Russafa ya es zona acústicamente saturada: estas son las medidas que entran en vigor
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Russafa ya es Zona Acústicamente Saturada (ZAS), una declaración que busca reducir las molestias relacionadas con el ruido en uno de los barrios que concentra el ocio y la actividad hostelera en la ciudad de València. La declaración de la ZAS entra en vigor este miércoles, después de que haya sido publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de València, y encara ya el primer conflicto: un recurso de las discotecas afectadas por las limitaciones.
La ZAS apenas limitará la actividad hostelera y de ocio, como denunciaron las asociaciones vecinales y los partidos de la oposición (Compromís y PSPV) durante el debate plenario, el pasado 30 de abril. Según defiende el Consistorio, se suspende la concesión de títulos habilitantes para la instalación o ampliación de locales, las nuevas licencias para la instalación de ambientación musical en establecimientos, o la suspensión de autorización de nuevas terrazas de hostelería en dominio público municipal que comporten un aumento de la superficie ocupada.
La ZAS se aplica a un espacio conformado dentro de un área que incluye 18 calles, y establece una “zona de respeto” circundante con el fin de evitar los movimientos migratorios de las actividades. Las limitaciones serán las siguientes: las terrazas deberán cerrar media hora antes entre semana (a las 00:30 de domingo a jueves, entre marzo y octubre), no podrán ampliar su superficie y los pubs y discotecas no podrán abrir más allá de las 3:30 horas de domingo a jueves, mientras que viernes, sábados y previas de festivos podrán estirar a las 4:30 horas. En la práctica, apenas afecta a dos discotecas, que con la norma anterior podían abrir hasta las 7 horas. Para los pubs, el recorte es de apenas media hora. Tampoco se podrán abrir más terrazas en el barrio.
El plan contempla la constitución de una mesa permanente de trabajo integrada por representantes de la administración municipal, de las asociaciones vecinales, de asociaciones de consumidores y de entidades del sector hostelero y turístico de València. Con todo, el modelo no contenta ni a vecinos ni a las asociaciones hosteleras. Los primeros creen que es una regulación “falsa” y ven escasas las restricciones: “solo reduce 2 discotecas en un barrio de más de 360 locales hosteleros y en torno a las 300 terraza”, señalan desde la plataforma Russafa Descansa.
Recurso de las discotecas
La Asociación por una Hostelería Responsable de Russafa, con el apoyo de la Asociación Empresarial de Discotecas de Valencia y la Coordinadora del Ocio y Hostelería de los Barrios de Valencia, ha recurrido la medida municipal, cuestionando el estudio de sonido del Ayuntamiento. Aseguran que las medidas municipales son “desproporcionadas” y que las medidas “van a terminar provocando un incremento de los niveles de ruido detectados en la zona”. El Ayuntamiento estudiará el recurso, pero subraya que las medidas están en vigor.
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