CEOE, la furia destronada
“Per a qui el dia es ombra,
la nit temps aspre,
tinc quasi a punt d’albada
les esperances.
(Vinc somniant-me terra
on poder sembrar-les)
Matilde Llòria. València, 1960
El gobierno de Pedro Sánchez ha dado un aldabonazo al respaldar la creación de CONPYMES. La democracia española afronta un nuevo intento para democratizar la amalgama de poderes que la pretenden dominar: poder ejecutivo, el judicial, el militar, el eclesiástico-confesional (Conferencia Episcopal), el funcionarial y el económico-empresarial. En el País Valenciano --antes de los gobiernos del PP de José María Aznar (1996)-- había tres entidades económico-empresariales que se repartían la interlocución de los negocios con la Generalitat: las patronales (CIERVAL), las Cámaras de Comercio (Consejo CV) y las Ferias ( de València y Alicante). Hoy sólo queda la autonómica CEV-CEOE, con lagunas representativas y reticencias territoriales. Controlada por su núcleo rector, en forma de lobby, la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), donde se toman las decisiones de calado. Las instituciones feriales están en crisis existencial y las Cámaras de Comercio han sido abducidas por las patronales. Mediante la perversa ley de Bases de Cámaras de 2014, aprobada por el gobierno de Mariano Rajoy, que entregó las 85 entidades camerales al control de CEOE. Su cúpula --la llamada Cámara de España-- a las selectivas empresas del Ibex-35 más El Corte Inglés y Mercadona, que no cotizan en Bolsa. En este reparto de poder, las pequeñas y medianas empresas --la gran mayoría- han quedado excluidas.
Pymes
El 21 de mayo se produjo un acontecimiento notable, insonorizado en los medios de comunicación de mayor difusión. Se presentó en Madrid CONPYMES, la Confederación Nacional de Pymes. Las pequeñas y medias empresas—el 98 por cien de las unidades de negocio en España-- carecen de representación independiente. La articulación de intereses es una de las carencias que acusa el panorama económico y social. Paradójicamente ampliada en el transcurso de la transición democrática desde 1975. Este es uno de sus fracasos. Ahora en tentativa de subsanación con el beneplácito del gobierno de Pedro Sánchez. El acto de lanzamiento contó con la presencia de la ministra de Trabajo y vicepresidenta, Yolanda Díaz, con gran indignación de Antonio Garamendi, presidente de CEOE. ¿Por qué no asistió la vicepresidenta y ministra de Economía, Nadia Calviño, a quien le correspondía por sus competencias y el alcance estatal de la organización naciente?
Acentos
La nueva entidad de pymes y autónomos, cuenta con 2’1 millones de afiliados, además de vocación periférica y participación de la España olvidada. Su presidente, José Luís Roca, del sector inmobiliario, es un aragonés que ya se estrenó con la Plataforma Pymes en 2018. El impulso definitivo para la creación de CONPYMES viene de Catalunya. De la mano de un personaje curtido en la defensa de los intereses de las empresas pequeñas y medias. Antonio Cañete, rehuyendo las reticencias a la catalanidad, será el vicepresidente de la nueva asociación, después de relevar al histórico presidente de PIMEC, Josep González. En Catalunya se ha conseguido la paridad representativa entre las patronales Foment del Treball, presidida por Josep Sánchez-Llibre y PIMEC. Ejemplo y modelo en la lucha por los derechos de los empresarios medios y pequeños. Josep González, que respalda el proyecto de CONPYMES, es considerado el patriarca de una carrera épica. De varias décadas para desarrollar la conversión extensiva de la causa catalana de las pymes a la totalidad del territorio español.
Reacciones
El lanzamiento de CONPYMES coincide con el desencuentro de la gran patronal CEOE, Confederación Española de Organizaciones Empresariales, presidida por el vasco Antonio Garamendi, con el gobierno de Pedro Sánchez. Diversos frentes de discordancia señalan las desavenencias: la frontal oposición de CEOE a la derogación de la Reforma Laboral, la participación en el reparto de los fondos europeos de recuperación pospandémica, la disconformidad con el tratamiento de los Ertes del ministro Escrivá, discrepancias en el pacto de las pensiones, el desplante de las empresas del Ibex-35 al gobierno en la presentación del Plan España 2050, el aumento del impuesto de sociedades o la limitación a las retribuciones de directivos y accionistas en las grandes empresas y bancos con dependencia de decisiones (eléctricas) rescates públicos (Bancos). Se considera que el pulso de Garamendi al ministro Escrivá con el acuerdo por los Ertes, es consecuencia de la presencia activa de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz y de la esposa de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, en la puesta de largo de CONPYMES. Pataleta estéril, cuando el gobierno de España no ha de supeditar esta decisión al visto bueno de ninguna patronal.
