolaron en el Cecopi y en el Centro de Emergencias la toma de decisiones relativa al envío del Es-Alert. Además de los reparos del jefe de los Bomberos, Emergencias no cuenta con “ningún experto en semiótica o comunicación”, según declaró Suárez.

Los “problemas mediáticos” del Es-Alert en Madrid

El funcionario, además, había coincidido poco antes de la dana en un curso de la UME sobre comunicación a la población en caso de emergencia con sus homólogos de la Comunidad de Madrid, que habían enviado un año antes un Es-Alert ante una situación meteorológica delicada.

“Compartió con ellos los problemas que habían tenido, problemas mediáticos de diferentes opiniones políticas”, afirmó Jorge Suárez en referencia a las críticas del PP y de la prensa conservadora madrileña al uso del Es-Alert (resumido por un conocido columnista como el “pitido orweliano”).

El subdirector general de Emergencias pidió a la responsable de prensa, Aurora Roca, que recabara el texto enviado en el Es-Alert por la Comunidad de Madrid.

José Miguel Basset (a la izquierda), Jorge Suárez (con chaleco rojo y gafas) y la consellera Salomé Pradas (a la derecha) en la reunión del Cecopi.

La decisión del envío del Es-Alert era un “ámbito de dirección política” por parte esencialmente de, según enumeró el funcionario, de Salomé Pradas; Emilio Argüeso, secretario autonómico de Emergencias, y Vicente Mompó, presidente de la Diputación de Valencia.

Sin embargo, otros condicionantes retrasaron el envío del mensaje. En un incendio anterior de “cierta gravedad”, durante la etapa de Vox al frente del departamento de Emergencias de la Generalitat, hubo “bastante tensión con los alcaldes” de las zonas afectadas. Por eso, el testigo propuso una videoconferencia con los alcaldes de las localidades afectadas por la dana antes del envío del Es-Alert. La segunda pausa del Cecopi se hizo para esa reunión telemática, a la que finalmente “no llegó a conectarse ningún alcalde”, según reconoció Suárez.

Tampoco se reanudó la reunión de manera “instantánea”, al registrarse “problemas de conexión” y haberse hecho un 'mudo' (la grabación de planos de recurso por parte de las cámaras de televisión) en la reunión del Cecopi.

Las dudas jurídicas de la consellera

Tras reanudarse la reunión, “hubo otro elemento que se puso encima de la mesa, sobre el alcance jurídico del mensaje”. La expresión “permanezcan en sus domicilios”, prevista en el borrador del mensaje, se interpretaba por parte de Pradas como un posible “confinamiento”, ante lo cual la consellera advirtió de que iba a hacer una “consulta jurídica”, aludiendo a los recursos ante las restricciones de movilidad con ocasión de la pandemia de la Covid-19.

Suárez, por su parte, indicó que la Ley de Emergencias “habilita a tomar cualquier medida de protección a la población”. Puso como ejemplo una anécdota: “Una vez, en unas nevadas, a un gasolinero de Utiel le dijo que le iban a incautar la gasolinera y, en ese momento, iba a mandar a la Guardia Civil; pero no fue necesario, porque la simple amenaza fue suficiente para que pusiera la gasolina a su disposición”.

El Cecopi ya contaba con “informaciones por diferentes fuentes” de que la catástrofe afectaba “de manera generalizada a la provincia de Valencia”, según manifestó el testigo. Si bien desde hacía horas la situación era “muy grave”, tras la segunda pausa de la reunión, el Cecopi se enfrentaba a “otra gravedad” superior, lo cual forzó a que el mensaje Es-Alert se enviara a toda la provincia.

La “tensión” entre Pilar Bernabé y Salomé Pradas

La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, protagonizó “algunos momentos” de cierta “tensión” con la consellera Salomé Pradas. Sin “palabras mayores” ni “fuera de tono”, según matizó Jorge Suárez, “sí que el tono subió de intensidad”. Bernabé, que estaba conectada telemáticamente a la reunión, imploraba: “Hay que tomar decisiones, hay que hacer algo”.

Sobre las 19.45, Suárez recibió el “ok” de Pradas al envío del mensaje a los móviles. “Un ok muy mandatorio”, apostilló el funcionario. “En todo momento”, según dijo Suárez, la consellera “ejerció el control de lo que él podía hacer”. La investigada le dio un “mandato claro” al subdirector general de Emergencias: “Antes de enviarlo, yo quiero verlo”.

Aun después del “visto bueno” de Salomé Pradas a la versión del Es-Alert, hubo “pequeñas variaciones” en el texto. Pradas y, en menor medida, Vicente Mompó modificaron algunas expresiones en la versión en valenciano “más estándar” del mensaje, redactado originalmente en un lenguaje normativo.

Jorge Suárez aclaró que la orden de Pradas de ver el mensaje antes de enviarse fue en relación con todos los Es-Alert que se remitieron a los móviles aquella jornada, tanto el primero de las 20.11 como el segundo, poco antes de las 21.00, que ya pedía a la población que se refugiara en altura. Se lo espetó “muy repetidamente” en ambos casos: “Quiero verlo antes de que salga la versión definitiva”.

El primer mensaje, enviado cuando ya había fallecidos y cientos de personas permanecían atrapadas por las inundaciones, fue remitido “por una afección generalizada en la provincia” de Valencia. Aunque el segundo mensaje iba destinado a la zona de la presa de Forata, también llegó “a todos los municipios más afectados de la zona cero”. Ya era tarde en ambos casos.

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