Los tránsfugas de Ciudadanos podrán intervenir en los debates y presentar preguntas en el Pleno
La Mesa de las Corts Valencianes permitirá a los cuatro diputados no adscritos que abandonaron el grupo de Ciudadanos participar en los debates y formar parte de una comisión. Por el momento, la Mesa solo reconoce a los cuatro tránsfugas sus derechos individuales como a cualquier otro parlamentario, aunque abre la mano y les permitirá desempeñar su actividad en los debates, una prerrogativa reservada a los grupos que ya se concedió en la pasada legislatura.
El órgano que coordina la labor parlamentaria ha decidido este martes que en el actual periodo de sesiones las diputadas no adscritas y los diputados no adscritos solo podrán formular como máximo una pregunta con respuesta oral en el pleno. La Mesa hace una interpretación del reglamento similar a la que se realizó con los no adscritos la pasada legislatura, que reclamaron poder intervenir en las sesiones parlamentarias. El precedente de los autodenominados Agermanats, los cuatro diputados que abandonaron Ciudadanos encabezados por Alexis Marí, es al que se aferran los nuevos tránsfugas en sus reclamaciones.
La Mesa ha acordado que, si los parlamentarios lo solicitan con 48 horas de antelación, podrán intervenir en los debates de totalidad de las leyes y en los debates finales de las iniciativas legislativas para explicar su voto, siempre que no hayan intervenido previamente. Tendrán, como sus predecesores, un tiempo máximo de un minuto para explicar su posición. También podrán presentar preguntas con respuesta oral en el pleno -una por sesión- y preguntas con respuesta oral y escrita en comisión, así como solicitudes de documentación y enmiendas parciales a las iniciativas legislativas. A falta de acuerdo entre los grupos parlamentarios, la Mesa y la Junta de Portavoces retrasan la decisión sobre el resto de peticiones de los tránsfugas, pero señalan que no podrán presidir comisiones ni cobrar el plus de retribución por ello.
Ciudadanos pide reformar el artículo 28 del reglamento para “llevar a la práctica el pacto antitransfuguismo”, y evitar que el grupo parlamentario que pierde diputados vea sus derechos -y prestaciones económicas- menguar. El grupo que dirige Ruth Merino ha notado este mes una ausencia en su cuenta corriente, dado que la subvención que reciben pasa de contar con 18 diputados a 14. Desde la marcha de los parlamentarios al grupo de no adscritos, el partido naranja ha perdido posiciones en las intervenciones y las preguntas de control, que se hacen siguiendo el orden de representación. Así, han pasado de ser los segundos en interpelar a Ximo Puig en las sesiones de control a ser los terceros, por detrás de Compromís, rompiendo el bloque de oposición.
Los cuatro diputados que abandonaron el grupo parlamentario de Ciudadanos reclaman al parlamento valenciano que les sufrague el parking y otros derechos económicos de los que gozan los diputados adscritos en un grupo, además de quedarse con su plaza de garaje asignada. Mantendrán su salario de 2.500 euros al mes.
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