Orígenes
Las raíces de este conflicto patronal-gobierno nacen de la fundación en falso de las diferentes organizaciones empresariales, que ha derivado en el injustificado monopolio del poder patronal, concentrado en CEOE. En 1977 se conformaron las primeras federaciones y confederaciones empresariales. Este movimiento, que en Madrid se encontraba en fase incipiente, fue impulsado desde otras circunscripciones: Foment del Treball Nacional, en Catalunya y la Confederación Empresarial Valenciana (CEV- Vicente Iborra) en València. Las dos entidades periféricas fundadoras de CEOE, sobre los restos del Sindicato Vertical franquista, en la Vicesecretaría de Ordenación Económica. A diferencia del desconcierto del mundo empresarial, otras entidades funcionaban en las postrimerías de la dictadura: las centenarias Cámaras Oficiales de Comercio, Industria y Navegación, Cámaras Agrarias, Cámaras de la Propiedad Urbana, colegios profesionales, organizaciones al calor de la Iglesia Católica (HOAC, Asociación Nacional de Propagandistas), entidades gremiales, instituciones feriales y el entramado cooperativo pluridisciplinar. Los empresarios, con ambición de poder, se habían quedado descolgados y tardaron más de una década en recuperar la tensión organizativa retro-propulsada por el poder político. Tras las renuncias y vacilaciones del PSOE de Rodríguez Zapatero-Miguel Sebastián (2010) y la confirmación del Partido Popular con las presidencias de José María Aznar. Fue éste el valedor decisivo en la simbiosis entre organizaciones empresariales y las fuerzas políticas conservadoras. Durante su mandato se configuró el entramado de financiación irregular del PP con una máxima: ‘Con vuestro respaldo vivimos todos al calor del poder’. Nació una extensa red clientelar. Las cuentas opacas y la banda delictiva de Eduardo Zaplana siguen aflorando en paraísos fiscales: Andorra. Panamá, Luxemburgo.
País Valenciano
En 2007 recibí el encargo de Rafael Ferrando, presidente de la patronal autonómica Cierval, para diseñar, escribir, coordinar, publicar y editar la historia de las empresas y los empresarios de la Comunitat Valenciana. La obra se titularía: “De los gremios a las organizaciones empresariales (1874- 2007)”. Se trataba fundamentalmente de relatar los acontecimientos y los hitos que habían marcado la historia de los empresarios como protagonistas de la economía valenciana. Este libro no vio nunca la luz. Tras un primer intento y las correspondientes consultas, el proyecto fue aparcado. Después de elaborado el plan de trabajo con la colaboración de expertos universitarios: Joaquín Azagra, Pere Beneyto, Josep Vicent Boira, Javier Quesada, Javier Vallés, Javier Vidal o Ana García Femenía. Era evidente que el sanedrín empresarial valenciano no se sintió capaz de resistir el análisis de la realidad y la recuperación de sus orígenes. Mucho menos el estudio de su trayectoria y evolución. Sistematizadas por quienes habían vivido los detalles de sus avatares. Los que han desembocado en un panorama empresarial posterior, plagado de fracasos e ineficiencias organizativas en la articulación de su papel en la sociedad.
Reparto
A partir de la década de 1990, las Cámaras de Comercio, que representaban y todavía representan, a la totalidad de las empresas, iniciaron su calvario, amenazadas en su naturaleza y financiación por las patronales, encabezadas por CEOE. Fue una desigual lucha política. La Confederación Española de Organizaciones Empresariales de José María Cuevas,--zorro viejo del antiguo régimen y nada empresario-- ya contaba con el apoyo directo que inició Alianza Popular y consolidó el Partido Popular. Los sindicatos mayoritarios UGT y CC.OO. se habían constituido en entidades vinculadas al PSOE, la primera y a partidos de filiación comunista, Comisiones. Así mismo las entidades económico-empresariales actuaron de correa de transmisión y dependencia del Partido Popular. Así las organizaciones empresariales y Cámaras de Comercio habían de servir a los intereses políticos. Como vivero de personal afín y potencial para nutrir las filas del partido. Cuna de ministros, consejeros y diputados. Asimismo fueron utilizadas para albergar a personas que, desconocedoras del mundo de la empresa y sin competencia profesional, sirvieran a los intereses del partido para pagar favores y silencios. A cuenta de los presupuestos de una corporación, cuyas competencias recaen en la Generalitat Valenciana, mande quien mande. Existe pues un pacto de no intromisión entre políticos (Generalitat) y dirigentes empresariales (AVE-CEV). Por el que la política queda—ellos se lo creen-- para los políticos. En las entidades económico-empresariales, deciden los mandamases empresariales. Aunque sean responsabilidad de las consellerias autonómicas. De estos acuerdos quedan excluidos las asociaciones residuales (Unión Gremial) y los intereses de los pequeños y medianos empresarios.
Poder y dinero
La constitución de CONPYMES, en Madrid, ha provocado la ira de CEOE y sus amenazas de plante ante el gobierno de Pedro Sánchez. Del que recibe favores, abundantes prebendas y suculentas subvenciones. También ocurre en la Comunitat Valenciana, donde la CEV percibe la totalidad de las consignaciones económicas en el presupuesto para entidades empresariales. Cuya cuantía no está dispuesta a compartir la CEV con ninguna otra asociación de pequeñas y medianas empresas. Es falso que CEPYMEV tenga entidad propia. La sede, el secretario general y el presupuesto son los mismos que los de la CEV. Falacia que la Generalitat Valenciana no debería aceptar ni consentir.
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