El periodista Pablo González cumple tres días detenido e incomunicado en Polonia
El periodista vasco Pablo González, colaborador de Público y La Sexta, permanece detenido e incomunicado en la cárcel de Rzeswów, en Polonia. Transcurridas 72 horas de su arresto, que se produjo el lunes por la mañana, el abogado del reportero, Gonzalo Boye, indica que le acusan de un delito de espionaje y que se encuentra en prisión provisional.
El reportero fue detenido el día 28 de febrero por la Agencia Polaca de Seguridad, la ABW, en la ciudad de Rzeszów, mientras cubría la crisis de refugiados originada por la invasión rusa de Ucrania. Tres días después, su mujer no ha podido contactar con él, y hasta hace unas horas se desconocían los cargos que se le imputaban.
El presidente Sánchez dijo ayer miércoles que España ofrecería asistencia consular al periodista, hecho que, según aseguraba Boye esta mañana en conversación con elDiario.es, no se había producido: “No entiendo la actitud del Gobierno español. Si Pablo estuviera detenido en Rusia imaginemos qué estaría diciendo el Gobierno”.
Boye desconocía la ubicación física de su defendido, así como qué juzgado instruye la causa –si es que el caso ha llegado a algún tipo de instancia judicial–. Además, afirmaba que no puede solicitar el ‘habeas corpus’ al no existir en Polonia el mecanismo jurídico que garantiza que una persona detenida sea puesta en libertad o presentada en un plazo determinado ante un juez, generalmente un plazo de 72 horas.
El letrado recordaba que hace dos días se dirigió por correo electrónico al consulado de España en Varsovia y que todavía no ha recibido siquiera acuse de recibo: “lo mínimo que se espera”. Boye ha vuelto a escribir este jueves al consulado, recordando el compromiso del presidente Sánchez de ofrecer asistencia consular al reportero. El abogado recuerda en su mail al consulado que escribe a los efectos de “activar los mecanismos propios de una defensa material que es, entre otras cosas, de lo que lleva privado desde el pasado lunes en un estado miembro de la Unión Europea”. Finalmente, la institución ha indicado a Boye el paradero de Pablo González.
Escribe Toño Fraguas