Ximo Puig es partidario del toque de queda frente a la pandemia si se implanta en toda España
La Generalitat estudia la posibilidad de pedir al Gobierno el toque de queda en su ámbito territorial ante la evolución de casos de coronavirus en la Comunitat Valenciana.
Según fuentes del Consell, esta medida es una posibilidad que han barajado el president de la Generalitat, Ximo Puig, y la consellera de Sanidad, Ana Barceló, en una reunión celebrada la tarde del martes en València. En unas declaraciones, Puig se mostró la noche de este martes partidario de un toque de queda siempre que se implante en toda España.
El jueves se celebrará un Consejo Interterritorial de Sanidad en el que el ministro Salvador Illa y los consejeros de Sanidad de las comunidades autónomas debatirán posibles medidas a adoptar ante el aumento de casos de covid en España, y el toque de queda podría ser una de ellas.
Aunque la Comunitat Valenciana es una de las autonomías con mejores indicadores sobre la incidencia de la pandemia, la consellera de Sanitat ha pedido este martes “la máxima colaboración de la ciudadanía” y ha insistido en la necesidad de extremar “las medidas de prevención para frenar el aumento de nuevos casos diarios y cortar así las cadenas de transmisión del virus”.
Barceló ha advertido que “con la llegada del frío es probable que la situación empeore”, por lo que ha insistido en que “ahora, más que nunca, no podemos relajarnos y todas y todos debemos colaborar en esta lucha contra la pandemia”.
Contener “excesos de botellón”
El alcalde de València, Joan Ribó, ha defendido la posible aplicación de un toque de queda siempre que no afecte de forma significativa a la hostelería y que siga los pasos legales necesarios, aunque ha lamentado que el concepto le recuerda a otra época.
“La palabra toque de queda no me gusta porque tiene connotaciones militares”, ha afirmado a los periodistas antes del debate sobre el estado de la ciudad sobre esta posibilidad que estudian la Generalitat y otros gobiernos autonómicos.
Aunque a nivel legal desconoce su aplicación, Ribó (Compromís) ha destacado que es una medida que funciona “de manera razonable” en países como Bélgica o Bruselas, al no perjudicar demasiado a la hostelería y “contener excesos como el botellón”.
Por tanto, cree que es una posibilidad “interesante” si sirve para contener la pandemia “sin afectar de forma significativa a la economía, sobre todo a la hostelería, siempre que se hagan los pasos legales necesarios”.
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