Operación policial contra la 'pirotecnia extrema' en Fallas: seguimientos a turistas y colaboración con agentes holandeses
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Es un trabajo que ocupa varios meses y que tan solo es visible durante una semana. Vigilancia por redes sociales, atención a las convocatorias y los paquetes turísticos, control de los artefactos, investigación en los puntos de venta, actuación en los puntos clave y colaboración con la Policía holandesa. Es el dispositivo conjunto de Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil para el control del llamado turismo pirotécnico, un riesgo detectado desde hace un par de años en Fallas y que tiene a los agentes de València especialmente atentos. Este año serán 6.000 agentes, de distintos puntos del país, quienes se encarguen del control: 2.000 agentes de la Policía Nacional y otros 3.899 efectivos de Policía Local. Asimismo, se cuenta con la Guardia Civil para los controles en carretera, a fin de detectar material prohibido.
Los incidentes de los dos últimos años han reforzado la vigilancia del material pirotécnico. En apenas una noche la Policía Nacional ha levantado 17 propuestas de sanción, tras una jornada de vigilancia en el antiguo cauce del Turia. En la misma noche, la Policía Local levantó 41 actas por uso indebido de material pirotécnico. El dispositivo nocturno montado el martes en colaboración con la policía de Países Bajos, una alianza para controlar la “pirotecnia extrema”, ha permitido levantar diecisiete actas de propuesta de sanción relativas a artículos pirotécnicos, sin ninguna detención. Según la Jefatura Superior de Policía, el operativo se desplegó durante la noche de este martes y se llevaron a cabo “actuaciones con ciudadanos neerlandeses en prevención del uso de pirotecnia extrema”, sin que por el momento se hayan ofrecido más datos sobre el material empleado o incautado.
El lunes, la Policía Local de València identificó a cinco jóvenes por un incendio declarado durante la madrugada en la Devesa de El Saler tras el lanzamiento de una bengala. Durante el fin de semana previo a las fiestas se levantaron 45 actas de sanción por mal uso de la pirotecnia, la mayoría en las zonas del centro de la ciudad.
Este año, según informan desde la Policía Local, la vigilancia está dando sus frutos, aunque los agentes se muestran muy cautos dados los días que quedan por delante. Hasta la fecha no se han detectado grandes artefactos ilegales y las intervenciones se han focalizado en petardos legales pero fuera de las zonas autorizadas. Sí se ha constatado que se da un mal uso de artefactos pirotécnicos: lanzamiento en zonas no permitidas, con concentraciones de gente, y fuera de horario. Las fuentes consultadas recuerdan que en 2025 los días más conflictivos fueron los últimos y la explosión que causó daños se dio una vez finalizadas las Fallas, por lo que mantienen la vigilancia días después de las fiestas.
El dispositivo de seguridad de Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local cuenta con todas las unidades de la Comunitat Valenciana, como la de Subsuelo y tiene un elevado volumen de agentes de paisano para atender “las principales aglomeraciones” como las mascletás o los castillos de fuegos artificiales. El otro gran foco es el barrio de Russafa. Los turistas optan por los apartamentos para alojarse, y el control de estos pisos también se ha intensificado, así como de las zonas de mayor afluencia, como la Plaza del Ayuntamiento.
El año pasado la Policía detuvo a 12 hombres de entre 21 y 44 años, a los que se acusa de pertenencia a grupo criminal, tenencia ilícita de explosivos, desórdenes públicos y atentado a agentes de la autoridad, dentro del dispositivo policial para la prevención del uso indebido de artefactos pirotécnicos caseros adquiridos de manera legal. Fue durante la Nit del Foc, la noche del 18 de octubre, de especial afluencia en la capital valenciana.
Ese año, según apuntó la Policía Nacional, se detectó que los turistas se desplazaban desde distintos países de la Unión Europea, concertados a través de redes sociales, para realizar 'guerras de petardos': lanzamiento de los artefactos y su propia fabricación. Los turistas pirotécnicos buscan manipular los petardos provocar el mayor estruendo posible generando “detonaciones descontroladas de gran riesgo”. Ello ha derivado en una novedad en este dispositivo: ciberpatrullaje y vigilancia de los paquetes turísticos que promocionan la visita a València en Fallas.
Justo al terminar las fiestas, se identificó a otras dieciocho personas de origen centroeuropeo por uso de material pirotécnico también en el antiguo cauce del Turia, en el entorno del lugar de una explosión pirotécnica de gran intensidad que causó rotura de cristales y un socavón de medio metro de profundidad. En total, fueron incautados 103 kilos de material pirotécnico y se identificó a dos centenares de personas: 97 ciudadanos extranjeros, sobre todo centroeuropeos y 101 españoles por mal uso de pirotecnia. A cinco de los detenidos se les imputa además una batalla contra los propios agentes, y se ha pedido hasta 27 años de prisión.
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